Alfonso Navarro, psicólogo (@fluxuapsicologia)

Alfonso Navarro, psicólogo (@fluxuapsicologia)

Ciencia

Los psicólogos coinciden: tus hijos no necesitan que les recuerdes lo que se juegan en la Selectividad, sino calma

La Selectividad dispara la presión entre muchos estudiantes, pero los psicólogos piden a las familias menos exigencia y más calma y apoyo.

Más información: Bad Bunny llega a Madrid: la setlist, las canciones exclusivas que ha cantado y las que podría interpretar en el Metropolitano

Publicada
Las claves

Las claves

Los psicólogos recomiendan que las familias sean fuente de calma y apoyo emocional durante la Selectividad, en lugar de aumentar la presión.

Recordar constantemente la importancia de los exámenes puede generar más estrés y ser contraproducente para los estudiantes.

Los especialistas insisten en que transmitir tranquilidad y confianza en el trabajo realizado es más beneficioso que insistir en las consecuencias de los resultados.

Observar serenidad en los adultos ayuda a los jóvenes a afrontar la Selectividad con menos ansiedad.

La cuenta atrás para la Selectividad suele venir acompañada de nervios, presión y una sensación de que todo se decide en unos pocos días.

Sin embargo, los especialistas en adolescencia insisten en que el papel de las familias en este momento no pasa por aumentar la exigencia, sino por convertirse en una fuente de tranquilidad y apoyo emocional.

En una reflexión compartida en TikTok, el psicólogo de adolescentes Alfonso Navarro recuerda que muchos jóvenes afrontan estas pruebas con una enorme carga emocional.

"Algunos de vuestros hijos en Selectividad se juegan, o parece que se juegan, todo lo que habéis hecho durante el año, pero no es todo lo que habéis hecho: es todo lo que ha hecho él", afirma el psicólogo.

El especialista considera que, llegado este punto del curso, insistir constantemente en la importancia de los exámenes puede resultar contraproducente.

De hecho, advierte de que algunos intentos de ayuda pueden percibirse como una forma más de presión. En sus palabras, "no consiste en que ahora les demos más presión, sino en que les apoyemos, y hay formas de apoyar que se parecen un poco a la presión".

Entre esas conductas, menciona comentarios habituales relacionados con el estudio o con las consecuencias de los resultados académicos. Aunque suelen hacerse con buena intención, pueden incrementar el estrés de quienes ya están preocupados por rendir al máximo.

Navarro también subraya que recordar constantemente lo que está en juego no necesariamente mejora el rendimiento. Al contrario, señala que "no creo que vaya a hacer que estudie más. Creo que, como mucho, si tienes un hijo que se paraliza ante el estrés, se va a paralizar".

Por eso, el mensaje principal está dirigido a los padres. El psicólogo insiste en que los adolescentes necesitan observar serenidad en los adultos que los acompañan durante estos días.

"Los padres deben entender que ahora lo que necesitan sus hijos es su calma. Ellos ya están nerviosos, y los que no, ya están abrumados", afirma.

La recomendación final es sencilla: transmitir confianza en el trabajo realizado durante el curso y evitar añadir más tensión a una situación que ya es exigente por sí misma.

Como concluye Navarro, los jóvenes "necesitan mirar al adulto y ver que el adulto está tranquilo, que lo que se ha hecho es lo que se podía hacer y que ahora, como mucho, se puede hacer un apretón para intentar mejorarlo".