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Ciencia

El paseo marítimo perfecto para recorrer a pie: un castillo del siglo XIII y uno de los litorales más protegidos de España

San Vicente de la Barquera no es solo una postal: su paseo conecta castillo medieval, Puebla Vieja y uno de los litorales mejor conservados de Cantabria.

Más información: El pueblo ideal para comer buen pescado fresco y recorrer playas divinas: muralla del siglo XIII y un paisaje kárstico marino

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Las claves

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San Vicente de la Barquera en Cantabria ofrece un paseo marítimo ideal con vistas a marismas, playas y los Picos de Europa.

El recorrido incluye el histórico Puente de la Maza, construido entre los siglos XV y XVI, y la Puebla Vieja con su castillo del siglo XIII.

La villa está protegida como Conjunto Histórico Artístico y se encuentra junto al Parque Natural de Oyambre, uno de los litorales mejor conservados del norte de España.

El entorno natural destaca por sus estuarios, dunas, playas y marismas, integrados en la Red Natura 2000 como zona de conservación especial.

Hay pueblos marineros que no se disfrutan saltando de mirador en mirador, sino caminando junto a la ría. San Vicente de la Barquera, en Cantabria, tiene ese tipo de paseo lento, con puentes, barcas y luz atlántica.

La villa se entiende desde el agua. El puerto, el Puente de la Maza y la silueta de la Puebla Vieja forman una ruta sencilla, siempre con vistas a marismas, playas y, en días claros, Picos de Europa.

El Puente de la Maza es uno de sus grandes símbolos. Turismo de Cantabria lo describe como el paso que conecta la villa con las playas y recuerda que se construyó entre los siglos XV y XVI.

Sus dimensiones explican parte de su fama. El puente alcanza unos 500 metros y se apoya sobre 28 arcos de medio punto, aunque la tradición local recuerda que llegó a tener 32.

La parte histórica aparece en lo alto. La Puebla Vieja conserva el aire de villa defensiva, con muralla, calles empinadas, iglesia, castillo y una posición privilegiada sobre el estuario, donde la piedra domina el paisaje marítimo.

Parque Natural de Oyambre

El Castillo del Rey es la pieza que da fuerza al titular. De hecho, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura defensiva regional y fecha su construcción en 1210, tras el fuero concedido por Alfonso VIII.

Ese castillo no funciona como un adorno aislado. Desde su entorno se entiende la lógica de San Vicente: controlar la ría, proteger el puerto, vigilar los accesos y articular una villa marinera con vocación estratégica.

La protección patrimonial refuerza esa lectura. Turismo de Cantabria recuerda que el conjunto monumental de la villa está declarado Conjunto Histórico Artístico, una etiqueta que encaja con sus murallas, la iglesia de Santa María de los Ángeles y el castillo.

El paseo, además, tiene una ventaja clara: no exige grandes desplazamientos. Se puede empezar junto al puerto, cruzar hacia la ría, subir después a la Puebla Vieja y terminar mirando el Cantábrico desde las zonas altas.

La percha natural está justo alrededor. San Vicente se encuentra junto al Parque Natural de Oyambre, un espacio protegido de 57 kilómetros cuadrados situado en la zona occidental de Cantabria, entre Comillas y la propia villa.

Ese parque reúne algunos de los paisajes costeros más valiosos del Cantábrico. De la zona, destacan sus estuarios, acantilados, playas, dunas, rías y marismas arenosas, además de la playa de Merón y las dunas de Oyambre.

La lectura ambiental va más allá de la postal. El espacio Rías Occidentales y Duna de Oyambre forma parte de la Red Natura 2000 como Zona Especial de Conservación, con 1.275,15 hectáreas de ámbito marino y terrestre.

Su valor está en esos sistemas litorales de estuarios, marismas, dunas, playas, acantilados y matorrales atlánticos y mediterráneos. Es decir, un mosaico frágil donde la belleza depende también del equilibrio ecológico.