Un perro y un gato.

Un perro y un gato. Istock

Ciencia

Los veterinarios coinciden: los dueños de los gatos tienen hasta un 60% menos de sufrir enfermedades cardiovasculares

Una investigación ha analizado los distintos perfiles de convivencia con animales domésticos y su posible impacto en la salud humana.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

Las claves

Convivir exclusivamente con un gato reduce hasta un 60% el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares en personas de 40 a 64 años.

El estudio destaca que los dueños de gatos presentan los indicadores cardiovasculares más favorables frente a otros perfiles de convivencia con mascotas.

Los beneficios observados podrían deberse a la reducción del estrés, rutinas relajadas y el apoyo emocional que aportan los gatos.

La investigación no establece una relación causal definitiva, pero sugiere que la compañía de felinos influye en la salud emocional y cardiovascular.

Los gatos han acompañado durante siglos la vida cotidiana de millones de personas, pero ahora también podrían convertirse en aliados inesperados para la salud humana, tal y como han demostrado diversas investigaciones.

Uno de los estudios más recientes, publicado en la revista Frontiers in Veterinary Science, concluyó recientemente que convivir exclusivamente con un felino reduce riesgos cardíacos.

El trabajo analizó datos relacionados con animales domésticos. Sus autores descubrieron que las personas entre 40 y 64 años propietarias de gatos presentaban los indicadores cardiovasculares más favorables registrados.

Según los resultados, los participantes propietarios solamente de gatos mostraban una reducción del 60% del riesgo cardiovascular durante el análisis.

Cuáles son los motivos

El estudio evaluó distintos escenarios relacionados con la convivencia con animales domésticos, incluyendo perros, gatos y hogares compartidos con varias mascotas simultáneamente.

Sin embargo, ningún perfil alcanzó cifras tan favorables como aquellas detectadas entre adultos propietarios exclusivamente de felinos. Los investigadores consideran que varios factores podrían explicar la relación estadística observada durante el análisis.

Entre ellos destacan la reducción sostenida del estrés cotidiano, el establecimiento de rutinas domésticas relajadas y la compañía emocional proporcionada habitualmente por gatos actualmente.

La investigación no establece una relación causal definitiva, los expertos consideran que los resultados merecen atención científica adicional. El trabajo plantea que determinadas formas de convivencia cotidiana podrían influir sobre parámetros biológicos vinculados con enfermedades cardiovasculares frecuentes actualmente.

Los autores también señalaron que las diferencias encontradas variaban dependiendo de la edad concreta de los participantes estudiados. En las personas jóvenes, por ejemplo, los beneficios cardiovasculares asociados a convivir exclusivamente con gatos no alcanzaban semejante intensidad observada anteriormente.

La publicación científica se suma además a una línea creciente de investigaciones centradas en los efectos físicos y emocionales derivados de convivir con animales domésticos. Diversos trabajos anteriores habían relacionado la compañía animal con menores niveles de ansiedad y presión.

La salud cardiovascular depende siempre de múltiples factores. La alimentación equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico, el descanso adecuado y la prevención del tabaquismo siguen siendo pilares fundamentales para disminuir riesgos cardíacos.

Aun así, los resultados despertaron interés inmediato dentro de la comunidad médica internacional porque sugieren posibles beneficios asociados a aspectos emocionales. El vínculo afectivo entre humanos y mascotas podría desempeñar un papel importante dentro de numerosos procesos fisiológicos complejos actualmente.

Los investigadores insistieron además en que el trabajo presenta limitaciones metodológicas importantes que deben considerarse cuidadosamente antes de extraer conclusiones. Entre ellas figuran determinadas muestras analizadas y la imposibilidad de controlar completamente otros hábitos cardiovasculares.

Pese a esas cautelas, el estudio abre una puerta interesante para futuras investigaciones relacionadas con bienestar emocional y enfermedades cardíacas. Comprender cómo influyen las relaciones cotidianas junto animales domésticos podría ayudar a diseñar estrategias preventivas orientadas hacia poblaciones vulnerables.