Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Michael Kappeler Europa Press

Ciencia

La UE cambia las reglas: encuentra un volcán 5 veces más alto que el monte Everest en Marte

El gigante volcánico de Marte pudo seguir activo durante miles de millones de años sin placas tectónicas que lo frenaran.

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Las claves

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Olympus Mons, el volcán más alto del sistema solar en Marte, supera en altura al Everest, alcanzando hasta 40 kilómetros desde la base hasta la cima.

Las imágenes de la misión Mars Express de la ESA muestran que Olympus Mons es un volcán en escudo con una base de 600 kilómetros de diámetro y coladas de lava solidificadas.

El volcán creció tanto debido a la ausencia de placas tectónicas y la menor gravedad marciana, permitiendo acumulaciones masivas de lava durante más de 3.000 millones de años.

Aunque no muestra actividad volcánica reciente, algunas zonas de Olympus Mons podrían tener solo dos millones de años, lo que sugiere que no está completamente inactivo geológicamente.

El Everest se impone sobre cualquier otra cima terrestre, pero Marte juega en otra liga. Allí se alza el Monte Olimpo —cuyo nombre científico es Olympus Mons—, un volcán tan descomunal que está considerado el mayor conocido del sistema solar.

La imagen que lo ha devuelto a la actualidad procede de Mars Express, la misión de la Agencia Espacial Europea que lleva más de dos décadas observando la superficie marciana desde la órbita.

La comparación con el Everest necesita un matiz. La NASA estima que Olympus Mons supera los 40 kilómetros desde su base hasta la cima, mientras que el Everest alcanza 8.848 metros.

La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) utiliza otra referencia y sitúa su elevación media en unos 22 kilómetros. En Marte no existe un nivel del mar como en la Tierra, así que la medida depende del modelo usado.

Aun con esa diferencia, la escala es difícil de imaginar. La NASA describe un volcán cuya base ocupa una superficie comparable al estado de Arizona y supera los 600 kilómetros de diámetro.

La ESA lo define como el "volcán más alto del sistema solar". Su caldera, la gran depresión situada en la cima, alcanza unos tres kilómetros de profundidad y conserva señales de varios colapsos sucesivos.

El Monte Olimpo no tiene la forma abrupta que solemos imaginar en un volcán. Es un volcán en escudo, construido por lavas muy fluidas que se extendieron durante muchísimo tiempo en capas amplias y suaves.

Pero, en realidad, esa forma engaña. Sus laderas no parecen paredes imposibles, sino pendientes largas y relativamente suaves. La inmensidad del volcán se entiende mejor desde la órbita que desde una hipotética caminata por su superficie.

Olympus Mons pudo crecer tanto porque Marte no funciona como la Tierra. Su corteza no se desplaza mediante placas tectónicas activas, así que el magma pudo alimentar durante mucho tiempo la misma zona.

Eso permitió que el material volcánico se acumulara durante muchísimo tiempo en una misma región. En vez de formar una cadena de volcanes, Marte pudo levantar un solo gigante.

La menor gravedad marciana también ayudó. Con menos atracción tirando del material hacia abajo, las coladas pudieron apilarse hasta alturas que serían muy difíciles de mantener en nuestro planeta.

Un gigante de lava

Las imágenes de Mars Express muestran coladas solidificadas en sus flancos. La ESA habla de "cientos de flujos de lava individuales", una especie de registro congelado de su larga historia eruptiva.

Este volcán tampoco se formó en un único episodio. La Open University señala que empezó a crecer hace más de 3.000 millones de años, aunque algunas lavas parecen mucho más recientes.

La edad de esas superficies se calcula contando cráteres de impacto. Cuantos menos cráteres acumula una zona, más joven suele ser. En Olympus Mons, algunas áreas podrían tener solo unos dos millones de años.

Eso no significa que vaya a entrar en erupción pronto. Nadie ha observado actividad actual, pero en geología marciana dos millones de años no son una eternidad.

Por eso algunos investigadores lo tratan con cautela. Olympus Mons podría estar apagado durante muchísimo tiempo y, aun así, no estar completamente muerto desde el punto de vista geológico.

El borde del volcán también guarda señales de derrumbes enormes. La ESA describe un escarpe que rodea la estructura y que en algunos puntos alcanza hasta nueve kilómetros de altura.

Ese relieve nos señala colapsos, deslizamientos y deformaciones a una escala difícil de trasladar a la Tierra. Alrededor del volcán quedan terrenos arrugados y fragmentados por la evolución de sus laderas.

El Monte Olimpo no cambia lo que sabemos sobre la vida en Marte, pero sí recuerda la escala del planeta rojo. Un mundo más pequeño que la Tierra pero que, sin embargo, conserva el mayor volcán conocido.