La psicóloga Alison Wood es profesora en la Harvard Business School.

La psicóloga Alison Wood es profesora en la Harvard Business School.

Ciencia

Alison, psicóloga conductual: "Si haces más preguntas tienes más opciones de conseguir una segunda cita"

La experta de Harvard no presenta la comunicación como un talento reservado a unos pocos, sino como una destreza práctica.

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P. G. Santos
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Las claves

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La psicóloga conductual Alison Wood Brooks destaca que hacer más preguntas en una primera cita aumenta las posibilidades de conseguir una segunda.

Brooks propone un modelo de comunicación basado en cuatro pilares: gestionar los temas, preguntar más, introducir humor y mostrar amabilidad.

Transformar el miedo en entusiasmo y prepararse mentalmente ayuda a controlar las emociones en conversaciones difíciles.

La experta advierte que la comunicación digital fragmenta la atención y dificulta la creación de vínculos sólidos en las relaciones.

Los estudios sobre el comportamiento humano son muy reveladores por los resultados que se obtienen. Algunos de ellos demuestran que determinados contextos pueden llevar a una persona a adoptar conductas extremas.

La profesora de Harvard Alison Wood Brooks ha centrado su línea de investigación en este campo de estudio y en una reciente entrevista ha analizado nuestra compleja forma de comunicarnos a diario.

Según esta experta, pasamos gran parte de nuestras vidas hablando sin comprender realmente cómo somos percibidos. Las conversaciones suelen fallar porque los adultos no aprenden las habilidades necesarias para evitar los constantes malentendidos y momentos realmente incómodos.

La ansiedad es uno de los principales obstáculos que destruyen nuestras interacciones sociales. Cuando sentimos nerviosismo extremo, solemos abandonar las negociaciones prematuramente o hacer concesiones excesivas simplemente para aliviar esa insoportable tensión.

Del miedo al entusiasmo

Para combatir este problema, Brooks sugiere reinterpretar rápidamente el miedo como entusiasmo. Este sencillo truco cognitivo permite transformar la energía negativa en un rendimiento óptimo, ayudando a calmar la ira y facilitando un control inmediato de las propias emociones.

Evitar aquellas conversaciones que consideramos difíciles termina arruinando nuestra paz mental y profesional. La investigadora enfatiza que debemos prepararnos mentalmente antes de cada encuentro complicado, diseñando nuestra intervención para no reaccionar de manera instintiva.

En las primeras citas, por ejemplo, es importante hacer más preguntas para así tener más posibilidades de lograr una segunda. Para lograr este dominio absoluto, propone un modelo práctico enfocado en cuatro pilares fundamentales.

El primer paso consiste en elegir y gestionar adecuadamente los temas tratados, evitando saltos bruscos que puedan desorientar profundamente a nuestro interlocutor durante la charla.

El segundo pilar de su estrategia subraya la tremenda importancia de hacer muchas más preguntas. Indagar sobre la vida del otro demuestra un interés genuino y evita que parezcamos aburridos, arrogantes o egocéntricos mientras mantenemos cualquier tipo de diálogo.

El tercer concepto esencial es introducir cierta levedad mediante el uso adecuado del humor. Mantener las conversaciones efervescentes y ligeras ayuda a reducir drásticamente las tensiones acumuladas, fomentando un ambiente mucho más seguro, relajado y productivo para ambas partes.

La amabilidad constituye el cuarto elemento indispensable para triunfar socialmente.

Priorizar siempre las necesidades emocionales de nuestros interlocutores genera confianza mutua, permitiéndonos construir conexiones reales y duraderas frente a las frías interacciones puramente transaccionales que solemos tener hoy.

Muchos profesionales exitosos asumen erróneamente que hablar solo implica intercambiar información técnica rápidamente. Sin embargo, la científica advierte que esta visión utilitarista destruye la empatía porque ignora por completo los sentimientos y las expectativas sociales presentes en toda relación.

Curiosamente, los directivos con mayores logros son quienes reconocen con más claridad sus carencias comunicativas. Aunque dirigen inmensos equipos multinacionales, a menudo experimentan enormes dificultades para expresar sus ideas más profundas sin generar confusión o proyectar una imagen equivocada.

A esto debemos sumar el desafío que impone la comunicación digital contemporánea.

Gestionar múltiples plataformas simultáneamente provoca un gran agotamiento mental, fragmentando nuestra atención y dificultando enormemente la creación de vínculos sólidos durante nuestras conversaciones virtuales diarias más habituales.