El palacio real mejor conservado de España: con yacimientos romanos, galerías medievales y perfecto para una escapada
El palacio real mejor conservado de España: con yacimientos, galerías medievales y perfecto para una escapada
El Palacio Real de Olite es uno de los conjuntos arquitectónicos góticos más emblemáticos de España y uno de los mejor conservados tras una minuciosa restauración.
Más información: El castillo mejor conservado de España: del siglo XV, construido en ladrillo y con galerías subterráneas, ideal para una escapada de fin de semana.
El Palacio Real de Olite es considerado a día de hoy como uno de los mejor conservados de España gracias, sobre todo, a un minucioso trabajo de restauración realizado años atrás. La fortaleza alcanzó su máximo esplendor en el siglo XV y destaca por su perfil de torres y galerías caladas que le otorgan un aspecto de cuento de hadas.
Aunque sufrió graves daños durante la Guerra de la Independencia, los trabajos de recuperación del siglo XX han devuelto a Navarra una joya civil que compite en belleza con los grandes castillos del continente, posicionándose como una joya arquitectónica destacada incluso entre los castillos y palacios más populares.
Bañado totalmente en esencia medieval, Olite destaca también por erigirse como una cápsula perfecta sobre el pasado romano, que aún es visible entre sus cimientos gracias, del mismo modo, a una conservación fabulosa por parte de los expertos.
El Palacio Viejo, que hoy alberga un parador fabuloso, conserva sus torres y lienzos de la muralla original del siglo I dC, evidenciando la importancia estratégica de la villa desde la antigüedad.
Esta superposición de capas históricas permite a los visitantes sumergirse plenamente en el pasado abarcando más de mil años de civilización en tan solo un único recinto, algo extraordinario que rara vez se suele ver con tanta nitidez.
Olite, una galería medieval y romana
Y todo ello se ve aún más enriquecido por una red de centros arqueológicos y museísticos que conectan Olite con yacimientos vecinos de un valor incalculable a nivel histórico.
Entre ellos destacan la ciudad romana de Andelos y la Villa de las Musas de Arellano, que junto a las galerías Medievales subterráneas del propio palacio conforman un circuito de primer nivel que, de igual manera, tampoco se suele ver porque conecta diferentes eras de la historia con un trazado perfecto.
El ecosistema cultural se completa con el Museo del Vino, que rinde homenaje a la tradición vitivinícola de la localidad, considerada capital del vino de Navarra -y a su vez también era uno de los brebajes más populares en la era romana para acompañar espectáculos de todo tipo-.
Olite, con todo, se ha convertido en un lugar idóneo para una escapada gracias a su combinación de patrimonio, historia y por supuesto gastronomía. Su intensa dosis de arqueología es un viaje al pasado para los visitantes que queda grabado a fuego en las retinas: es uno de los destinos más espectaculares.