Imagen de archivo de un coche eléctrico.

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Ciencia

China cambia las normas: redefine el coche eléctrico con una batería ignífuga que busca el dominio total en 2026

China quiere implementar a partir de julio una nueva normativa técnica para redefinir los estándares de seguridad en las baterías de coches eléctricos.

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Las claves

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China implementará desde junio la normativa GB 38031-2025, que establece los estándares de seguridad más estrictos del mundo para baterías de coches eléctricos.

La nueva regulación exige que las baterías no propaguen fuego ni se incendien externamente, incluso en caso de fallo térmico interno.

Se introducen pruebas de estrés físico inéditas y se regula por primera vez el uso y la definición de baterías de estado sólido.

Las medidas también buscan mayor eficiencia energética y sostenibilidad, reforzando el liderazgo tecnológico de China en la industria automotriz global.

China implementará a partir del 1 de junio de este año una normativa técnica, denominada GB 38031-2025, que redefine los estándares de seguridad para las baterías de coches eléctricos.

La regulación, impulsada por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, busca eliminar el riesgo de incendios y explosiones en el parque automotor. La medida está considerada como la más estricta a nivel global.

Esto eleva significativamente las exigencias de fabricación y resistencia para todos los fabricantes que operen en China. Es decir, es un nuevo filtro que hace que el gigante asiático pase a supervisar gran parte del control de los vehículos eléctricos modernos, posicionando al país como un referente a nivel mundial.

China cambia las baterías para los eléctricos

El cambio más notorio de la ley es la exigencia de cero propagación de fuego en caso de un fallo térmico en las celdas: China quiere garantizar la seguridad de cualquier persona que utilice este tipo de vehículos.

Mientras que la normativa anterior solo obligaba a los fabricantes a garantizar un margen de cinco minutos para que los pasajeros abandonaran el vehículo antes de que aparecieran las llamas, el nuevo estándar exige que el diseño de la batería sea capaz de contener cualquier incidente interno sin que se produzca una ignición externa.

Esto obliga a las empresas a invertir en materiales aislantes más avanzados y sistemas de refrigeración más eficientes, cambiando con ello el panorama de las baterías en enfoques y prioridades a la hora de desarrollar unidades.

Además de la seguridad contra incendios, el paquete normativo introduce pruebas de estrés físico sin precedentes, como el impacto en los bajos del chasis para simular golpes contra objetos en la calzada.

Del mismo modo, también se establece por primera vez un marco legal para las baterías de estado sólido, definiendo claramente su terminología y requisitos técnicos. Es decir, es prácticamente una reestructuración total en lo que se refiere a seguridad.

Con esto, el gobierno chino pretende limpiar el mercado de la publicidad engañosa y asegurar que solo las tecnologías que realmente utilicen electrolitos sólidos puedan comercializarse bajo ese nombre. Más seguridad y más sinceridad y fiabilidad en el producto final.

Las medidas, a su vez, tienen también un trasfondo de eficiencia energética y sostenibilidad, porque se vinculan a nuevos límites de consumo eléctrico para mantener los beneficios fiscales.

Los vehículos que superen ciertos rangos de peso deberán demostrar una eficiencia energética superior para ser competitivos en el mercado. China, con todo, busca reafirmar su liderazgo tecnológico en la industria automotriz mundial elevando los criterios de calidad.