El pueblo español perfecto para recorrer a pie: declarado Conjunto Histórico-Artístico como joya medieval del siglo XII
El pueblo español perfecto para recorrer a pie: declarado Conjunto Histórico-Artístico como joya medieval del siglo XII
Besalú, ubicado en Gerona, es uno de los conjuntos medievales mejor conservados de España gracias a su increíble conservación.
Más información: Parece la Toscana, pero es España: 100 habitantes, Conjunto Histórico-Artístico y un castillo medieval del siglo X.
Besalú es reconocido como uno de los rincones medievales mejor conservados de toda España gracias a su impecable conservación y su maravilloso trazo urbano, que permite realizar un viaje inolvidable sin necesidad de coches o ningún tipo de vehículo.
El pueblo fue declarado Conjunto Histórico-Artístico Nacional en 1966, un reconocimiento que protege su fisonomía de piedra, sus calles estrechas y su atmósfera solemne que parece detenida en el siglo XII.
El símbolo indiscutible de la localidad es su majestuoso puente románico sobre el río Fluvià, bien conocido por todos los que llegan a visitar la localidad porque, principalmente, es su carta de presentación y lo que le da una identidad.
Con una estructura angular de siete arcos y una imponente torre fortificada en su tramo central, esta construcción era tanto un punto de entrada al municipio como un punto de control condal y de defensa.
Atravesar sus piedras es el primer paso de un recorrido peatonal que lleva directamente al corazón del casco antiguo, donde cada rincón revela detalles arquitectónicos de una época de esplendor político y comercial.
Besalú y la magia de su puente medieval
Además, Besalú alberga un patrimonio judío de valor incalculable. Entre sus joyas y tesoros más destacados brilla el Miquvé, una casa de baños rituales del siglo XII descubierta accidentalmente en 1964.
Es uno de los pocos ejemplos de este tipo que se conservan en Europa y lleva directos al barrio judío, con sus callejones sinuosos, que completan la visita a otros puntos de interés como la iglesia del antiguo monasterio de San Pedro o la fachada de la antigua iglesia-hospital de San Julián.
Lo mejor es que todos estos puntos están interconectados entre sí y se puede acceder a cada uno a pie y al ritmo que sea: Besalú ofrece un paseo tranquilo y agradable con baños de historia en cada una de sus calles y empedrados.
Al ser un pueblo más bien compacto, los turistas pueden explorar las plazas fortificadas y miradores naturales al río con una comodidad abrumadora, sin necesidad de realizar grandes desplazamientos ni mucho menos requerir de ningún tipo de vehículo.
El equilibrio de rigor histórico y accesibilidad física consolida a Besalú como un ejemplo perfecto de turismo: un museo al aire libre perfectamente cuidado y mantenido con una importancia vital en la cultura del noreste de la península.
Y, como siempre, todo ello se complementa por una muy buena oferta gastronómica que enriquece aún más la experiencia, con posibilidades de tomar platos típicos y locales.