Viajar con mascotas

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Ciencia

Ha entrado en vigor: multas de 50.000 euros a dueños de mascotas sin vacunar que viajen con ellas, según la UE

Viajar por la Unión Europea con perro, gato o hurón exige cumplir requisitos sanitarios ya vigentes. Su incumplimiento puede traer sanciones.

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Las claves

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Viajar por la UE con mascotas exige microchip, vacuna antirrábica válida y pasaporte europeo para animales de compañía.

El incumplimiento de estos requisitos puede suponer sanciones en España de hasta 50.000 euros, según la Ley 8/2003 de sanidad animal.

Los controles incluyen condiciones específicas según el destino, como el tratamiento contra Echinococcus en perros que viajen a Irlanda, Malta, Finlandia o Noruega.

Si la documentación no está en regla, la mascota puede ser rechazada en frontera, quedar en cuarentena o incluso ser devuelta o sacrificada.

Viajar por la Unión Europea con un perro, gato o hurón exige cumplir requisitos sanitarios y documentales ya vigentes en la normativa comunitaria. Si el animal no lleva la vacuna antirrábica en vigor o viaja sin la documentación exigida, el desplazamiento puede terminar en sanción.

La regulación europea obliga a que el animal esté identificado con microchip, tenga una vacuna válida contra la rabia y viaje con un pasaporte europeo para animales de compañía. Aunque ese marco lo fija la UE, la eventual sanción económica, en cambio, se aplica a través de la normativa española.

El pasaporte europeo incluye la identificación del animal, los datos del propietario y la información sanitaria básica. Es el documento que permite acreditar en frontera que la mascota cumple las condiciones exigidas para viajar entre países miembros.

La regulación se aplica a desplazamientos sin fines comerciales. Abarca viajes personales en los que no hay venta, cesión ni cambio de propiedad. También exige que el animal viaje con su dueño o con una persona autorizada.

La regla general permite mover hasta cinco animales. Solo se admiten más en supuestos concretos, como concursos, exhibiciones o eventos deportivos, siempre que estén debidamente justificados y los animales tengan más de seis meses.

Evitar incidencias en frontera

Hay además una condición específica sobre el acompañamiento. Si el animal no viaja en el mismo medio de transporte que su propietario, ese traslado separado solo se admite cuando se produce dentro de un plazo máximo de cinco días.

Buena parte de las incidencias aparece cuando el animal está vacunado, pero la documentación no está bien cumplimentada o no coincide con el microchip. En esos casos, las autoridades pueden bloquear la entrada hasta verificar la situación sanitaria.

Un dato relevante es que la vacuna de la rabia no es válida de forma inmediata. En cachorros, no puede ponerse antes de las 12 semanas y solo se considera válida 21 días después. Esa suma explica por qué no pueden entrar animales de menos de 15 semanas.

En algunos destinos, el control añade una exigencia más. Si el viaje es a Irlanda, Irlanda del Norte, Malta, Finlandia o Noruega, los perros deben recibir tratamiento contra Echinococcus multilocularis entre 24 y 120 horas antes de llegar.

Ese tratamiento debe constar correctamente en la documentación del animal dentro del intervalo exigido. No basta con administrarlo. Si no figura registrado por un veterinario, el propietario puede encontrarse con problemas en el control de entrada.

Si el animal no supera las comprobaciones, puede ser rechazado en frontera, quedar en cuarentena o ser devuelto al país de salida. La propia información oficial de la UE contempla incluso la eutanasia si ninguna de esas opciones resulta posible.

En España, el incumplimiento de estas obligaciones sanitarias puede encajar en infracciones graves. La Ley 8/2003 de sanidad animal prevé para esos casos multas de 3.001 a 60.000 euros, de modo que sanciones de hasta 50.000 euros encajan en ese marco nacional, no en una cuantía fija impuesta directamente por Bruselas.

Por tanto, antes de viajar con una mascota conviene revisar con tiempo la vacuna, el microchip y el pasaporte europeo, y confirmar si el país de destino añade requisitos específicos. En este tipo de desplazamientos, una vacuna fuera de plazo, un dato mal anotado o un pasaporte incompleto pueden impedir el viaje.