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Ciencia

Noruega cambia de objetivos: halla el mayor yacimiento de tierras raras de Europa con 15,9 millones de toneladas

El salto del 81% en la estimación del proyecto Fen reabre la carrera europea por minerales críticos: el plan apunta a arrancar producción a finales de 2031.

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Las claves

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Noruega ha recalculado el yacimiento Fen en Telemark, elevando su estimación hasta 15,9 millones de toneladas de óxidos de tierras raras, el mayor depósito conocido de Europa.

El Gobierno noruego ha asumido el control del proceso de planificación para acelerar el desarrollo del proyecto por su importancia estratégica para la seguridad y autonomía mineral europea.

El 19% del recurso corresponde a neodimio y praseodimio, elementos clave para la fabricación de imanes en tecnologías como coches eléctricos y turbinas eólicas.

Rare Earths Norway planea iniciar la producción a finales de 2031, con el objetivo de suministrar unas 800 toneladas de NdPr en 2032, cubriendo el 5% de la demanda prevista de la UE.

Noruega ha dado un salto importante en la carrera europea por las materias primas críticas. La compañía Rare Earths Norway elevó en marzo la estimación de recursos de su proyecto Fen, en Telemark, hasta 15,9 millones de toneladas de óxidos de tierras raras, un 81% más que la cifra comunicada en 2024. Con esa revisión, el yacimiento pasa a presentarse como el mayor depósito conocido de tierras raras de Europa.

La noticia no es solo geológica. Tiene una lectura claramente estratégica. Reuters informó además de que el Gobierno noruego decidió el 22 de abril asumir el control del proceso de planificación para acelerar el desarrollo del proyecto, precisamente por su importancia para la seguridad de suministro de Noruega y de Europa. El primer ministro Jonas Gahr Støre lo enmarcó en la necesidad de reforzar la competitividad y la autonomía mineral del continente.

Ahí está la clave del giro. Noruega no ha descubierto de golpe un yacimiento salido de la nada, sino que ha recalculado al alza un depósito ya conocido gracias a nuevas perforaciones y a una revisión validada por la consultora WSP. La cifra, sin embargo, cambia muchísimo la escala del proyecto: Fen pasa de ser una promesa relevante a convertirse en una de las grandes apuestas mineras europeas frente a la dependencia exterior.

Además, no se trata de cualquier mezcla de tierras raras. Alrededor del 19% del recurso corresponde a neodimio y praseodimio (NdPr), dos elementos especialmente valiosos para fabricar imanes permanentes usados en coches eléctricos, turbinas eólicas, electrónica y defensa. Ese detalle da al proyecto mucho más peso industrial que el simple volumen bruto.

Europa, de hecho, lleva tiempo intentando construir una cadena propia de suministro de tierras raras, pero sigue muy por detrás de China en extracción y, sobre todo, en procesado. En ese contexto, Fen encaja como una de las pocas piezas capaces de dar al continente una base minera de tamaño realmente estratégico. Esa lectura aparece de forma implícita en Reuters y en la propia presentación corporativa del recurso.

Un 'pelotazo' para el país

Eso no significa que el problema esté resuelto. Aunque Rare Earths Norway ya dispone de permiso de extracción, el proyecto todavía necesita autorizaciones adicionales y debe demostrar que puede competir con los costes de producción chinos. Reuters señala que la empresa apunta a iniciar producción a finales de 2031 y aspira a suministrar unas 800 toneladas de NdPr en 2032, equivalentes a alrededor del 5% de la demanda prevista de la UE.

Tampoco la intervención del Estado noruego implica vía libre automática. El Gobierno ha tomado las riendas del planeamiento porque el municipio de Nome pidió ayuda ante los posibles conflictos de uso del suelo y la importancia nacional del proyecto. Es decir, Oslo quiere acelerar, pero también centralizar una decisión que ya se consideraba demasiado sensible para quedar solo en el ámbito local.