Esta imagen muestra el rostro reconstruido (R) de un humano prehistórico y el proceso de reconstrucción basado en el cráneo de un homínido primitivo.

Esta imagen muestra el rostro reconstruido (R) de un humano prehistórico y el proceso de reconstrucción basado en el cráneo de un homínido primitivo. Xinhua News

Ciencia

China cambia la historia: descubre una cueva con un cráneo humano de hace 16.000 años que desafía la prehistoria

El cráneo completo de Yahuai (Guangxi), de hace 16.000 años, permite una reconstrucción 3D y reabre el debate sobre la diversidad humana en la zona.

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Las claves

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Hallado en Yahuai, Guangxi, un cráneo humano completo de unos 16.000 años, el único de ese periodo en el sur de China.

La reconstrucción facial en 3D del individuo proporciona una imagen inédita de una persona del final del Pleistoceno en Asia oriental.

El análisis morfológico revela una variación craneofacial que sugiere una historia poblacional más compleja de lo que se pensaba.

El yacimiento de Yahuai es clave para entender la ocupación humana en el sur de China y la transición climática tras la última glaciación.

China ha vuelto a meter una cuña en la prehistoria de Asia, pero no porque haya aparecido una cueva nueva de la nada. Lo que ha reactivado ahora el debate científico es el cráneo humano completo hallado en Yahuai, en Guangxi, fechado en torno a 16.000 años.

La pieza tiene un valor extraordinario por una razón muy concreta. Según Xinhua y los trabajos académicos recientes, se trata del único cráneo humano completo conocido de ese periodo en el sur de China, una rareza enorme para estudiar poblaciones del final de la Edad de Piedra.

El yacimiento tampoco es una simple nota al pie. El informe de excavación publicado en Acta Anthropologica Sinica sitúa la cueva de Yahuai en una colina de la aldea de Bolang, en el condado de Long’an, y confirma campañas arqueológicas desarrolladas entre 2015 y 2018.

La novedad que ha devuelto el hallazgo a la conversación no es solo el fósil, sino la forma de leerlo. Un trabajo de 2025 en Journal of Archaeological Science presentó una reconstrucción facial en 3D del individuo a partir del cráneo conservado.

Esa reconstrucción ofreció algo poco habitual en arqueología humana: una aproximación visual al rostro de una persona que vivió al final del Pleistoceno en el sur de China. Más que un golpe estético, funcionó como herramienta para volver a plantear preguntas anatómicas y evolutivas.

Un increíble estado de conservación

El segundo paso fue todavía más importante. Un artículo publicado en American Journal of Biological Anthropology analizó la variación craneofacial del ejemplar YH1 y la enmarcó explícitamente dentro de una “historia poblacional compleja” en el sur del este de Asia.

Ahí está el verdadero gancho del hallazgo. Los investigadores no dicen que el cráneo pertenezca a una especie humana nueva ni que derribe de golpe lo que sabíamos. Lo que sostienen es algo más sutil: que obliga a matizar relatos demasiado simples.

Ese matiz importa mucho. Durante bastante tiempo, parte de la narrativa sobre Asia oriental tendió a presentar una evolución relativamente ordenada y lineal al final del Pleistoceno. El cráneo de Yahuai introduce fricción en ese esquema al mostrar un mosaico de rasgos menos uniformes.

También ayuda la cronología. Hablar de unos 16.000 años sitúa al individuo en un momento de transición climática y humana decisivo, cuando el planeta salía de la última glaciación y las poblaciones de Asia oriental atravesaban fases complejas de movilidad y adaptación regional.

En ese contexto, disponer de un cráneo tan completo cambia mucho las posibilidades de análisis. Ya no se trata solo de comparar fragmentos dispersos, sino de estudiar proporciones faciales, estructura craneal y afinidades morfológicas con otras poblaciones antiguas del este y sudeste asiático.

Además, Yahuai no parece una rareza aislada sin contexto alrededor. El informe de excavación lo presenta como un sitio paleolítico importante, con varias áreas excavadas y materiales asociados que lo convierten en una referencia clave para entender la ocupación humana del sur de China.