Reino Unido cambia su estrategia: acelera su plan para romper con el petróleo y busca la independencia energética

Reino Unido cambia su estrategia: acelera su plan para romper con el petróleo y busca la independencia energética

Ciencia

Reino Unido cambia su estrategia: acelera su plan para romper con el petróleo y busca la independencia energética

El Gobierno del Reino Unido quiere formalizar la mayor expansión nuclear del país en los últimos 70 años a través de un ambicioso plan.

Más información: Reino Unido cambia su modelo energético: apuesta 2.500 millones en fusión nuclear para ser la superpotencia de 2026.

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Las claves

Reino Unido invertirá más de 14.000 millones de libras para cuadruplicar su capacidad de generación nuclear hacia 2050.

El plan incluye la adopción de Reactores Modulares Pequeños (SMR) y busca atraer hasta 30.000 millones de libras en inversión privada.

El país aspira a ser el primero en Europa en producir comercialmente combustible de uranio de bajo enriquecimiento y alto ensayo.

El gobierno británico enfrenta desafíos como retrasos y sobrecostes en grandes proyectos, pero confía en cumplir los plazos para alcanzar la independencia energética.

Reino Unido cambia de estrategia para encontrar su independencia energética. El país ha elaborado un plan estratégico que contempla una inversión masiva de recursos públicos y privados para cuadruplicar la capacidad de generación nuclear del territorio, alcanzando los 24 gigavatios a mediados de siglo.

El objetivo principal de toda la operación es blindar la infraestructura energética nacional frente a la volatilidad de los mercados internacionales, reduciendo la dependencia histórica de los combustibles fósiles, especialmente tras la crisis energética derivada de los conflictos geopolíticos recientes.

Para llevar a cabo esta transformación, la directiva británica ha confirmado una inyección de capital que supera los 14.000 millones de libras. Además de centrales a gran escala, la estrategia apuesta directamente por la innovación tecnológica mediante el despliegue de Reactores Modulares Pequeños (SMR).

Estos sistemas en particular son más compactos y económicos y prometen acelerar los tiempos de construcción, atrayendo así una inversión privada de unos 30.000 millones de libras extras para fortalecer la cadena de suministro industrial. Es un plan complicado, pero puede llevar a Reino Unido a un plano privilegiado.

Reino Unido cambia las normas

Ante la situación actual, Reino Unido y otros países están buscando la manera de encontrar su independencia energética para no depender del crudo, sobre todo tras ver la variabilidad de los precios y cómo esto puede acabar afectando a empresas y a los ciudadanos.

El pilar imprescindible de esta especie de renacimiento atómico que busca el Gobierno de Reino Unido es la ruptura extranjera en el suministro nuclear. El país se ha propuesto convertirse en la primera nación europea en producir comercialmente combustible de uranio de bajo enriquecimiento y alto ensayo -actualmente solo se produce a gran escala comercial en Rusia-.

La inversión inicial para llevar a cabo esto será de 300 millones de libras, con Londres siendo la base para garantizar su propia soberanía energética y posicionarse como exportador clave frente a otros aliados occidentales.

No obstante, hay que tener en cuenta ciertos desafíos que hay que enfrentar para poder llevar a cabo toda esta complicada operativa, que puede llevar a Reino Unido a un nuevo nivel.

Existen desafíos significativos relacionados con los costes de ejecución y los plazos de entrega, puesto que proyectos como Hinkley Point C han experimentado retrasos y sobrecostes. Los directivos creen firmemente en que pueden cumplir los plazos y por supuesto hay previsiones de más gastos.

La carrera nuclear ha empezado en muchos países de Europa y Reino Unido tiene intención de ponerse a la cabeza tras la situación actual.