La cámara secreta en la Cueva Vanguard.

La cámara secreta en la Cueva Vanguard.

Ciencia

La cueva Patrimonio de la Humanidad que puedes visitar: hallan una fábrica neandertal de alquitrán con 65.000 años.

El hallazgo de una estructura de combustión confirma que los neandertales poseían conocimientos avanzados de ingeniería química.

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Las claves

La Cueva Vanguard en Gibraltar revela una fábrica neandertal de alquitrán con 65.000 años de antigüedad, evidencia de tecnología química avanzada.

Los neandertales producían alquitrán a partir de plantas resinosas mediante estructuras de combustión controlada, usándolo como adhesivo para herramientas.

Hallazgos recientes demuestran que los neandertales tenían una dieta variada, practicaban enterramientos y mostraban comportamientos simbólicos complejos.

Los análisis arqueológicos y químicos refuerzan la imagen de los neandertales como seres técnicos, innovadores y socialmente organizados.

El yacimiento de la Cueva Vanguard, en Gibraltar, custodia pruebas fundamentales sobre la sofisticación neandertal. Una investigación publicada en Quaternary Science Reviews identificó una estructura de combustión especializada que representa un hito en la tecnología química paleolítica.

La cavidad forma parte del complejo de Gorham, declarado Patrimonio de la Humanidad, y contenía un hogar especializado. El estudio describe una "estructura de combustión antropogénica única" diseñada para producir alquitrán mediante destilación térmica controlada.

El sistema consiste en una fosa circular conectada a canales ramificados que regulaban la entrada de aire. Los investigadores concluyen que esta configuración resulta compatible con la obtención de alquitrán a partir de plantas resinosas del género Cistus.

Los análisis geoquímicos identificaron levoglucosano y reteno en los sedimentos, compuestos asociados a combustión controlada de biomasa. Estos marcadores confirman que los neandertales dominaban procesos térmicos complejos orientados a transformar recursos naturales en materiales funcionales.

El alquitrán obtenido se utilizaba como adhesivo para fijar herramientas de piedra a mangos de madera. Según el documento científico, esto permitía una “mejora significativa en la eficiencia de las herramientas de caza”, aumentando la resistencia estructural de los instrumentos.

Capacidades técnicas avanzadas

La producción de adhesivos implica planificación, control del fuego y conocimiento de las propiedades de los materiales. Los autores subrayan que estas evidencias "respaldan la existencia de una tecnología de enmangue avanzada" dentro del Paleolítico medio europeo.

Este no es el único hallazgo que pone de relevancia las capacidades de los neandertales. Investigaciones lideradas por el profesor João Zilhão en la costa portuguesa documentaron el consumo sistemático de recursos marinos por parte de neandertales, incluyendo acumulaciones de mejillones y lapas.

Estos restos alimentarios, datados en más de 80.000 años, muestran una dieta diversificada con alto contenido en ácidos grasos. El patrón nutricional coincide con estrategias atribuidas tradicionalmente al Homo sapiens en contextos costeros.

Los datos arqueológicos indican comunidades organizadas capaces de explotar ecosistemas variados. La presencia de restos de focas, peces y recursos vegetales evidencia una economía flexible adaptada con éxito a entornos litorales y terrestres.

El registro simbólico también se amplía con pinturas rupestres en la Península Ibérica datadas en torno a 65.000 años. Estas representaciones "demuestran una capacidad para el pensamiento abstracto y simbólico" que antecede por milenios la llegada de los humanos modernos.

Los hallazgos de individuos con patologías graves que sobrevivieron durante años indican cuidado social prolongado. Estas evidencias reflejan estructuras grupales cohesionadas donde los miembros vulnerables recibían apoyo continuado frente a las dificultades del entorno.

La práctica de enterramientos deliberados documentada en varios yacimientos refuerza la existencia de conductas rituales. Los expertos indican que estas acciones "reflejan una comprensión compleja de la muerte y el vínculo social" más allá de la mera supervivencia biológica.

Las técnicas actuales, incluida la paleoproteómica, permiten reconstruir aspectos biológicos y culturales con alta resolución. La acumulación de datos redefine al neandertal como un agente técnico capaz de innovar, adaptarse y sostener sistemas sociales complejos.

El análisis de residuos químicos y estructuras de combustión amplía el conocimiento sobre su relación con el entorno. Cada evidencia refuerza una interpretación basada en datos empíricos que sustituye visiones simplificadas sostenidas durante décadas.