Imagen de un sistema de extracción de petróleo.
Reino Unido advierte que la extracción de petróleo puede ser la causa real del auge de los terremotos en el país
Investigadores aseguran que existe una relación entre la alteración de las presiones subterráneas durante la extracción de hidrocarburos y los terremotos.
Más información: Reino Unido cambia su modelo energético: apuesta 2.500 millones en fusión nuclear para ser la superpotencia de 2026.
La extracción de petróleo puede estar vinculada a los últimos terremotos y movimientos sísmicos registrados. Investigadores de la University College London (UCL) han publicado un estudio que vincula una serie de más de 100 pequeños sismos en Surrey -gran parte ocurrieron entre 2018 y 2019- con la extracción de petróleo en el pozo de Horse Hill.
Los geólogos sugieren que la extracción de fluidos a gran profundidad puede alterar las tensiones en las fallas geológicas cercanas, provocando movimientos sísmicos incluso en zonas que no son naturalmente activas, pero acaban mostrando los mismos efectos.
Aunque generalmente este tipo de fenómenos suelen estar ligados a causas naturales, según el estudio de los profesionales de Reino Unido parece que en este caso hay otras razones más específicas por las que pueden llevarse a cabo terremotos de diferentes magnitudes.
El gobierno británico prohibió el fracking -una técnica de perforación del subsuelo que inyecta agua a alta presión, mezclada con arena y productos químicos- en 2019, se ha demostrado que el simple hecho de extraer crudo altera la presión de los fluidos en las rocas subterráneas, y por tanto puede provocar esas mencionadas fallas geológicas.
De hecho, los sismos en Surrey (Reino Unido) ocurrieron en una región que no es sísmicamente activa por naturaleza, así que la actividad humana está creando nuevos peligros en lugares donde la población y las infraestructuras no están preparadas para temblores.
Los terremotos se relacionan con el petróleo
La investigación por parte de los profesionales británicos implica que cualquier proyecto petrolero futuro, incluso los tradicionales, debería incluir monitoreo sísmico en tiempo real para establecer unos protocolos de reacción.
Para el Reino Unido, esto refuerza la decisión de no otorgar nuevas licencias de explotación. Si la extracción convencional también causa sismos, la presión social y política para cerrar pozos existentes aumentará drásticamente, así que la idea es no dar licencias para yacimientos de petróleo y gas en el Mar del Norte.
Y por supuesto, estos riesgos geológicos ligados a la actividad humana que se ejerce en áreas como Horse Hill obliga a revisar los protocolos de seguridad, integrando la estabilidad del subsuelo como un factor crítico en la gestión ambiental. Es decir, hay que reforzarlo todo para evitar que este tipo de sucesos se repitan o vayan en aumento.
En el contexto de la transición energética contemporánea, estos estudios refuerzan la necesidad de una vigilancia extrema sobre cualquier intervención profunda en el terreno. La equiparación de riesgos sienta una base científica que podría transformar la regulación minera y petrolera, impactando la normativa local e internacional frente a desafíos geológicos similares.