Ni los Pirineos ni Picos de Europa: el santuario oculto del rebeco cantábrico en España con 120 ejemplares por km²

Ni los Pirineos ni Picos de Europa: el santuario oculto del rebeco cantábrico en España con 120 ejemplares por km²

Ciencia

Ni los Pirineos ni Picos de Europa: el santuario oculto del rebeco cantábrico en España con 120 ejemplares por km²

El rebeco cantábrico encuentra su refugio con una población más estable y numerosa: ya hay unos 17.000 ejemplares.

Más información: Ni Sierra Nevada ni Doñana: el refugio secreto de la liebre ibérica en España donde ya hay hasta 196 ejemplares por km².

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Las claves

El Parque Natural de Redes en Asturias es el principal refugio del rebeco cantábrico, con la mayor densidad de ejemplares en España.

Este santuario permite observar grandes grupos de rebecos en un entorno poco masificado y más salvaje que los Picos de Europa o los Pirineos.

El rebeco cantábrico, el más pequeño del mundo, enfrenta amenazas como la sarna sarcóptica y depredadores naturales como el lobo, zorros y águilas reales.

Gracias a la gestión y protección del parque, la población de rebeco cantábrico ha alcanzado cifras récord, estimándose unos 17.000 ejemplares en la cordillera.

El rebeco cantábrico ha encontrado su mejor y mayor refugio: el Parque Natural de Redes, en Asturias. Aunque los Picos de Europa y los Pirineos son los destinos más famosos para el avistamiento de fauna de alta montaña, este parque se ha consolidado como el verdadero "santuario" de esta especie.

Y es que a diferencia, sobre todo, de los Picos de Europa, Redes ofrece una experiencia más salvaje y solitaria, lo que facilita el poder ver grandes grupos de rebecos sin las interferencias del gran flujo de visitantes, dándole así a los animales un poco más de espacio y privacidad para que puedan vivir en paz y crecer sin interferencias.

Si bien es cierto que el rebeco cantábrico no se encuentra en peligro de extinción ni en un estado de gravedad preocupante, sí requiere de ciertos cuidados y vigilancia porque, debido a su tamaño y peso, es extremadamente frágil frente a depredadores naturales, como el lobo. Y lamentablemente cuenta con un terrible enemigo: la sarna sarcóptica.

El rebeco cantábrico encuentra su santuario.

El rebeco cantábrico encuentra su santuario.

El refugio del rebeco cantábrico

El estado de conservación del rebeco cantábrico requiere vigilancia constante debido a esas amenazas que pueden poner en riesgo su envidiable estabilidad frente a otras especies que sí están por debajo de los 200 ejemplares.

Siendo el rebeco más pequeño del mundo, superando raramente los 35 kg, los expertos están muy pendientes de la evolución de cada una de las familias que habitan en el ecosistema español. Si bien Redes es un refugio y santuario natural, alejado de las visitas en masa, no hay que perder de vista a sus miembros.

Principalmente porque su mayor enemigo actual, y el que puede causar verdaderos estragos, es la mencionada sarna sacóptica. que comenzó en los años 90 diezmando poblaciones locales en Asturias y León, afectando en algunos momentos hasta al 60% de su área de distribución.

Al ser una subespecie endémica de la Cordillera Cantábrica, cualquier enfermedad o cambio drástico en su hábitat tiene un impacto mayor al no existir poblaciones en otros lugares para repoblar.

Además, no hay que perder de vista a los lobos, vitales para la estabilidad del ecosistema pero también peligrosos para este tipo de animales, y tampoco olvidar a los zorros e incluso a las águilas reales, que pueden cazar a los ejemplares más pequeños haciendo que las familias se resientan.

No obstante, gracias a Redes se ha logrado un número de población récord, puesto que su gestión como Reserva Regional de Caza y espacio protegido ha permitido que la población prospere, lejos de esa masificación turística de otros parques nacionales que sí afecta al crecimiento de varias especies.

Redes combina canchales -áreas con grandes piedras-, praderías de alta montaña y bosques cerrados, dándole a este animal el hogar perfecto para que pueda sacar a relucir su gran agilidad y velocidad escalando grandes montes. Se estima que actualmente hay unos 17.000 ejemplares repartidos por toda la cordillera Cantábrica, lo que no está nada mal.

Ahora mismo, podríamos decir incluso que el rebeco cantábrico atraviesa un gran momento, pero no hay que despistarse debido a esos factores de amenaza que pueden cambiarlo todo de la noche a la mañana.