cueva del Roque Bentayga, en Gran Canaria.

cueva del Roque Bentayga, en Gran Canaria. Ayuntamiento de Tejeda

Ciencia

España saca a la luz 46 herramientas de piedra de hace 900 años en Canarias y una desconcierta a los arqueólogos

Una lasca basáltica con desgaste de siega hallada en un granero del Roque Bentayga sugiere que la agricultura prehispánica incluía cortar cereal.

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Las claves

Arqueólogos han hallado 46 herramientas de piedra de hace 900 años en una cueva-granero de Gran Canaria.

Entre los hallazgos destaca una posible hoz lítica usada para segar cereal, lo que desafía ideas previas sobre la recolección agrícola en la isla.

El análisis funcional muestra huellas de uso compatibles con la siega, sugiriendo técnicas agrícolas más complejas de lo pensado.

La cueva, reutilizada como enterramiento, ha permitido preservar restos y herramientas, aportando nuevas perspectivas sobre la vida y la agricultura prehispánica en Canarias.

En Gran Canaria, el Roque Bentayga vuelve a demostrar que el pasado no siempre se entiende a simple vista. En una cueva-granero excavada en toba volcánica, un equipo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha identificado una posible hoz lítica usada para segar cereal.

El hallazgo procede del complejo C008, en Tejeda, un espacio utilizado como granero entre los siglos X y XII-XIII y reutilizado después como enterramiento colectivo. Ese doble uso es clave, porque obliga a leer las herramientas como parte de varias vidas del lugar.

En total se recuperaron 46 útiles de piedra. Hay picos de traquita para excavar cuevas, lascas de basalto relacionadas con el trabajo de pieles y filos de rocas volcánicas compatibles con el corte de carne. La pieza singular es una lasca basáltica.

Lo que la separa del resto no es su forma, sino sus huellas microscópicas de uso. El equipo atribuye el pulido y los microdesconchados a un contacto repetido con tallos vegetales, un patrón típico de siega. Por eso hablan de una hoz “prehipánica”.

La relevancia del gesto es grande porque choca con una idea instalada desde las crónicas de la Conquista: que los antiguos canarios recolectaban cebada o trigo arrancando plantas enteras o separando espigas con las manos. Aquí aparece, por primera vez, un corte.

Herramientas de piedra volcánica

El trabajo se publica en Journal of Archaeological Science: Reports y se apoya en análisis funcional. La propia ULPGC llevaba años afinando protocolos para leer desgaste en rocas volcánicas como basalto, traquita u obsidiana, materiales difíciles pero ubicuos en la isla.

Ese detalle tecnológico explica por qué el hallazgo desconcierta. Los primeros pobladores, llegados desde el norte de África, vivieron sin metales explotables en cantidad y desarrollaron una caja de herramientas basada en volcanitas. Pero una hoz clara no figuraba en el inventario.

La cueva, además, actúa como cápsula de conservación. Los graneros excavados en roca de Gran Canaria preservan filos, semillas y restos orgánicos durante siglos, permitiendo que el microscopio saque información donde la superficie solo vería una piedra más.

Aun así, el equipo no cierra el debate con una sola hipótesis. La lasca pudo segar en el campo, sí, pero también podría haber servido dentro del propio granero para procesar plantas ya recolectadas, separar espigas o gestionar paja usada como material.

Una lasca de piedra con marcas de desgaste por haberla utilizado para cortar piel.

Una lasca de piedra con marcas de desgaste por haberla utilizado para cortar piel. Idaira Brito

La reutilización funeraria añade otra capa. Si el espacio terminó siendo un enterramiento colectivo, algunas piezas pudieron quedar allí como parte de actividades asociadas a mortajas, pieles y juncos. La pregunta ya no es “qué era”, sino “cuándo” hizo cada cosa.

Lo más interesante quizá sea la lección metodológica. Si una herramienta tan pequeña y poco vistosa puede alterar cómo imaginamos la cosecha hace 900 años, es probable que falten más piezas por aparecer. En Bentayga, la agricultura también se escribe al filo.