Expertos de EE.UU. hallan al posible portador de la próxima pandemia: un murciélago de 34 gramos 7 centímetros

Expertos de EE.UU. hallan al posible portador de la próxima pandemia: un murciélago de 34 gramos 7 centímetros

Ciencia

Expertos de EEUU hallan al posible portador de la próxima pandemia: un murciélago de 34 gramos y 7 centímetros

Una investigación liderada por científicos de la la Universidad de Oklahoma asegura que una especie concreta de murciélago puede portar la próxima pandemia.

Más información: La OMS concluye que el virus viene de murciélagos y ve "extremadamente improbable" que sea de laboratorio.

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Las claves

Un estudio identifica al murciélago de herradura (familia Rhinolophidae) como posible portador de un nuevo coronavirus con potencial pandémico.

El coronavirus HKU5-CoV-2, hallado en estos murciélagos, puede infectar a varios mamíferos y utiliza la proteína ACE2 de las células humanas para ingresar.

Las zonas donde vive este murciélago coinciden con áreas de alta presencia humana en el sudeste asiático, África ecuatorial y la costa de Sudamérica.

Expertos subrayan que no todos los murciélagos representan el mismo riesgo y destacan su importancia ecológica, recomendando enfocar la vigilancia en especies y regiones de mayor peligro.

La pandemia del SARS-CoV-2 fue uno de los peores sucesos de la historia reciente. Millones de personas perdieron la vida ante esta enfermedad que apareció en el mundo de la noche a la mañana, causando el pánico en incontables países y cambiando para siempre la realidad tal y como la conocemos.

Tras esa trágica situación, los expertos están más atentos que nunca y estudian, a través de diferentes ramas, de dónde podría surgir la próxima gran pandemia mundial.

Con los orígenes del COVID-19 ligados a los murciélagos como reservorio original, Caroline A. Cummings de la Universidad de Oklahoma asegura en una nueva investigación que el potencial pandémico de estos animales se concentra en grupos evolutivos específicos, y hay un tipo señalado particularmente.

Señalan al murciélago de herradura como posible portador de la nueva pandemia.

Señalan al murciélago de herradura como posible portador de la nueva pandemia.

No hay que generalizar con los murciélagos

El reciente estudio se centra principalmente en el descubrimiento del coronavirus HKU5-CoV-2, que puede infectar a un amplio abanico de mamíferos. A pesar de que las investigaciones sobre este linaje arrancaron el año pasado, los análisis más recientes han intensificado la preocupación por su capacidad de propagarse en humanos.

Aun con la alerta y la investigación en curso, hay que aclarar que los expertos de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayan que no hay evidencia actual de contagio entre personas, por lo que esto son solamente medidas de contención y análisis.

Los científicos se han centrado en desmentir primeramente la idea de que todos los murciélagos representan el mismo riesgo, poniendo el foco en una familia que se identifica como una de las de mayor riesgo, porque ha coevolucionado con ese virus de alta peligrosidad como los coronavirus tipo SARS.

El animal identificado es el murciélago de herradura, de la familia Rhinolophidae, que suele vivir en colonias densas en cuevas, facilitando así la circulación del virus en cuestión, y muchos otros, entre los diferentes miembros de la comunidad.

Los miembros de esta especie miden entre 5 y 7 centímetros de longitud, alcanzando los 35 y 40 centímetros con sus alas extendidas, y pesa poco más de 30 gramos.

El equipo cartografió dónde viven estos grupos de alto riesgo y encontró una coincidencia peligrosa con áreas de gran huella humana en el sudeste asiático, África ecuatorial y la costa de Sudamérica, y fue en ese momento cuando saltaron las alarmas debido a la reciente catástrofe vivida en 2020.

Al igual que el virus del COVID-19 (SARS-CoV-2), este nuevo coronavirus puede utilizar la proteína ACE2 de las células humanas para infectarlas, pero de momento, aun a pesar de que el murciélago de herradura pueda ser portador del mismo, no hay riesgo ni peligro evidente.

Cummings, no obstante, afirma que no hay que estigmatizar a los murciélagos, porque son vitales para el ecosistema. Lo que hay que hacer, en cambio, es dirigir la vigilancia viral hacia las especies y regiones donde el riesgo de "salto" a humanos es realmente alto debido a la pérdida de hábitat.