Recreación de un motor de un coche eléctrico generada con inteligencia artifical.
China pone a prueba una batería con más de 1.000 km de autonomía y agita el mercado de los coches eléctricos
Ponen a prueba en prototipo una batería semisólida: promete >1.000 km y alta densidad, pero faltan datos sobre coste, ciclos y seguridad.
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China promete lo impensable: más de 1.000 km de autonomía reales por carga en un eléctrico gracias a una batería en estado semisólido. Pero lo importante de la noticia no es esta excepcional característica, sino el tipo de tecnología y cómo se está probando en prototipos.
El anuncio nace de una colaboración entre el equipo de Nankai University (Tianjin) y la filial de baterías de FAW (CANEB), que asegura haber montado el pack en un vehículo de prueba y haberlo validado en conducción de larga distancia.
Hay otra cifra importante en la prueba que hicieron: menos de 500 Wh/kg. Esa densidad, sin embargo, se atribuye a la celda, no al paquete completo. En la práctica, cables, estructura, refrigeración y protección siempre bajan el número cuando hablas de un coche real.
El pack citado sería de 142 kWh, y la densidad a nivel de sistema se mueve en torno a 288 Wh/kg. Sigue siendo alta, pero está en el terreno de lo plausible, aunque hacerlo en 2026 es un hito.
En cuanto a los 1.000 km a los que se refieren se apoyan en el ciclo chino CLTC, normalmente más optimista que las cifras EPA estadounidenses o WLTP europeo.
Un diseño híbrido
¿Pero y que es una batería en estado semisólido? No son el santo grial de electrolito totalmente sólido, sino un diseño híbrido: electrolito sólido-líquido para mejorar contacto e ion-conductividad sin renunciar a parte de la manufactura ya conocida.
A este pack se le suma una química privilegiada. Cátodo rico en litio y manganeso y tecnologías de ánodo orientadas a simplificar producción. En paralelo, los defensores venden seguridad: menos riesgo de incendio que un electrolito líquido tradicional, en teoría.
No es la primera vez que China vende el término de estado semisólido cuando habla de baterías de coches eléctricos. SAIC, por ejemplo, presumió de un MG4 con baterías semisólidas, pero con densidades y autonomías mucho más terrenales. De ahí el salto
Lo más interesante es el “hacia dónde” apunta el plan: se habla de futuras iteraciones con menores de 340 Wh/kg a nivel pack y hasta 200 kWh de capacidad, lo que sí podría empujar autonomías extremas… si la degradación, el coste y la producción acompañan.
Imágenes del coche eléctrico de prueba.
Y ahí está el cuello de botella histórico de las baterías de próxima generación: densidad no es lo único. Importan la estabilidad a largo plazo, la carga rápida, el rendimiento en frío y la seguridad real en campo. En China, el propio equipo menciona también mejoras a bajas temperaturas.