Artemis I. Foto: NASA

Artemis I. Foto: NASA

Ciencia

El regreso del humano a la Luna se retrasa: la NASA cambia su misión Artemis para probar su tecnología

La agencia espacial realizará primero una serie de vuelos para probar su equipo antes de llegar a la Luna.

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J. Rodríguez
Publicada

Las claves

La NASA ha reordenado sus planes para el regreso a la Luna, retrasando el alunizaje tripulado hasta 2028 para mejorar la seguridad del proyecto Artemis.

La misión Artemis III ya no intentará aterrizar en la Luna, sino que servirá como ensayo para probar sistemas de acoplamiento y otras tecnologías clave.

El objetivo es establecer un ritmo de una misión lunar por año, ahorrando costes y ganando experiencia operativa con el cohete SLS y la nave Orion.

Estados Unidos busca una presencia humana sostenida en la Luna como paso previo a futuras misiones a Marte, en un contexto de competencia espacial con China.

Volver a ver al ser humano en la Luna nos va a llevar algo más de tiempo y es que la NASA ha decidido este mismo viernes reordenar por completo sus planes para mejorar la seguridad de su proyecto lunar. Quiere probar mejor su cohete SLS.

Los tropiezos de este cohete han obligado a replantear el programa Artemis, ahora que la NASA preparaba el primer vuelo tripulado hacia la órbita de la Luna desde 1972. Estaba marcada para febrero o marzo, pero una avería de SLS ha frenado los planes.

Por esta razón, la agencia ha optado por parar y hacer cambios en el proyecto. Lo más llamativo es la redefinición de Artemis III: ahora esta misión no se propone aterrizar en la Luna, sino que es una misión de ensayo para los sistemas de acoplamiento.

También se busca poner a prueba sistemas clave de soporte vital, comunicaciones, propulsión y operaciones extravehiculares. El primer aterrizaje tripulado en la Luna, por tanto, pasa a estar programado para el 2028, con la misión Artemis IV.

La secuencia vuelve a parecerse a la misión Apolo, realizando varios vuelos de verificación antes de atreverse a descender al suelo lunar. El objetivo es estandarizar al máximo la arquitectura, mantener el SLS y la nave Orion y aumentar la cadencia de lanzamientos.

Presencia humana

La NASA aspira a un ritmo de una misión al año, en vez de una cada varios. Esto permitiría ahorrar costes y ganar destreza operativa con un sistema extremadamente complejo. SpaceX y Blue Origin irán demostrando capacidades con sus alunizadores.

Esta tecnología se integra en la secuencia de misiones de prueba antes de transportar astronautas hasta la superficie. Y todo esto en un contexto en el que China disputa la carrera espacial y también busca llegar a la Luna en lo que queda de década.

Además, la Casa Blanca también aumenta la presión política por establecer una presencia humana sostenida en la Luna como un paso previo a futuras misiones a Marte. La NASA no sólo busca ahora dejar otra bandera en nuestro satélite.

Sino que esta vez busca demostrar fuerza siendo capaz de ir y venir hasta la Luna con un sistema fiable y una infraestructura científica y logística que perdure. Así lo ha explicado el administrador de la NASA, Jared Isaacman.

"La NASA debe estandarizar su enfoque, aumentar la cadencia de vuelos de forma segura y ejecutar la política espacial del presidente", ha explicado.