Demuestran que un homínido de hace 7 millones de años era bípedo y lo convierten en el ancestro humano más antiguo

Demuestran que un homínido de hace 7 millones de años era bípedo y lo convierten en el ancestro humano más antiguo

Ciencia

Demuestran que un homínido de hace 7 millones de años era bípedo y lo convierten en el ancestro humano más antiguo

El análisis de restos descubiertos en Chad en el año 2000 revela características que sugieren que caminaba sobre dos patas.

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M. Domínguez
Publicada

Las claves

Un nuevo estudio confirma que Sahelanthropus tchadensis, un homínido de hace 7 millones de años, era bípedo.

El análisis identificó el tubérculo femoral, una característica clave en el bipedalismo, y otros rasgos asociados a caminar erguido.

La investigación utilizó tecnología 3D y comparó huesos de Sahelanthropus con los de especies vivas y fósiles.

El hallazgo implica que el bipedalismo surgió mucho antes de lo que se pensaba, en un ancestro con cerebro de tamaño similar al de los chimpancés.

En las últimas décadas, los científicos han debatido si un fósil de siete millones de años era bípedo, un rasgo que lo convertiría en el ancestro humano más antiguo.

Un nuevo análisis realizado por un equipo de antropólogos ofrece evidencia contundente de que Sahelanthropus tchadensis, una especie descubierta a principios de la década del 2000, era efectivamente bípedo al descubrir una característica presente únicamente en homínidos bípedos.

Utilizando tecnología 3D y otros métodos, el equipo identificó el tubérculo femoral de Sahelanthropus, que es el punto de inserción del ligamento más grande y poderoso del cuerpo humano —el ligamento iliofemoral— y vital para caminar erguido. El análisis también confirmó la presencia de otros rasgos en Sahelanthropus relacionados con el bipedalismo.

"El Sahelanthropus tchadensis era esencialmente un simio bípedo con un cerebro del tamaño de un chimpancé y probablemente pasaba gran parte de su tiempo en los árboles, buscando alimento y seguridad", afirma Scott Williams, profesor asociado del Departamento de Antropología de la Universidad de Nueva York, quien dirigió la investigación.

"A pesar de su apariencia superficial, el Sahelanthropus estaba adaptado a la postura bípeda y al movimiento en el suelo".

El estudio, en el que participaron investigadores de la Universidad de Washington, el Chaffey College y la Universidad de Chicago, se publica en la revista Science Advances.

El Sahelanthropus fue descubierto en el desierto de Djurab, en Chad, por paleontólogos de la Universidad de Poitiers a principios de la década de 2000. Los análisis iniciales se centraron en su cráneo.

Dos décadas más tarde, se publicaron estudios sobre otras partes de ese descubrimiento: sus antebrazos (cúbitos) y su fémur. Esto generó un debate sobre si la especie era bípeda o no, dejando abierta la pregunta sobre su estatus: ¿Es Sahelanthropus un homínido (un ancestro humano)?

En el estudio de Science Advances, los científicos examinaron con más detalle el cúbito y el fémur utilizando dos métodos principales: una comparación de rasgos múltiples con los mismos huesos de especies vivas y fósiles, y la morfometría geométrica 3D, un método estándar para analizar formas con mayor detalle y así identificar áreas de especial interés.

Entre las especies fósiles comparadas se encontraba el Australopithecus, un ancestro humano temprano, conocido por el descubrimiento del esqueleto de 'Lucy' a principios de la década de 1970, que vivió hace aproximadamente entre cuatro y dos millones de años.

El análisis reveló tres características que apuntan al bipedismo en Sahelanthropus.

La primera, la presencia de un tubérculo femoral, que sirve de inserción para el ligamento iliofemoral que une la pelvis con el fémur y que hasta ahora solo se ha identificado en homínidos.

La segunda, una torsión natural, específicamente en el rango de los homínidos, en el fémur (o antetorsión femoral) que ayuda a las piernas a apuntar hacia adelante, facilitando así la marcha.

Por último, la presencia, obtenida a partir del análisis 3D, de músculos glúteos, similares a los de los primeros homínidos, que mantienen la estabilidad de las caderas y ayudan a mantenerse de pie, caminar y correr.

Los dos últimos rasgos (antetorsión femoral y complejo glúteo) ya habían sido identificados por otros científicos; el estudio de Science Advances confirmó su presencia.

Los autores también descubrieron que Sahelanthropus tenía un fémur relativamente largo en relación con su cúbito, una evidencia adicional de bipedalismo.

Los investigadores señalan que los simios tienen brazos largos y piernas cortas, mientras que los homínidos tienen piernas relativamente largas. Y aunque el Sahelanthropus tenía patas mucho más cortas que las de los humanos modernos, estas se diferenciaban de los simios y se acercaban a las del Australopithecus en la longitud relativa del fémur, lo que sugiere otra adaptación al bipedalismo.

"Nuestro análisis de estos fósiles ofrece evidencia directa de que el Sahelanthropus tchadensis podía caminar sobre dos piernas, lo que demuestra que el bipedalismo evolucionó temprano en nuestro linaje y a partir de un ancestro que se parecía mucho a los chimpancés y bonobos actuales", concluye Williams.