Previsión para el sábado 19 según los expertos.
El verano tiene las horas contadas en Castilla y León: la Aemet avisa de una caída de más de 10 grados este miércoles
La comunidad vivirá un cambio brusco de tiempo a mitad de semana, con máximas de apenas 21 a 23 grados y mínimas que rondarán los 8 y 9 grados.
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Castilla y León encara el ecuador de septiembre con un cambio radical de tiempo.
Después de varios días marcados por temperaturas más propias del verano, la llegada de una masa de aire frío provocará a partir del miércoles un descenso brusco y generalizado de los termómetros.
Lo hará con una caída de más de diez grados respecto a los valores previstos para este lunes y martes.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para este lunes una jornada prácticamente veraniega en toda la Comunidad, con cielos despejados y un ascenso generalizado de las temperaturas.
El ambiente cálido se mantendrá durante el martes, antes de que la situación dé un giro importante a partir del miércoles.
Será entonces cuando el calor de los últimos días desaparezca de Castilla y León. Las temperaturas máximas apenas alcanzarán entre 21 y 23 grados en las horas centrales del día, mientras que las mínimas bajarán hasta situarse alrededor de los 8 y 9 grados, dejando una sensación térmica mucho más cercana al otoño que al verano.
El cambio será especialmente perceptible después de las temperaturas registradas durante esta primera quincena de septiembre, caracterizada en buena parte de España por valores extraordinariamente elevados para estas fechas y por varios récords de temperatura.
Sin grandes lluvias
El descenso térmico no llegará acompañado, al menos de momento, de un episodio generalizado de lluvias.
La probabilidad de precipitaciones en Castilla y León se mantendrá baja, en torno al 10%, aunque los cielos ya no estarán tan despejados como durante las jornadas anteriores y aparecerán intervalos nubosos.
El viento también contribuirá a incrementar la sensación de frío. Durante el miércoles se espera que gane intensidad y sople de componente noreste, con rachas moderadas que pueden alcanzar los 27 kilómetros por hora.
El cambio llega mientras España afronta un nuevo episodio de tormentas
El giro meteorológico en Castilla y León se producirá dentro de un escenario más amplio de inestabilidad en distintos puntos de España.
El anticiclón de las Azores se reforzará durante los próximos días y el chorro polar se ondulará, favoreciendo el desplazamiento de una vaguada hacia las comunidades mediterráneas entre el miércoles y el jueves.
Esta configuración permitirá la entrada de aire más frío y favorecerá la formación de chubascos y tormentas localmente fuertes en varias zonas del este y sureste peninsular.
El miércoles, las tormentas más intensas podrían concentrarse en Cataluña, aunque también se esperan aguaceros en áreas montañosas del este de Andalucía, este de Castilla-La Mancha, noroeste de Murcia y Aragón.
El jueves, la inestabilidad podría extenderse a Baleares y a la Comunidad Valenciana, mientras que el viernes podría volver a aumentar la actividad tormentosa en el entorno del mar Balear.
En Castilla y León, sin embargo, el principal protagonista será el desplome de las temperaturas.
La Comunidad pasará en apenas unas horas de un ambiente de pleno verano a máximas próximas a los 20 grados y noches que obligarán a recuperar la ropa de abrigo.