El presidente de la Junta y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, a su llegada al hotel Alameda Palace de Salamanca

El presidente de la Junta y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, a su llegada al hotel Alameda Palace de Salamanca Rubén Cacho ICAL

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Mañueco contiene a Vox y gana con claridad en Castilla y León y el PSOE evita la debacle pero confirma su irrelevancia

El PP sube dos escaños y dependerá de nuevo de los de Abascal, que solo aumentan un representante y no cumplen sus expectativas | Los socialistas incrementan dos procuradores pero no tienen ninguna opción de gobernar.

Más información: Castilla y León, casi 40 años como el gran bastión del PP con un breve espejismo socialista: así se ha votado desde 1983

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El Partido Popular ha ganado con claridad las elecciones autonómicas de este domingo en Castilla y León con un 35,46% de los votos y 33 escaños, más de cuatro puntos y dos procuradores más que en 2022.

La formación de Alfonso Fernández Mañueco, que se ha quedado a nueve escaños de la mayoría absoluta, volverá a depender de un Vox que no ha cumplido las expectativas y se ha quedado lejos del ansiado 20% de los apoyos.

Los de Carlos Pollán se han quedado en un 18,91% y 14 procuradores, solo un punto y un procurador más que hace cuatro años, aunque el partido volverá a tener la llave del Gobierno de la Junta.

La gran sorpresa de la noche ha sido la inesperada subida del PSOE, que ha roto la tendencia descendente de Extremadura y Aragón y ha logrado un 30,78% de los votos y 30 escaños, más de un punto y dos procuradores más que en 2022.

Los de Carlos Martínez han logrado capitalizar el perfil municipalista del candidato y su perfil alejado del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y se han visto aupados en campaña por el discurso del 'No a la guerra' ante el conflicto en Irán.

Con todo, el PSOE no tiene ninguna opción de conformar Gobierno en la Comunidad, ante la mayoría absoluta clara que conforman PP y Vox.

En cuanto a los partidos provinciales, la Unión del Pueblo Leonés (UPL) no ha cumplido su gran aspiración de lograr grupo propio en las Cortes y se ha mantenido en los tres procuradores con los que contaba, descendiendo de un 4,33% a un 3,89%.

Soria ¡Ya! ha sufrido una fuerte caída, bajando de los tres representantes que obtuvo en 2022 a tan solo uno, y pasando de 1,59% a un 0,71%, y Por Ávila ha mantenido el procurador con el que cuenta desde 2019, aunque bajando ligeramente de un 1,13% a un 0,90% de votos.

La debacle de la izquierda

Las formaciones de la izquierda alternativa, que se han presentado divididas, han sufrido un duro varapalo y tanto la coalición Izquierda Unida-Sumar-Verdes Equo, con un 2,23% de los votos, como Podemos-Alianza Verde, con un 0,74%, se han quedado fuera de las Cortes.

La izquierda a la izquierda del PSOE, por tanto, no ha revalidado el escaño que obtuvo en 2022 Pablo Fernández bajo la coalición Unidas Podemos, con un 5,10% de los apoyos. En aquella ocasión, IU y Podemos se presentaron unidos a las elecciones autonómicas.

Especialmente duro ha sido el golpe para Podemos-Alianza Verde, que ha conseguido poco más de la mitad de los votos que Se Acabó la Fiesta, el partido de Alvise Pérez.

También se ha confirmado la previsible desaparición de Ciudadanos, que hace cuatro años logró el escaño de Francisco Igea -aunque fue expulsado del partido un año después- con un 4,49% y, en esta ocasión, se ha quedado en un 0,34% de los apoyos.

El mejor resultado de Mañueco

Mañueco ha sido el gran triunfador de la noche. El popular ha obtenido en la noche electoral de este domingo su mejor resultado desde que es candidato del PP en Castilla y León y tras casi 40 años de Gobiernos populares en la Comunidad.

El candidato a la reelección como presidente de la Junta ha logrado 33 procuradores frente a los 31 de 2022 y a los 29 de 2019, un resultado que demuestra que los populares han sabido sobreponerse al desgaste de casi cuatro décadas al frente del Ejecutivo autonómico.

Mañueco necesitará de nuevo a Vox para ser reelegido, pero con la fuerza de haber obtenido dos escaños más que hace cuatro años y haber ganado de forma contundente, y con la tranquilidad de que los de Carlos Pollán no tendrán la fuerza que esperaban en las negociaciones.

Una noche dulce, por tanto, para el PP, que podrá encarar reforzado las negociaciones con el partido de Santiago Abascal para conformar el próximo Gobierno de Castilla y León, una comunidad que continuará siendo su gran feudo inexpugnable en España.