Una terraza de la Plaza Mayor de Valladolid con gente

Una terraza de la Plaza Mayor de Valladolid con gente Miriam Chacón Ical

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Castilla y León gana un 0,14% de población gracias a la llegada de extranjeros: 4.445 más en solo tres meses

Según los últimos datos del INE, la comunidad alcanza los 2.418.425 habitantes a 1 de enero de 2026 y la población extranjera ya representa aproximadamente el 9,3% del total. 

Más información: La población extranjera en Castilla y León ya supera al total de los habitantes de cinco de sus provincias

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Castilla y León ha iniciado 2026 con un ligero repunte demográfico. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la comunidad alcanza los 2.418.425 habitantes a 1 de enero de 2026, lo que supone un incremento de 3.418 personas respecto al 1 de octubre de 2025.

El crecimiento, aunque moderado, consolida una tendencia reciente de estabilización demográfica tras años marcados por la pérdida de población.

El motor del crecimiento vuelve a ser la población extranjera. En apenas tres meses, el número de residentes extranjeros ha aumentado en 4.445 personas, pasando de 219.801 a 224.246.

Este incremento contrasta con el ligero descenso de la población española, que cae en 1.027 personas, situándose en 2.194.179.

De esta manera, el saldo positivo total se explica íntegramente por la llegada o regularización de ciudadanos extranjeros, que compensan la pérdida de población nacional.

Por sexos, la población masculina aumenta en 1.926 personas (de 1.190.329 a 1.192.255), mientras que la femenina crece en 1.492 (de 1.224.678 a 1.226.170).

Entre los extranjeros, el incremento es ligeramente mayor en hombres (+2.488) que en mujeres (+1.957). En cambio, entre la población española descienden tanto los hombres (-562) como las mujeres (-465).

Un crecimiento aún moderado

Aunque el aumento es positivo, el ritmo sigue siendo contenido. El crecimiento trimestral apenas supera el 0,14%, lo que refleja que la recuperación demográfica continúa siendo frágil y dependiente en gran medida de los flujos migratorios.

En términos estructurales, la comunidad sigue enfrentándose a desafíos como el envejecimiento poblacional y la baja natalidad, factores que explican la pérdida de población española.

Con estos datos, la población extranjera ya representa aproximadamente el 9,3% del total en Castilla y León, una proporción que continúa creciendo progresivamente.