Región

El médico de Guijuelo se enfrenta a cárcel por la masturbación

9 mayo, 2018 08:22

El Juzgado de lo Penal número dos de Salamanca acoge este martes el juicio contra J.E.M., el médico que fue suspendido por presuntamente masturbarse ante una paciente en el centro de salud de Guijuelo el pasado mes de octubre. Hechos por los que la fiscalía solicita dos años de prisión por un delito de abuso sexual, dos de inhabilitación y mil euros de indemnización a la víctima.

El juicio comenzó con dos horas y media de retraso porque el acusado no se presentó alegando que padece una enfermedad, pero desde el juzgado se envió a un forense a su casa para determinar que sí podía ser juzgado. Una vez en la sala, aseguró que no se estaba masturbando, sino que tenía picores porque tenía una infección en el glande durante esos días.

La víctima afirmó todo lo contrario, que el médico se estaba masturbando e incluso emitía sonidos similares a jadeos, por eso decidió grabarlo, para que quedara constancia. Algo que no pudo desmentir ni certificar la enfermera que se encontraba en el lugar, pues asegura que no vio nada.

Los hechos se produjeron cuando una mujer denunció a través de redes sociales que acudió a las 7.00 horas al centro de salud porque sufría un “tremendo” dolor de espalda. Una vez allí, el facultativo le pidió que se quitase la camiseta y, en la exploración, él aprovechó para rozar sus partes íntimas con ella, según su mensaje.

Ante esta situación, al ver que él se sienta y que comienza a tocarse por debajo de la mesa, ella decidió coger el teléfono para intentar grabar lo que estaba sucediendo, en presencia también en el cuarto de otra profesional que “sale del cuarto con las inyecciones”. La mujer ha indicado que decidió dar a conocer su caso porque el médico que le atendió es “un ser despreciable”. En su comentario en redes ha añadido un mensaje directo para él: “No te mereces ese uniforme”.

La Consejería de Sanidad adoptó una medida cautelar de suspensión de empleo y sueldo al médico. Ante la gravedad de los hechos, documentados por la paciente en un vídeo y denunciados por ella ante la Guardia Civil de Guijuelo, la Junta dedició ejercer la potestad que la faculta para impedir que el médico siguiera atendiendo pacientes. De hecho, tendría antecedentes por hechos similares en Fuentesaúco (Zamora), donde se habría tocado sus genitales en plena calle.