El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, durante la sesión constitutiva de las Cortes de Castilla y León de la XII Legislatura.

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, durante la sesión constitutiva de las Cortes de Castilla y León de la XII Legislatura. Leticia Pérez. ICAL.

Opinión Puntadas con hilo

“Habemus” pacto. Vázquez preside las Cortes

"Miedito puede tener el soriano, pero no sirven cábalas apriorísticas. Carlos Martínez puede ser capaz de sorprender. No seamos agoreros por adelantado".

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Martínez deja Soria y se enhebraron por fin los acuerdos entre el PP y Vox. “Habemus” pacto. Se acabó la película de suspense. Vox no presentó candidato a presidir las Cortes de Castilla y León. Tan clarito como el agua de los arroyuelos de los valles de Sajambre, lo sentenció Carlos Pollán. Vox no estaba por la labor de entregar la presidencia de parlamento autonómico a los socialistas.

Los votantes del Partido Popular y de Vox piden a gritos que los dirigentes de estos partidos cesen en sus estratagemas, duelos, desamores y pendencias y vayan haciendo lo posible por desalojar a Sánchez de Moncloa. Visto lo visto, sin el acuerdo entre PP y Vox el fin de ciclo del gobierno del “PSOE de Sánchez” no se consumará. O hay casamiento con arras y todo, o Sánchez no sale de Moncloa ni por tiro de bueyes de arrastre.

Carlos Martínez, líder socialista en Castilla y León, si ha concluido este lunes su etapa en la alcaldía de Soria - que ostentaba desde hace diecinueve años- para encabezar la oposición al nuevo gobierno de la comunidad que previsiblemente presidirá Alfonso Fernández Mañueco. La matemática electoral, traducida a escaños en las Cortes, no concede una mayoría a Martínez que permita una alternancia política en el gobierno de la comunidad castellano y leonesa en manos del Partido Popular desde 1987.

Martínez sale de Soria, su zona de confort, para adentrarse en el “territorio comanche” de las Cortes. “Valor se le supone” al hasta ahora alcalde soriano, como rezaban literalmente aquellas viejas cartillas blancas de los españolitos que hicieron la “mili”. De coraje ha de disponer el líder socialista autonómico. Si posee un resquicio de memoria histórica – no hablamos exactamente de la que con tanta tinta de calamar han emborronado sus correligionarios Zapatero y Sánchez- a Martínez podría aquejar una afección de baile de San Vito o tembladera. En los casi cuarenta años de gobierno de los populares en Castilla y León todos los líderes socialistas de esta comunidad han acabado triturados políticamente ¿Será Martínez uno más?

Miedito puede tener el soriano, pero no sirven cábalas apriorísticas. Carlos Martínez puede ser capaz de sorprender. No seamos agoreros por adelantado. Canguelo tenían Rafael de Paula, Curro Romero o Rafael el Gallo “El divino calvo” y toreaban algunas veces de forma primorosa. Otras tardes pegaban un clamoroso petardo. Martínez tiene derecho a abrir plaza. Contra algunos pronósticos demoscópicos, el PSOE ha demostrado en las recientes elecciones autonómicas que cuenta con un voto sólido y fiel, que pisa los talones a los populares de Fernández Mañueco. Sea bienvenido, señor Martínez, al “hemicisco” de las Cortes.

El Partido Popular ha tomado una buena decisión. Acomodar a Paco Vázquez – el segoviano, que no el antiguo regidor coruñés- en la presidencia de la institución parlamentaria regional es una apuesta inequívoca por un perfil de político moderado que valora la búsqueda de consensos. Vázquez es un es un histórico del PP que proviene de la extinta Alianza Popular fraguista. Sus primeros pasos en la política coincidieron con la plena vigencia del “espíritu” de la Transición a la que mucho contribuyó también Manuel Fraga. El político de Segovia es un “hijo de la Transición”, un sello de garantía irrefutable.

El nuevo presidente de las Cortes posee un buen talante para el acuerdo y el pacto. Puede capitanear las Cortes con la cintura del recientemente fallecido y recordado Manuel Estella. El salmantino Estella, gran aficionado a la tauromaquia, moderaba los debates parlamentarios con el rigor de abogado del Estado y el pellizco de torería de mandón con la muleta, como su admirado diestro Santiago Martín “El Viti”.

Con la elección de los miembros de la Mesa de las Cortes no han terminado aún las proyecciones de cine de suspense. PP y Vox tienen a castellanos y leoneses con ojos de búho. La sesión es doble y falta por visionar la segunda peli. En el bar del ambigú del “Cinema Castilla y León” se ofrecen palomitas para los espectadores.

En butaca, en platea y en los bancos de gallinero hay ya impaciencia. Se van a agotar los ganchitos y el regaliz. Sí Mañueco y Pollán no presentan a tiempo a la criatura del nuevo gobierno de Castilla y León, a PP y Vox espera un sonoro pataleo. El acomodador, por si se tercia, ya tiene preparado el faldoncito y el cuco para el ansiado bebé. En la tienda informaron que no admiten devoluciones.