Alfonso Fernández Mañueco y Carlos Pollán en una imagen de archivo.

Alfonso Fernández Mañueco y Carlos Pollán en una imagen de archivo. Leticia Pérez Ical

Opinión Puntadas con hilo

La penitencia comienza ahora

"La elección de los miembros de la Mesa del parlamento regional y su presidente, arrojará pistas sobre si el matrimonio PP-Vox puede ser una pareja armoniosa o simplemente compartirán techo, cada cual con su sofá y tele".

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En pasadas elecciones autonómicas de Castilla y León el Partido Popular obtuvo una victoria exigua. Hay demasiados panegiristas que intentan construir un relato distinto de los acontecimientos. El que a Fernández Mañueco las urnas tratasen “algo más favorablemente” – solo entre comillas - que a Azcón en Aragón, no debiera consolar a los populares. El próximo catorce de abril se celebrará el primer pleno de las nuevas Cortes. La elección de los miembros de la Mesa del parlamento regional y su presidente, arrojará pistas sobre si el matrimonio PP-Vox puede ser una pareja armoniosa o simplemente compartirán techo, cada cual con su sofá y tele.

Hay parejas tan rotas que se cobijan bajo una misma techumbre por mutua conveniencia y en algún caso por apariencia o ficción social. Cada cual pone su lavadora, blanquea sus sábanas y tiene en el frigorífico una frontera trazada con tiralíneas y compás. Aquí en la izquierda los yogures griegos. Los de la otra parte, que son desnatados y con arándanos, que queden en el rinconcito de la derecha. En un perolo están cocinados macarrones con su salsa de tomate, huevo y chorizo y en una cazuelita hay pollo a la cerveza. Cada quien almuerza su comidita. La pareja PP y Vox tiene visos de ser algo parecido. No hace falta convocar a Rappel para que lo adivine. Podría presentarse en la sesión de las Cortes con su archi famoso tanga de leopardo y eso echaría mal de ojo sobre toda la legislatura.

El catorce de abril – caprichos del calendario para la política de Castilla y León – es una fecha de mal fario. En 1931, cayó en esa jornada abrileña la monarquía de Alfonso XIII y con la salida de España del monarca se proclamó una república solo para los republicanos. En abril de 2026, los más insignes miembros de la dinastía de Borbón transitan por España como un roto jarroncito de la Real Fábrica del Buen Retiro, quebrado en pedazos y recompuesto mimosamente con pegamento de contacto, para dar el pego.

La Familia Real – los Reyes, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía- acude a una procesión en Carabanchel. Doña Sofía – la mejor Reina consorte de toda la historia de España- junto a las Infantas Elena y Cristina, se ha dado un baño de multitudes en su visita a Cartagena y Murcia para contemplar sus desfiles procesionales. El rey Juan Carlos regresa a España para recibir en La Maestranza tantos vítores como Morante de la Puebla en un quite por delantales. La dinastía reinante ya ni se “tapa” como los malos toreros. Unos caminan por Finisterre y otros por Tarifa.

En Castilla y León PP y Vox no disimulan, como si fueran las regias personas. El juego de la “Polilla tramposa” está de moda en la política de esta comunidad. Populares y abascalianos ocultan las cartas para que nadie los descubra. El portavoz de Vox, Juan Antonio Fúster, acaba de declarar que no tienen intención de negociar la presidencia de las Cortes de Castilla y León para demostrar que el partido de Abascal no busca cargos.

Los sondeos sobre una posible alianza PP-Vox “no comenzará con los sillones”, Fúster dixit. Los amantes del cine de suspense están de enhorabuena. El catorce de abril, en el salón de plenos de las Cortes se vivirá – figuradamente- la trama de la película “Psicosis”, obra maestra de Alfred Hitchcock. En el trato entre el PP y Vox, los de Abascal fomentan la tensión psicológica en las filas de los populares. Vox está ocupando –deliberadamente- el papel del director Hitchcock. Pero en el PP no tragan con films de suspense ni para las tardes de cacahuetes, manta y peli. No está el panorama para los sobresaltos de la icónica escena de la ducha con Marion Crane en Bates Motel. A los populares gusta más la película “La vita è bella”.

En Extremadura y Aragón, Vox ha declinado ostentar la presidencia de sus parlamentos regionales. Pudiera suceder en Castilla y León lo ya acaecido en esas dos comunidades autónomas. Para Fúster lo importante es un acuerdo político con el PP, que pasa por toma de medidas, cambios de políticas y su encaje en los presupuestos. Solo con el cierre de un acuerdo programático Vox decidirá si acepta entrar a formar parte del gobierno de la comunidad. Acaba de finalizar la Semana Santa y se han visto aquí y allá nazarenos descalzos con una cruz a cuestas. Para el PP no ha habido domingo de resurrección. La penitencia comienza ahora.