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"Degeneración… en tus caricias …", cantaba premonitoriamente con exultante estridencia el genial Tino Casal en 1987 (Eloise). No podía sospechar que su letra se haría carne.
"Degeneración todos tus trucos; degeneración tu deformación; ser degenerado no es mirar al otro lado; ser degenerado no es mirar con libertad".
Nadie lo querría creer, pero… "Hoy estamos mejor que ayer y mañana estaremos mejor" exultaba ZP en 2006, un día antes del atentado terrorista de la T-4. "Son accidentes", insistió ese mismo año hablando sobre los atentados. Y es que "Otegi es un hombre de paz".
Al año siguiente regurgitaba sin vergüenza que "estamos en la Champions League de la economía". Oír para creer. "Lo de que hay crisis es opinable" y "la crisis es una falacia, puro catastrofismo", seguía baladronando sin ciencia ni conciencia en 2008.
ZP ya vivía en el mundo eterno de los brotes verdes. En 2009 su premonición salvífica alcanzaba su clímax lógico: "La tierra no pertenece a nadie, salvo al viento", profetizaba en estado de trance. "El mejor destino es el de supervisor de nubes acostado en una hamaca", remataba en 2011 desde la Moncloa, ya imbuido de evidente desvarío.
Y ¡cáspitas!, ahí tenía razón. No estaba loco, era auténtica videncia maquiavélica. ¿Qué mejor destino que el de contar cúmulos y cirros en el cielo ajeno en su totalidad a las duras costaladas que sufrían los ciudadanos entrampados en los ya mugrientos lodazales de España, ese concepto "discutido y discutible"?
Hoy, tras su imputación por egoísmo y afanamiento, sabemos con certeza que despreció sin rubor su deber de honesta gestión. Pero, ¡quia!, hubo más…
"Degeneración tus juegos sucios; ser degenerado en Sodoma no es pecado; ser degenerado es revolcarse entre la libertad (Tino Casal)."
A todas luces (y sombras), para eso empleó su transitoria libertad con sueldo vitalicio de expresidente del Gobierno. A saber, en algo sórdido, ruin e indecente. Y, juicio oral mediante, más que probablemente ilegal.
¿Y su alumno-sucesor? Las declaraciones en sendos juicios, la fontanería de cloaca, los nombramientos repetitivos de golfos apandadores (¡sus tres presidentes de la SEPI imputados, los tres!), son indefectiblemente inculpatorias de "the one" y de todo el Consejo de Ministros. Ambos dedicados a aprobar "ayudas" patentemente contrarias al "interés general", pero jugosamente lucrativas para el particular.
¿Qué hace hoy aún cualquiera de los miembros del Gobierno sentado en su sillón ministerial o monclovita? ¿Qué remedo de decencia pública les queda a cualquiera de ellos? "Dejad de ver palabrerías… Y mientras tanto el morbo aún sigue en pie (Tino Casal)".
En fin, ante todo esto, ¿qué hace "P.S."? ¡Denuncia ante el Comité Federal del PSOE el "atropello" a los derechos fundamentales del "referente" ZP y de su familia! Oiga, presidente… ¿y nosotros, los ciudadanos, qué? ¿A dejarse atropellar, que es lo que toca?