Imagen del juicio por el presunto fraude de los ataúdes en Valladolid.

Imagen del juicio por el presunto fraude de los ataúdes en Valladolid. Leticia Pérez / ICAL.

Cuando el Gobierno empuja al fraude

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El Estado ya no recauda: expolia. Cuando el Gobierno actúa como un atracador, empuja al ciudadano al fraude por pura supervivencia. Es la asfixia que obliga a buscar "métodos alternativos ingeniosos".

"Bienvenidos a la nueva época de oro de la picaresca española". Pero no tiene maldita la gracia: hasta que se refleje en la Literatura, lo sufre el ciudadano de a pie: no compensa ese esfuerzo de todos para el beneficio de unos pocos…

Lo vimos en Valladolid. Funerarias que, tras la cortina, cambiaban el féretro por tablones para revenderlo. Esa es la realidad: un sistema que roba al vivo termina profanando al muerto.

Con lo que está costando hacer olvidar la propaganda antiimperial de nuestra Leyenda Negra —que anda que no la tienen los otros—, van a tener que venir a defendernos de nosotros mismos, y de nuestro propio Gobierno, iniciativas extranjeras como el prestigioso bufete internacional Amsterdam & Partners LLP, en un curioso giro en apoyo a la Armada Invencible.

Al paso que van, Carlos III va a tener que prohibir que se hable de Blas de Lezo y la batalla de Cartagena de Indias, donde los ingleses tuvieron que retirar de la circulación las medallas que Vernon emitió para conmemorar una falsa victoria que nunca llegó, prohibiendo bajo pena de muerte hasta mencionarlas. Ese "mediohombre"…

Solo falta que Tim Burton se entere de lo de Valladolid y nos monte todo un show internacional estilo Beetlejuice, con un Torrente 4: Crisis Letal haciendo lo propio a nivel patrio para terminar de "darnos a conocer"….

Y mientras, por los mentideros internacionales, se nos empieza a conocer por estas nuevas artes, y no me refiero a Picasso precisamente. Dicen en el Wall Street Journal y en el Financial Times que aquí se tiende la trampa fiscal como quien pone un lazo en el monte; una Ley Beckham que fue cebo y ahora es cepo para profesionales cazados en inspecciones con bonus ocultos para los inspectores, en lo que parece más una extorsión que la firma que un acto de justicia. Y si te quejas como ciudadano de a pie, te expones desde una "casual inspección de Hacienda" a todo un ataque por ser facha o antipolítica. "Antisistema" no, porque eso ya está cubierto.

¿En qué nos estamos convirtiendo si la única forma de sobrevivir es la picaresca? No es que el ciudadano no quiera pagar, es que el Estado ha dejado de proteger para empezar a cazar, rompiendo el contrato social. ¿Qué país queda cuando la honradez se convierte en un lujo que nadie se puede permitir?

Hasta el marketing del Desgobierno lleva la contraria a la RAE y reescribe "HODIO". Sí, definitivamente alguien está jodido, parafraseando a Cela. Mal momento: "Hasta los médicos, en huelga, ¡vaya por Dios!".

Lo único que falta es que, con tanto eclipse como se espera en la Península, para más inri, el cielo termine cayendo sobre nuestras cabezas. Al menos eso será gratis.

La pedagogía del expolio es perversa: nos enseña que ser honrado es un suicidio y que el 'ingenio' es la única ley de extranjería que funciona en nuestra propia casa.

La lección es clara: cuando el Estado se comporta como un extraño, el ciudadano deja de sentirse en su patria para sentirse en una emboscada.

Habrá que volverse a leer los Episodios Nacionales de Galdós. ¡Qué remedio!