En imágenes, así se vivió en la Catedral de Sevilla la misa del Miércoles de Ceniza

En imágenes, así se vivió en la Catedral de Sevilla la misa del Miércoles de Ceniza Alfonso de la Herrán Sevilla

Culturalmente silenciado

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Escribo este artículo a 18 de febrero, y aunque no haya abierto ningún telediario y ningún club de fútbol lo haya subido a redes, hoy empieza la Cuaresma.

Me indigna que en estas líneas tenga que explicar que es la Cuaresma, pero por algún medio tendrá que salir. La Cuaresma es la preparación para la Semana Santa, los 40 días en el desierto que vivió Jesús antes de ser crucificado.

Mi indignación no nace de que somos minoría los que vivimos la Cuaresma, mi indignación nace de que ayer en instagram el FC Barcelona; club con el que simpatizo, publicaba un mayúsculo Ramadan Mubarak. Claro que espero que la comunidad musulmana pueda vivir su Ramadan, es más celebro la diversidad religiosa y que cada persona viva su fe como considere, sin embargo me indigna que en en un país con una mayoría cristiana y culturalmente católico, no resuene en los televisores nada sobre la Cuaresma.

No pretendo imponer mi fe, pero considero que es un país como España donde la gente se reune el día del nacimiento de Jesús, donde en la Semana Santa nos hinchamos a torrijas y donde cuando sale una virgen a la calle, las calles se abarrotan, por lo menos nos acordemos de lo que cada vez menos una mayoría recuerda.

Espero que no se juzguen estas líneas como xenófobas hacia la cultura islámica ni como superioridad cultural, pero es innegable, que este país, al menos por cultura es cristiano.

Lamento que hoy en día la religión está tristemente como todo, politizada. La politizan todos los partidos y manchan con sus manos lo que para muchos es el legado más importante que nos han dejado nuestros padres. La politiza la izquierda cuando sus alcaldes no acuden a eventos religiosos que son patrimonio para nuestras ciudades, la politiza la derecha cuando lleva al Congreso una votación para prohibir el burka; por cierto sigo buscando a alguien en este país que lleve burka.

Ya sea por desprecio o por superioridad cultural la religión sigue siendo motivo de discordia en la sociedad. Yo sigo esperando que ese amaos unos a los otros como como yo os he amado siga siendo base para la política del siglo XXI.