Pozo de Pígalo

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La piscina natural cerca de Zaragoza perfecta para refrescarse en verano: agua cristalina rodeada de naturaleza

A tan solo hora y media de la capital aragonesa, Luesia ofrece un plan ideal para un día caluroso.

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¡Cómo apetece una escapada a la naturaleza y refrescarse en una piscina natural de esas que nos regala la montaña!

Este verano, en Zaragoza rondamos los 30 grados, por lo que es aconsejable aprovechar los fines de semana para alejarse a zonas con menos temperatura.

El Pozo de Pigalo en Luesia, es una de las piscinas más populares cerca de la capital aragonesa.

Esta piscina natural está en la Sierra de Santo Domingo, un espacio de gran valor ecológico.

En este punto, el río Arba de Luesia ensancha su cauce y forma una poza de aguas limpias, profundas y muy frías, perfecta para darse un chapuzón durante los días de más calor.

Su pequeña cascada, el fondo de arena y las grandes rocas que rodean la poza crean un paisaje espectacular.

Muchos visitantes aprovechan estas formaciones para descansar al sol o lanzarse al agua, una de las actividades más populares entre quienes buscan un extra de adrenalina.

El entorno mantiene una agradable sensación de frescor incluso en pleno verano gracias a los pinares y robledales que rodean la zona.

La sombra natural y el sonido del agua convierten este lugar en un refugio ideal para desconectar.

Desde Turismo de las Cinco Villas describen el paraje como un paisaje que invita "al descanso y la desconexión", gracias a sus aguas cristalinas, la vegetación y las formaciones rocosas que lo rodean.

Cómo llegar al Pozo Pígalo

Llegar desde Zaragoza es sencillo.

El trayecto dura alrededor de 90 minutos por carretera. Hay que tomar la A-127 en dirección a Sádaba y continuar hasta Luesia.

Pozas de Pígalo

Pozas de Pígalo Turismo de las Cinco Villas

Desde el pueblo parte una pista forestal en buen estado que conduce hasta el área de acceso al río.

El camino está señalizado y no presenta dificultad, por lo que es una excursión apta para la mayoría de visitantes. Eso sí hay que llevar buen calzado y una mochila con todo lo imprescindible: agua potable, gorra, avituallamiento...

El creciente interés por este enclave ha llevado al Ayuntamiento de Luesia a regular el acceso para proteger el entorno natural.

Cada día solo pueden acceder 50 vehículos.

El aparcamiento es gratuito, pero es obligatorio reservar plaza con antelación a través de la web municipal. La recomendación es llegar a primera hora, sobre todo los fines de semana y durante los meses de julio y agosto, cuando la afluencia de visitantes es mucho mayor.

Mucho más que una poza para bañarse

El Pozo Pígalo forma parte de una sucesión de pozas que el río Arba ha ido esculpiendo entre grandes rocas y bosques.

Aunque es la más conocida, existen otros rincones menos concurridos para quienes prefieren un ambiente más tranquilo.

La Poza de Santa María ofrece una zona de baño amplia y relajada.

Muy cerca también se encuentra la conocida como Poza del Trampolín, donde una roca natural permite realizar espectaculares saltos al agua.

Además del baño, la zona invita a practicar senderismo, organizar un picnic o recorrer los caminos de la Sierra de Santo Domingo.

Quienes decidan alargar la escapada encontrarán en Luesia un pueblo con encanto, alojamientos rurales, restaurantes y todos los servicios necesarios para pasar un fin de semana rodeado de naturaleza.