Castillo de Loarre del siglo XI, Huesca.

Castillo de Loarre del siglo XI, Huesca. Turismo de Aragón

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Ni la Alhambra de Granada ni el Alcázar de Segovia: la fortaleza románica del siglo XI mejor conservada de España

El castillo medieval fue palacio real, monasterio y en los últimos años ha sido plató de cine.

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Zaragoza
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Monumentos arquitectónicos en España tenemos muchísimos. La Alhambra de Granada o el Alcázar de Segovia son dos ejemplos que nos dejan con la boca abierta.

No obstante, Aragón también cuenta con sus propias joyas. El Pilar o La Seo de Zaragoza son conocidas y preciosas, pero no solo la capital aragonesa cuenta con monumentos únicos. Huesca cuenta con una joya románica particular.

El Castillo de Loarre es la fortaleza mejor conservada de Europa. Un castillo del siglo XI que fue fortaleza, palacio real y monasterio

Castillo de Loarre

En la provincia de Huesca, entre sierras ásperas y horizontes abiertos, se alza uno de esos sitios que impresionan incluso antes de cruzar la puerta: el Castillo de Loarre.

El castillo está considerado como la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Construido a comienzos del siglo XI por orden de Sancho III el Mayor, nació como fortaleza en un territorio de frontera, cuando cada colina podía decidir el destino de un reino.

Castillo de Loarre.

Castillo de Loarre.

Su ubicación, sobre un promontorio de roca caliza, no fue por que les pareciera una zona bonita; sino que desde allí se domina toda la llanura y se controla el paso natural hacia el Pirineo. Era, sencillamente, un lugar pensado para resistir.

A diferencia de otros castillos que el tiempo ha ido desdibujando, Loarre se conserva con una autenticidad sorprendente.

Niños corriendo en la ladera con el castillo de Loarre detrás.

Niños corriendo en la ladera con el castillo de Loarre detrás. E.E

Pasear por su patio de armas, asomarse desde la torre del homenaje o atravesar sus estancias es hacerlo por espacios que han cambiado poco en mil años. No cuesta imaginar la vida militar que albergó en sus primeros siglos.

Pero Loarre no fue solo espada. Con el impulso de Sancho Ramírez, el castillo amplió su función y se convirtió también en monasterio agustino.

En su interior, la iglesia de San Pedro guarda uno de los conjuntos más bellos del románico aragonés. La cúpula, sobria y rotunda, sigue siendo el corazón del recinto, un espacio que invita al silencio incluso cuando está lleno de visitantes.

En el siglo XIII se reforzó con una muralla que abraza todo el conjunto, salpicada de torreones semicirculares y con la llamada Puerta de los Reyes como acceso emblemático.

Pueblo de Loarre

Pueblo de Loarre Ayuntamietnto de Loarre

Más tarde, cuando la población se trasladó a la actual villa de Loarre, la fortaleza fue perdiendo su función estratégica, pero nunca su presencia.

Quizá por eso el cine lo ha elegido como escenario en producciones como El reino de los cielos, de Ridley Scott. Su silueta, recortada contra el cielo, tiene algo atemporal.

Visita guiada al Castillo de Loarre

El Castillo de Loarre ofrece un servicios de visitas guiadas hasta completar aforo (máx. 40 personas) y tiene una duración aproximada de una hora. Con un precio general de 8,80 euros aunque hay diferentes descuentos para jubilados, niños o grupos.

Dos turistas en el Castillo de Loarre.

Dos turistas en el Castillo de Loarre. Castillo de Loarre

La visita guiada invita a explorar cada rincón de esta fortaleza, donde el arte románico se manifiesta en su máxima expresión. Admirarás la sobria elegancia de sus muros de sillar, la solidez de sus torres y la armonía de sus arcos de medio punto.

Pero más allá de la piedra y la arquitectura, la visita cobra vida a través de las historias de los personajes históricos que habitaron y moldearon el destino del castillo.

La visita guiada del Castillo de Loarre es, en definitiva, una experiencia inmersiva que permite no solo contemplar su grandeza arquitectónica románica, sino también conectar con la vibrante historia de aquellos que lo habitaron y lo convirtieron en el legado que hoy admiramos.

¿Cómo llegar a Loarre?

Si se parte desde Huesca, apenas hay que recorrer unos 30 kilómetros por la carretera A-132 en dirección a Ayerbe. El trayecto es cómodo y visual: campos abiertos, perfiles de sierra al fondo y, de pronto, tras desviarse hacia la localidad de Loarre, la silueta del castillo aparece en lo alto como una presencia inesperada.

La carretera asciende hasta un aparcamiento habilitado para visitantes, situado a pocos minutos a pie de la entrada.

Para quienes viajan desde Zaragoza, el recorrido ronda la hora y media por la A-23 hasta Huesca y, desde allí, el mismo desvío hacia Ayerbe y Loarre.