Con motivo del 40 aniversario del fallecimiento del arquitecto Fernando García Mercadal, el pasado 3 de febrero la Fundación Ibérico Docomomo y el Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón celebramos el valor de la Arquitectura Moderna. Lo hicimos mediante la concesión de un reconocimiento al proyecto de García Mercadal conocido como “Rincón de Goya”. Un edificio de Zaragoza considerado como el primero racionalista de España. Este reconocimiento en cuestión se materializó con la colocación de una placa distintiva en su fachada.

La placa, denominada “Docomomo”, destaca la importancia de preservar el patrimonio del siglo XX, un legado que requiere especial atención debido a su fragilidad. Estos edificios modernos, que comenzaron a construirse en España y Portugal a partir de 1925, no solo experimentaron con nuevos programas y formas, sino que también incorporaron materiales y tecnologías innovadoras para la época. A través de la colocación de estas placas en edificios emblemáticos de la arquitectura moderna del siglo XX, buscamos concienciar a la sociedad y a sus representantes sobre la relevancia de este patrimonio, promoviendo su protección y conservación.

Como miembros de la Fundación Docomomo, desde el Colegio de Arquitectos de Aragón ya hemos colocado en 2024 placas distintivas en el IES Ramón y Cajal de Huesca y en la residencia Santa Emerenciana de Teruel. Además de otra placa colocada con anterioridad en la fachada de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
En la reciente ceremonia que celebramos junto con la directora del Colegio de Educación Especial CEE Rincón de Goya, Mónica Javierre, y el resto del equipo docente y los alumnos del centro, inauguramos la colocación del distintivo en la fachada principal del edificio, dejando huella del valor patrimonial del espacio que habitan.

El Rincón de Goya nace para conmemorar el segundo centenario del nacimiento de Francisco de Goya en 1928, para el que se encargó un monumento conmemorativo. Sin embargo, García Mercadal se opuso a realizar una obra tradicional y optó por diseñar un pequeño pabellón destinado a museo, que incluía una sala conmemorativa y una biblioteca. Este edificio, construido entre 1926 y 1928, se sitúa sobre un eje perpendicular al de acceso. Cada uno de sus usos se expresa volumétricamente de manera diferenciada, enfatizada por el uso de distintos colores planos que revisten el revoco de la fábrica de ladrillo.

Los tres volúmenes se equilibran con un cuerpo bajo, un porche de acceso que se abre hacia el jardín y una pérgola que lo abraza. Hoy en día, el busto de Burriel que representa a Don Francisco, propiedad del Ayuntamiento de Zaragoza, conserva su emplazamiento ubicado en lo que actualmente es el patio de recreo del colegio.

Como señala el arquitecto Fernando Aguerri, García Mercadal introduce un nuevo concepto de monumento conmemorativo moderno: construye un edificio-manifiesto, algo vivo y útil, que no solo se contempla, sino que se habita desde dentro.

Queda poco tiempo para la conmemoración del bicentenario de la muerte de Goya. Recientemente se ha creado una comisión de seguimiento formado por representantes del Gobierno de Aragón, Cortes de Aragón, Ayuntamiento de Zaragoza, Diputación Provincial de Zaragoza, así como otras instituciones y entidades de reconocido prestigio. Esperamos que entre todos tengan a bien acordarse de esta arquitectura que sirvió para que García Mercadal homenajeara a nuestro artista más universal.