"El Nido" cuenta con redes de seguridad para que los niños no necesiten arnés.
El Parque de Aventura El Juncaral en Villanúa estrena "El Nido", un circuito aéreo para niños desde los tres años
La nueva atracción, pionera en Aragón, permite a los más pequeños disfrutar de un recorrido entre redes, toboganes y juegos de equilibrio sin necesidad de arnés.
Los más pequeños ya pueden jugar en las alturas en la nueva atracción del Parque de Aventura El Juncaral de Villanúa. “El Nido” es un circuito aéreo de redes destinado a niños y niñas a partir de tres años.
Un espacio de juego en el que los niños no necesitarán arnés ya que está totalmente protegido con redes. Así, los más pequeños pueden disfrutar de una experiencia segura y autónoma, adaptada a sus capacidades.
“Con este nuevo circuito buscamos poder ofertar diversión y aventuras a ese público de menor edad. Con solo tres años ya pueden participar en esta actividad”, señala Alberto Ladomega, coordinador del Parque de Aventura El Juncaral.
“El Nido” se compone de trece pasarelas interactivas y cuenta con juegos de equilibrio, tres toboganes, una tirolina-columpio y dos grandes salas de red. Además, tiene el objetivo de acercar a los más pequeños las actividades de arborismo.
Pasarelas y obstáculos de "El Nido".
Una propuesta pionera en Aragón que se une a las actividades que ofrece El Juncaral. Así, el parque continúa ampliando su concepto de ocio y aventura en el que conviven la diversión, seguridad, educación y el respeto por la naturaleza.
Un parque para los más aventureros
Además, de "El Nido", El Juncaral ofrece seis atracciones y experiencias únicas en las que los aventureros visitantes pueden recorrer y disfrutar del bosque por tierra, mar y aire.
La atracción estrella, sin duda alguna, son las tirolinas. Seis recorridos de diferentes categorías que combinan la emoción de las alturas con el arborismo. Pueden participar hasta niños de tan solo tres años acompañados de un adulto.
Para los que prefieren una experiencia más tranquila, también cuentan con un paseo interpretativo circular en canoa por los canales naturales del bosque. Una actividad relajante con vistas espectaculares en las que se puede aprender sobre la historia de los canales y la flora y fauna del bosque.
En El Juncaral se puede realizar un paseo interpretativo circular en canoa por los canales naturales del bosque.
El Juncaral también cuenta con la opción de recorrer un sendero que rodea el parque en patinete eléctrico. Un agradable paseo entre los árboles en el que pueden participar niños a partir de diez años.
Una vez visitado el bosque, El Juncaral ofrece otras actividades para jugar en plena naturaleza. Una de las más divertidas es el fútbol-golf. Nueve hoyos en los que los jugadores siguen las reglas del golf, pero dando toques a un balón de fútbol.
En el antiguo vivero también ofrece una aventura única tanto para niños como para adultos. Un espacio con minijuegos de equilibrio y velocidad y una gymkana Ninja Warrior, un laberinto interactivo con trampas y obstáculos, un mini golf y un bar chill out para descansar después de toda la actividad.
Para los más pequeños, El Juncaral también cuenta con un parque infantil. Un recinto con cama elástica, minijuegos y una minitirolina donde hasta los menores de tres años podrán jugar y pasarlo en grande rodeados de naturaleza.
Niños en los juegos de equilibrio de "El Nido".
Villanúa, un destino turístico único
Al pie del pico Collarada, en la Jacetania aragonesa, se ubica la localidad de Villanúa. Rodeada de naturaleza y un paisaje sobrecogedor, es el destino perfecto para amantes de la naturaleza y de la tranquilidad.
Un pueblo tradicionalmente ganadero que ahora también cuenta con una dinámica vida cultural y deportiva. Por ello, los visitantes siempre encontrarán algo interesante que hacer en el municipio oscense.
Este verano, una de sus actividades más llamativas es la Noche de los Murciélagos. Todos los sábados de julio y agosto, a partir de las 20.00 horas, se podrá conocer la importancia ecológica de los murciélagos y contribuir a su conservación.
Una propuesta que nació hace tres años y que busca desmontar los mitos que rodean a estos animales. Además, se realiza en uno de los lugares más mágicos de Villanúa, la Cueva de las Güixas ya que alberga una importante colonia de murciélagos protegidos.