Los jugadores del Real Zaragoza celebran el 1-0

Los jugadores del Real Zaragoza celebran el 1-0 LaLiga

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El Real Zaragoza desaprovecha su enésimo ‘día D’ y cae derrotado ante un Mirandés que también quiere creer

Los de David Navarro, pese a adelantarse en el marcador, vuelven a desangrarse en casa y fallan en un fin de semana propicio.

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Era la jornada propicia para que el Real Zaragoza diera un golpe sobre la mesa, pero, como ya es costumbre, volvió a fallar en el día elegido para confirmar la resurrección. El Mirandés se lleva los 3 puntos del Ibercaja Estadio y asesta un duro golpe a los de David Navarro, que vuelven a desangrarse en casa y dejan escapar una oportunidad de oro. Ni adelantándose en el marcador con el gol de Dani Gómez, porque los jagatos consiguieron imponerse por 1-2.

David Navarro introdujo apenas tres cambios respecto al equipo que empató con buena imagen hace solo 72 horas en Leganés. El técnico dio entrada a Aguirregabiria en defensa, Pinilla en el centro del campo y Kenan Kodro en la delantera.

El Mirandés salió peleón en los primeros minutos del partido, intentando aprovechar una posible superioridad física al contar con más descanso que los aragoneses. Juan Gutiérrez tuvo el primer intento con un remate en el segundo palo tras un lanzamiento de falta, aunque respondió Rober González con un zurdazo desde el punto de penalti que taponó en un defensa jabato cuando se dirigía a portería.

Poco a poco el Zaragoza comenzaba a adueñarse del partido, con más presencia del ataque en banda derecha para aprovechar las arrancadas de Aguirregabiria. A la contra rozó el gol el equipo de David Navarro, con Pinilla saliendo por velocidad y Rober conectando con Kodro, pero Juan Gutiérrez se tiró con todo para evitar el tanto del delantero.

El partido quizá se empezaba a enfriar, hasta que Medrano cometió un penalti tan tonto como claro al agarrar a Rober González dentro del área y Orellana Cid no dudó en señalar los 11 metros. No falló Dani Gómez, que engañó a Juanpa para batirle por bajo a su izquierda y llevar el éxtasis a la grada del Ibercaja Estadio con el 1-0.

El Mirandés quedó noqueado y estuvo muy cerca de recibir un 2-0 que habría sido fatal. Kodro tuvo en sus botas el 2-0 en una clara ocasión con todo a favor tras una gran carrera de Dani Gómez, pero el punta se topó con una milagrosa bota de Juan Gutiérrez. Respondieron los jabatos con una buena jugada individual de El Jebari que obligó a Andrada a sacar una buena mano arriba.

El cuadro rojillo se recompuso y rondó el área de Andrada, sin llegar a rematar, aunque fue Dani Gómez el que rozó el 2-0. Tamarit evitó desde el suelo que un gran centro de Rober al segundo palo llegara al goleador zaragocista, que ya estaba con la caña preparada para celebrar el gol.

Pero cuando dejas al rival con vida, en cualquier error te puede llegar el gol del empate. Y el fallo fue triple, porque ni Larios, ni Radovanovic ni El Yamiq acertaron a despejar un balón en defensa y Unax lo aprovechó para poner el empate en un remate de media chilena. Y pudo ser peor, porque Carlos Fernández estuvo cerca de darle la vuelta al marcador con una jugada individual que no acierta al finalizar.

Segunda parte

No fue una mala primera mitad del Zaragoza, pero tampoco redonda como la de otros días, por lo que David Navarro removió y refrescó el equipo en el descanso. El técnico dio entrada a Mawuli y Cuenca por Saidu, con tarjeta, y Pinilla, menos participativo. También Antxón Muneta movió el equipo con Novoa por Tamarit.

Los cambios y el paso por vestuarios le sentaron bien al Zaragoza, que volvió a combinar y a superar líneas con balón. Kodro tuvo dos buenas ocasiones en el inicio de la segunda mitad, primero rematando alto un centro de Larios y después buscándose el hueco dentro del área para toparse con el palo de Juanpa.

Pero, de nuevo, el que perdona lo paga. Y en la primera oportunidad en la que pudieron combinar Javi Hernández y Carlos Fernández, el delantero no perdonó en área pequeña para batir a Andrada.

El gol espoleó a los zaragocistas y Rober González se echó el equipo a sus espaldas. El 11 estuvo cerca en un lanzamiento de falta que no remató nadie y salió rozando el palo, y Radovanovic la tuvo de cabeza, pero le salió a las manos de Juanpa. Capítulo aparte es el de Kodro, que volvió a perdonar un remate franco.

Pero los nervios comenzaron a aparecer, y el equipo comenzó a entrar en batallas que no llevaban a ningún lado. David Navarro buscó más pólvora con Soberón en el ataque por un Dani Gómez ya fatigado.

Pero el equipo ya atacaba más por oleadas que con una idea, más cuando David Navarro tuvo que retirar el faro de Rober González porque su depósito de gasolina dijo basta. Y sin Rober, se le acabaron las ideas al Zaragoza, que se le bajó la persiana en un día marcado en rojo para acercarse a la permanencia y poner a temblar a media Segunda División.