Mari Carmen, con la Virgen del Rosario y el báculo de cofrade mayor.

Mari Carmen, con la Virgen del Rosario y el báculo de cofrade mayor. E. E.

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Mari Carmen, la mujer que ha hecho historia en su pueblo: es la primera cofrade mayor en más de 100 años de tradición

Nuez de Ebro (Zaragoza) vive su día grande con una mujer por primera vez en el puesto de honor, un "signo de modernidad" y "un orgullo" para el municipio.

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Mari Carmen ha hecho historia en su pueblo. Es la primera mujer de Nuez de Ebro (Zaragoza) que lleva el báculo de cofrade mayor, una tradición que se remonta a 1917 y que hasta ahora había estado reservada a los hombres.

Desde este 2026, y tras varias propuestas de algunos cofrades, habrá paridad y hombres y mujeres se irán alternando cada año.

"Para mí es un honor, me hace muchísima ilusión. Me puse muy contenta el día que me lo dijeron", cuenta.

Ella ha vivido esta tradición "desde siempre" en su casa. Su padre fue cofrade, y también lo fueron sus tíos. Pero hasta ahora, esa 'puerta' había estado cerrada para ella y para el resto de mujeres de este pequeño pueblo de alrededor de 900 habitantes, situado a solo 15 minutos de Zaragoza capital.

Mari Carmen Quibus Gracia será la primera y tras ella vendrán más, lo que garantiza la buena salud de esta tradición centenaria por muchos años.

Las Reinas de Nuez de Ebro, con la Corporación Municipal.

Las Reinas de Nuez de Ebro, con la Corporación Municipal. E. E.

Este domingo, día grande de la localidad, ha sido toda una fiesta. La hoy cofrade mayor vive siempre con emoción la misa en honor a la Virgen del Rosario -patrona de Nuez de Ebro junto a San Martín-, pero este año ha sido todavía más especial.

Para Mari Carmen ha sido inevitable acordarse "de los cofrades que ya no están con nosotros".

Los vecinos de Nuez, con la Virgen del Rosario.

Los vecinos de Nuez, con la Virgen del Rosario. E. E.

Además de ocupar el sitio de honor reservado al cofrade mayor en la iglesia, ha tenido una misión especial que le ha llevado semanas de preparación: invitar a todo el pueblo al multitudinario vino de honor que, cada año, se organiza por estas fechas.

Pero todavía más importante ha sido la elección y el reparto de los cantos, unos pequeños bizcochos bendecidos con la imagen de la Virgen que suponen, además, una de las principales vías de financiación de la cofradía.

La tradición

Según la tradición, la Corporación municipal va cada año a casa del cofrade mayor junto a la banda y las reinas de las Fiestas. Juntos se encaminan a la iglesia, participan en la procesión y asisten a la misa baturra.

"Es un día muy emocionante", reconocía Mari Carmen, que pasará el resto de la jornada acompañada por su familia.

Para Emilio Ferrero, alcalde de Nuez de Ebro, que esta costumbre se abra a las mujeres es un "signo de modernidad".

"Mantiene las tradiciones vivas, pero adaptadas a los tiempos que vivimos", razona.

Hacer partícipes a las mujeres del municipio "también crea vínculos muy especiales con las familias y con todos sus miembros".

"Para nosotros como Ayuntamiento es un orgullo", admite.

Los orígenes

Durante todo el año, Mari Carmen ha custodiado la talla de la Virgen del Rosario y el libro de actas de la cofradía, un cuaderno de más de 100 años de antigüedad de un valor emocional incalculable para los vecinos de Nuez que recoge la historia viva del pueblo.

El colectivo se fundó hace ahora 109 años. Concretamente, el 7 de octubre de 1917.

Sus integrantes vivieron la Guerra Civil, la Transición, el cambio de siglo... Y así, hasta llegar a la actualidad.

La tradición solo se rompió por la covid-19, que dejó sin fiestas patronales a este municipio -y al resto de pueblos de España- hace seis años.

En un principio, la cofradía tenía dos listas distintas: una para los hombres, que sí podían ser cofrade mayor, y otra para las mujeres, que desempeñaban un papel secundario.

Aunque también formaban parte y han portado la tradición, al principio solo acompañaban.

Un libro con historia

En el libro de actas, cada cofrade mayor ha ido dejando 'mensajes para la posteridad' de su puño y letra.

Ahí se ve cómo han cambiado las caligrafías, las formas de expresarse...

También aparecen los nombres de todos y cada uno de los cofrades; bisabuelos, abuelos y padres de muchos de los actuales vecinos de Nuez.

Hasta ahora los ha habido más mayores, más jóvenes... Pero todos hombres.

Poder leer el libro de actas y revivir la historia de Nuez a través de sus páginas ha sido "un gran descubrimiento" para Mari Carmen, y en cuestión de horas será ella la que tendrá que dejar su propio mensaje a los que vendrán.

Este lunes, los integrantes de la cofradía volverán a reunirse como cada año para "pasar cuentas". Pero, por primera vez, lo harán con una mujer como cofrade mayor.

Para esta mujer, este pequeño avance le ha permitido cumplir un sueño, de ahí que no dude en recomendar a todas las mujeres y hombres de Nuez de Ebro que se apunten a las listas de la cofradía para que así pueda seguir manteniéndose en el futuro esta tradición "tan bonita, tan especial y tan importante en las fiestas patronales".