La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, a la izquierda y la portavoz de Vox, Eva Torres, a la derecha de la imagen.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, a la izquierda y la portavoz de Vox, Eva Torres, a la derecha de la imagen. E.E Zaragoza

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Vox lleva al límite su rechazo a la ZBE: no apoyará el presupuesto de 2027 si las multas no se quedan 'a cero'

El Gobierno municipal mantiene como oferta definitiva reducir como máximo a 20 días las sanciones.

Más información: Vox exige a Chueca cumplir con lo pactado antes de negociar los presupuestos de 2027: "La pelota está en el tejado del PP"

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Vox no apoyará el presupuesto de 2027 si las sanciones en la Zona de Bajas emisiones (ZBE) no se quedan 'a cero'.

La portavoz del grupo, Eva Torres, ha confirmado a este diario que si la alcaldesa Natalia Chueca quiere sentarse a hablar de las cuentas del próximo ejercicio "tendrá que correr".

Y es que, a diferencia del resto de asuntos pendientes que quedan entre ambas, la ZBE está "muy lejos" todavía de poder cerrarse. Al menos para los de Abascal, que insisten en que la prioridad es que "no se multe a ningún zaragozano".

Eso sí, la última oferta de la concejala de Movilidad, Tatiana Gaudes, parece ser la definitiva por parte del Gobierno municipal, que ve prácticamente imposible reducir más los 20 días de sanciones sin pagarlo caro. Es decir, perder las ayudas al transporte del Ejecutivo central.

Pero Torres sigue insistiendo en conseguir una manera y, para ello, desde su grupo se encuentran inmersos en la elaboración de una propuesta que sea más de su agrado. Documento que, a más tardar, quiere tener listo este mes.

Una vez encontrada la fórmula, dice que sigue abierta a negociar. Lo mismo que el equipo de Chueca, que se mantiene a la espera bien agarrado a su última oferta.

Un regreso movido

Se mire como se mire, la 'vuelta al cole' siempre es complicada. También para los políticos que, tras la pausa estival de rigor, vuelven de lleno al jaleo municipal con la mente puesta en ejecutar las partidas pendientes del presupuesto y sacar lo antes posible las ordenanzas y las cuentas del próximo ejercicio.

De hecho, no había comenzado el mes aún que la alcaldesa, Natalia Chueca, ya se estaba poniendo al día con los presupuestos de 2027. Volvía, el lunes 31 de agosto, con ganas de trabajar ya en el año que viene para poder cerrar su primer mandato con cuatro presupuestos, logrando un pleno.

Pero más allá de las ganas de comenzar, lo que dejó entrever la primera edil fue el bache por el que parece atravesar con su socio preferente de presupuestos, Vox. "Aquellos partidos que quieran bloquear por sus cálculos políticos tendrán que explicárselo a los ciudadanos", decía la alcaldesa.

Y estas palabras, claro, son las que no sentaron nada bien a la portavoz de los de Abascal en Zaragoza que -ya esa misma tarde y nuevamente al día siguiente- dejaba claro que no iba a negociar ningunas cuentas sin antes cerrar los acuerdos que habían alcanzado para sacar las de este año.

Se refería no solo al 18% ejecutado de las partidas de Vox en los presupuestos de 2026, sino a dos temas prioritarios para su partido: la ya mencionada Zona de Bajas Emisiones y que la estructura del Ayuntamiento se reduzca para evitar "gastos superfluos".

Y de ninguna de las negociaciones parece estar muy contenta Torres. Aunque bien es cierto que, la que tiene en manos con el concejal de Presidencia, Ángel Lorén, parece estar algo más avanzada y "dado que se trata de un tema delicado que lleva sus tiempos", no le preocupa tanto como lo que tiene entre manos con el área de Movilidad.

La diferencia parece recaer, según la portavoz, en "la voluntad" de cumplir los compromisos.

Con la vista en mayo

Pero este inicio de septiembre tiene, además, otro gran matiz. Quedan nueve meses para que los zaragozanos vuelvan a las urnas.

Según el último barómetro municipal, el PP volvería a ganar las elecciones y Vox se quedaría cerca del 'sorpasso' al PSOE.

En porcentajes, la socialista Lola Ranera -de ser la candidata finalmente- se quedaría con un 10,6% de los electores frente al 10% del apoyo que conseguiría Eva Torres.

Ni Zaragoza en Común (con una intención de voto de un 2,1%) ni Chunta Aragonesista (con un 4,4%) lograrían el 5% que exige la ley electoral para lograr un sillón en el salón de plenos.

Eso sí, todavía queda mucho camino que recorrer hasta entonces.

Lo que parece estar claro es que esta cita ha puesto las cosas un poco más tensas entre los partidos, así como en las negociaciones.

Aunque, de no llegar a entenderse, la alcaldesa podría buscar el voto que necesita para la mayoría en la concejal tránsfuga de Vox, Marisa Gaspar.

Y es que, desde que llegó al Ayuntamiento, pleno tras pleno, ha sido más que evidente que entre la no adscrita y el PP hay buen 'feeling'. Incluso más que con los que son sus socios desde hace años.

Eso sí, parece que este tándem tiene los días contados pues Gaspar ha asegurado a este diario que, actualmente, "no hay ninguna opción política que represente los valores que un día Vox defendía" y que cualquier otra opción "es más de lo mismo". Por lo que, una vez superados los comicios, en principio, saldría del salón de plenos.

La oposición

De que los líos de la derecha están protagonizando este período de sesiones es consciente el Partido Socialista. Consideran que Chueca gobierna "abrazada a una tránsfuga de la ultraderecha", mientras que Vox "patalea para ver si le hacen caso"

Pero, a la vez que intentan hacer oposición a las políticas de Chueca y a sus proyectos "faraónicos" llenos de "oscurantismo", el PSOE tiene que hacer frente también a sus propios problemas. El primero, decidir si Ranera sigue al frente de la formación, dado que -por lo que parece- el mirlo blanco no termina de asomar.

Sea quien sea, deberá cargar con las consecuencias de los líos nacionales -del caso Koldo a la polémica de Ceuta pasando por las joyas de Zapatero- que podría acabar mermándoles presencia en el Ayuntamiento mientras la derecha coge impulso.

Hasta que eso llegue, desde el partido aseguran que su prioridad es defender Zaragoza y "a la gente que viaja en el autobús y el tranvía, a los que reclaman parques infantiles y sombras en todos los barrios, a los que exigen climatización en colegios públicos donde se da clase a 37 grados y a los que claman por viviendas públicas a alquileres asequibles de verdad".

Desde Zaragoza en Común (ZEC), Elena Tomás dice afrontar este curso político siendo consciente de que "entramos en la recta final del mandato y muchas de las decisiones que se tomen durante estos meses van a condicionar la Zaragoza de los próximos años".

Es por eso que defiende que la ciudad necesita "menos política de escaparate y más soluciones a los problemas cotidianos".

Por su parte, desde el Gobierno municipal dicen arrancar este nuevo curso político con el empeño de "seguir transformando Zaragoza y mejorar la calidad de vida de sus vecinos". Defienden que están dando prioridad a las preocupaciones de los ciudadanos en cuestiones como la vivienda o la movilidad y que, a la par, tienen mirada puesta en el atractivo de los grandes eventos.