Parque Bruil de Zaragoza

Parque Bruil de Zaragoza E.E.

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Vecinos del parque Bruil, tras la reapertura: "No entendemos el cierre nocturno. Las normas son poco claras"

Desde el Ayuntamiento confirman un aumento de policías en la zona y señalan que los actos vandálicos llevados a cabo en la zona señalan "la necesidad de la ordenanza cívica".

Más información: Zaragoza rebaja las sanciones para las personas que duerman en la calle o parques: "3.000 euros es excesivo"

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La reapertura del parque Bruil ha sido recibida con los brazos abiertos por todos los vecinos de la zona. Tras años de reivindicaciones, asociaciones y colectivos celebran la recuperación de un parque "más verde", aunque con cierto resquemor por la implantación del llamado 'cierre virtual'.

Esta medida, pensada desde el Ayuntamiento para aumentar la seguridad en el entorno, ha generado cierta incertidumbre entre los residentes, que denuncian "una falta de información y unas normas poco claras".

Así lo explica a este diario Paz Claveras, presidenta de la asociación vecinal Parque Bruil San Agustín. Claveras asegura que la reapertura de esta emblemática zona verde y, sobre todo, de su quiosco "llevaba años siendo reivindicada por los vecinos".

El parque presenta ahora una imagen "más bonita y más verde", aunque Claveras dice que todavía quedan aspectos por mejorar, "especialmente de cara al verano".

Uno de los principales problemas detectados entre los vecinos es la falta de sombra en la zona de juegos infantiles. "Durante las obras se retiraron varios árboles y los nuevos ejemplares todavía son demasiado pequeños para cubrir áreas de juego. Está ahora mismo a pleno sol y nos gustaría que se colocara algún tipo de sombreado provisional hasta que crezcan los árboles", señala.

Desde el colectivo Bruil-Aloy Tenerías expresan su "más sincero agradecimiento" al Ayuntamiento de Zaragoza por "el compromiso y el trabajo realizado en el parque".

"Desde el cierre del 3 de diciembre por motivos de sanidad pública, hemos podido comprobar el esfuerzo constante, la profesionalidad y la sensibilidad demostrada para abordar la situación y ejecutar las actuaciones necesarias en el parque. Las labores llevadas a cabo han sido fundamentales para recuperar y mejorar este espacio tan querido por los vecinos y por nuestro colectivo", señalan desde la asociación vecinal.

Confusión con el “cierre virtual”

Más allá de la reforma, el principal foco de preocupación es el del denominado 'cierre virtual', una nueva normativa en la zona verde que todavía es "poco entendible" para los vecinos. Según denuncia Claveras, el Ayuntamiento "no ha explicado de forma clara cómo se aplicarán las restricciones o controles en el parque".

"Hemos solicitado información y no se nos está respondiendo desde el Consistorio", afirma, e insiste en que "las normas son bastante confusas".

En todos los accesos del parque se han instalado carteles donde se señalan las nuevas normas de convivencia, así como el horario que comprende de 7.00 a 00.30 entre semana y de 7.00 a 2.00 durante los fines de semana. Se indica, además, que la suelta de perros está permitida solo en la zona más próxima al río Huerva.

Actos vandálicos en un cartel del parque Bruil, en Zaragoza.

Actos vandálicos en un cartel del parque Bruil, en Zaragoza. E.E Zaragoza

Y, precisamente, durante estos primeros días ya algunos de estos carteles han sido vandalizados. Algunos incluso muestran cortes en la zona donde se indica el nuevo horario del parque, que cierra por las noches.

Unos actos que no solo se dan ahora, sino que "ya se detectaron antes de que se reabriera el parque". Así lo señalan a este diario desde el Consistorio y confirman que la presencia policial "se ha aumentado en la zona".

Ordenanza cívica

Asimismo, desde el Gobierno de Zaragoza consideran que este tipo de actos que demuestran que se necesita "una ordenanza cívica que sancione". Precisamente, este lunes, la alcaldesa de Zaragoza anunciaba posibles cambios en cuanto a esta nueva normativa y las sanciones a aquellos que durmieran en la calle, parques o jardines.

Desde el Ayuntamiento se estudia rebajar la infracción de "muy grave" a "leve" en las sanciones previstas para estos casos.

Lo han decidido así tras las conversaciones mantenidas con la coordinadora de entidades sociales. "Es verdad que es muy duro desde el punto de vista técnico. Como ahora estamos en el periodo de consulta pública y de recibir alegaciones de las entidades sociales o de los ciudadanos, creo que podremos bajarlo y considerar que sea una sanción leve", confirmó este lunes Chueca.

Así, el objetivo es mantener "instrumentos jurídicos" que permitan actuar a la Policía Local para evitar asentamientos como los registrados meses atrás en el parque Bruil, aunque compatibilizando esa actuación con sanciones "asumibles" de "unos 50 euros" para las personas afectadas.

"De grave a leve estamos hablando de que puede variar de 3.000 euros, que es excesivo y es inasumible, a unos 50 euros que sí podría ser. Lo importante es tener el instrumento jurídico", insistió la regidora.

Incertidumbre

Entre los vecinos, la incertidumbre ante estos cambios aumenta sobre todo ante la llegada del verano, cuando el parque se convierte "tradicionalmente" en un punto de encuentro para familias y jóvenes del barrio. "La gente baja al parque por la noche porque hace calor. Es algo que ha ocurrido toda la vida", explica la vecina.

Asegura, de hecho, que durante los primeros días ya se han dado situaciones ambiguas con respecto a la aplicación de las normas. "Este fin de semana había muchos perros sueltos y la policía pasó por allí sin intervenir. Eso demuestra que todavía hay mucha confusión", asegura.

En este punto, menciona que esta nueva norma "no soluciona el problema del sinhogarismo que hay en la zona" porque, dice, "algunas de estas personas han accedido al albergue municipal, pero la mayoría se han trasladado a otros puntos del barrio como la ribera del Ebro, la plaza San Bruno o soportales del entorno".

Pese a las dudas y críticas, las asociaciones del barrio insisten en que la reapertura es "positiva" y supone todo un logro "tras años de lucha vecinal para que se llevara a cabo". El objetivo, concluye, es que el parque "vuelva a convertirse en un lugar de convivencia intergeneracional". "Es importante para los niños, para las familias y también para las personas mayores del barrio. Ahora entre todos tenemos que conseguir que esté limpio, cuidado y bien mantenido", declara.