La justicia de Aragón, Concepción Gimeno, y el secretario de Caridad de la Cofradía, Luis Miguel García.

La justicia de Aragón, Concepción Gimeno, y el secretario de Caridad de la Cofradía, Luis Miguel García. E.E

Zaragoza

Zaragoza indulta por Semana Santa a una mujer a la que le quedaban dos años de cárcel: lo solicita una cofradía

La cofradía de la Piedad solicita cada año al Consejo de Ministros la puesta en libertad de un preso.

Te puede interesar: La Semana Santa llena los hoteles en el Bajo Aragón: "Salen tan contentos con la Rompida de la Hora que la recomiendan"

Zaragoza
Publicada

Existía una costumbre romana que por la fiesta judía de la Pascua se soltaba a un preso. Poncio Pilato recurre a esta costumbre para intentar salvar la vida de Jesús, pero los judíos piden que suelte a Barrabás "un malechor acusado de homicidio".

Dos mil años después esta costumbre se mantiene en algunas localidades como Zaragoza.

Es la Cofradía de la Piedad la encargada de buscar a un condenado que cumpla una serie de requisitos para proponer su indulto al Consejo de Ministros que es quien tiene la última palabra. No todos los años se concede, pero este 2026 sí.

Una mujer, de la que no ha trascendido mucho su caso, ha sido puesta en libertad "un par de años antes" de lo que le correspondía según su condena.

"Este indulto se ha conseguido a instancias de una entidad que realiza una labor social impagable" ha señalado la justicia de Aragón, Concepción Gimeno, agradeciendo el trabajo de la cofradía de la Piedad.

Gimeno ha destacado que este tipo de iniciativas "permiten poner en valor el seguimiento y apoyo que se presta a personas privadas de libertad, tanto dentro de los centros penitenciarios como fuera de ellos".

El indulto no es un acto simbólico, sino el resultado de un proceso complejo que incluye informes favorables del tribunal sentenciador y de las instituciones penitenciarias.

"Nuestra función principal es la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos, y eso nos une directamente con esta labor social: facilitar la reintegración de las personas en la sociedad", ha añadido insistiendo en que el objetivo último del sistema es que quienes han cumplido condena puedan "vivir en libertad, en paz y en una convivencia normal".

Por su parte, el secretario de Caridad de la cofradía, Luis García, ha explicado que la tradición de solicitar indultos se remonta a los años 50 del siglo pasado.

"Cada año entramos en contacto con personas privadas de libertad y analizamos distintos casos. Siempre hay alguno que nos hace ese ‘clic’, que nos lleva a pensar que esa persona puede ser indultada. Al fin y al cabo, creemos que todos merecemos una segunda oportunidad", ha afirmado.

En este caso concreto, la mujer indultada (condenada por estafa) ya se encuentra en libertad y ha iniciado una vida normal, sin necesidad de acudir a centros de inserción. Incluso participará en la procesión de la cofradía durante esta Semana Santa.

Según García, se trata de una persona que "ha cumplido con todo lo que se le ha pedido y ha trabajado desde el primer momento para recuperar su libertad, teniendo el firme propósito de luchar por un futuro mejor".

El secretario ha destacado además el componente humano detrás de cada expediente: "El proceso empieza con la propia persona, cuando decide cambiar su vida. Nosotros solo acompañamos y tramitamos, pero hay un trabajo previo muy importante".

La cofradía colabora estrechamente con instituciones penitenciarias y centros de inserción social para evaluar los casos. Aunque no siempre se consigue el indulto, este año se suma "un nuevo éxito" a una labor que combina tradición, acompañamiento social y reintegración.