Una mujer con ansiedad, en imagen de archivo.

Una mujer con ansiedad, en imagen de archivo.

Salud

Expertos alertan de que la subida de la temperatura provoca más diagnósticos en salud mental: "Puede aumentar la ansiedad"

Diversos estudios recientes apuntan a una relación directa entre el ascenso térmico y el aumento de casos por trastornos.

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Alicante
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La llegada de la primavera a la provincia de Alicante suele vivirse como un impulso anímico, con más horas de luz, terrazas llenas y una agenda social que se reactiva tras los meses de invierno. Sin embargo, ese mismo cambio estacional puede tener un reverso menos visible.

Especialistas en salud mental advierten de que el aumento de la temperatura y la modificación de rutinas pueden traducirse en un incremento de la ansiedad y otros trastornos emocionales.

Diversos estudios recientes apuntan a una relación directa entre el ascenso térmico y el aumento de diagnósticos en salud mental.

En concreto, el incremento de la temperatura ambiental podría estar vinculado a aproximadamente uno de cada cuatro nuevos casos de ansiedad y a cerca de uno de cada seis diagnósticos de depresión, es decir, un 25 % y un 17 % respectivamente.

En un territorio como Alicante, donde la primavera se adelanta y las temperaturas suaves se instalan con rapidez, este fenómeno cobra especial relevancia.

El aumento de la exposición a la luz influye en la regulación de la melatonina y otros neurotransmisores que intervienen en el estado de ánimo, mientras que los cambios en los hábitos diarios y el descanso pueden alterar los ritmos circadianos.

"Con la llegada de la primavera se concentran varios factores que incrementan la activación del organismo", explica el doctor Luis Herrera, director médico de Schwabe Farma Ibérica.

Mientras que en personas vulnerables o con ansiedad previa, estos cambios pueden intensificar los síntomas; en otras, pueden favorecer la aparición de manifestaciones leves y transitorias como inquietud o alteraciones del sueño.

"En estos casos, es importante contar con estrategias de manejo adecuadas y, cuando es necesario, con opciones terapéuticas que ayuden a regular los síntomas", sostiene.

A este contexto se suma el cambio horario de verano, que implica la pérdida de una hora de sueño.

Además, los expertos recuerdan que ciertos trastornos siguen un patrón estacional. El denominado trastorno afectivo estacional (TAE) afecta entre el 1% y el 10% de la población y, aunque se asocia habitualmente al invierno, también puede manifestarse en primavera y verano.

En este sentido, la doctora Verónica Olmo, médico de familia en el CS Torreblanca y miembro del Grupo de Trabajo de Salud Mental de SEMERGEN, subraya que "la primavera tiene efectos duales sobre la salud mental".

"Aunque la mayoría de las personas experimentan mayor afecto positivo, mejor ánimo y más energía con las temperaturas cálidas y mayor luz solar, aproximadamente el 10 % de personas con trastorno afectivo estacional sufren el patrón opuesto en primavera/verano, caracterizados por irritabilidad, insomnio, agitación y ansiedad", destaca Olmo.

"Las señales de alarma que requieren atención profesional incluyen cambios en el sueño o apetito, alejamiento social, fatiga persistente, cambios severos de humor, pensamientos intrusivos y especialmente pensamientos suicidas o de autolesión", advierte la experta.