Los tres hermanos, gerentes de la papelería 'Eutimio' en Alicante

Los tres hermanos, gerentes de la papelería 'Eutimio' en Alicante

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Eutimio cierra su papelería tras 90 años en Alicante: "Pensamos que este es un buen momento para despedirse"

La tienda familiar, abierta en 1935, pone fin a casi un siglo de historia en el centro por la jubilación de sus propietarios y la falta de relevo generacional.

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Alicante
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El centro de la ciudad pierde otro de sus referentes comerciales. Cada vez quedan menos negocios locales y centenarios capaces de resistir el paso del tiempo, las crisis y las transformaciones urbanísticas en el corazón urbano.

La emblemática Papelería Eutimio bajará la persiana definitivamente a finales de marzo tras 90 años de historia ininterrumpida en el mismo local, dejando un vacío difícil de llenar en el tejido comercial tradicional de Alicante.

El mayor de los hermanos y actual responsable, Eutimio Fernández Pardo, de 76 años y el tercero de la familia en llevar este nombre, explica que afrontan el cierre con "sentimientos contrapuestos". También en la tienda están sus dos hermanos: Víctor y Francisco Javier.

Por un lado, sienten el alivio de un merecido descanso; por otro, la tristeza de despedirse de un lugar que ha sido el núcleo de su vida, según ha contado a EL ESPAÑOL de Alicante. "Ha sido más que una tienda, más que un comercio", asegura Eutimio.

El propietario recuerda con nostalgia que el establecimiento era también el punto de encuentro de la familia. Allí se reunían a comer y a verse con frecuencia, ya que su abuelo y su padre vivían en la planta superior del mismo edificio. Actualmente, era su hermana la que vivía en la planta de arriba.

La historia de la papelería se remonta a diciembre de 1935, cuando el primer Eutimio, abuelo del actual propietario, decidió establecerse por su cuenta tras trabajar como encargado en una importante imprenta.

Los inicios fueron especialmente duros. Apenas unos meses después de la apertura estalló la Guerra Civil, lo que obligó a su padre, que entonces tenía 18 años, a marcharse reclutado al frente.

A pesar de las dificultades, el negocio logró sobrevivir y adaptarse a los cambios tecnológicos del sector. Pasó de las antiguas imprentas, donde se montaban "las letras una a una", a los ordenadores y las máquinas modernas.

Esta transición fue posible gracias al hermano menor, que estudió informática y se encargó de modernizar la facturación y parte de los trabajos del negocio.

La papelería Eutimio se encuentra en la calle Tomás López Torregrosa.

La papelería Eutimio se encuentra en la calle Tomás López Torregrosa.

Para Eutimio, la verdadera clave que les ha permitido mantenerse abiertos durante casi un siglo ha sido sencilla: "trabajar y ganarte una reputación".

Los motivos del cierre

El cierre llega ahora por una combinación de factores: el desgaste acumulado tras décadas de trabajo, la falta de relevo generacional y la creciente presión inmobiliaria en el centro de la ciudad.

Eutimio explica que el detonante final fue la jubilación anticipada y sin previo aviso de su único empleado el pasado mes de diciembre. Desde entonces, los tres hermanos, -de 76, 73 y 63 años-, han tenido que asumir toda la carga de trabajo de la papelería.

A ello se suma la imposibilidad de traspasar el negocio a una cuarta generación. Los jóvenes de la familia ya han seguido sus propias trayectorias profesionales y, según reconoce, un negocio de estas características es "muy esclavo" como para exigirles que continúen sin garantías de estabilidad.

Ante esta situación, los hermanos han optado por aceptar una oferta de compra por el solar. El edificio, previsiblemente, será derribado para levantar nuevas alturas.

El final de toda una vida

Mientras la clientela habitual lamenta la noticia y se acerca estos días al local para despedirse, -muchos incluso encargando el doble de material hasta agotar existencias-, el mayor de los Eutimio reconoce que encara esta nueva etapa con incertidumbre.

Después de trabajar allí desde los 14 años, admite que todavía no se hace a la idea de la jubilación. "No me hago a la idea del día que me levante, que me despierte y que diga, ¿dónde estoy? ¿Qué tengo que hacer?"

Con el cierre de la papelería, Alicante no solo pierde un comercio histórico. También desaparece, como resume el propio Eutimio, un negocio que "ha llegado al final como todo", llevándose consigo una parte irrecuperable de la memoria de la ciudad.