Agentes de la Guardia Civil con el presunto asesino y la víctima, Michal Malý.

Agentes de la Guardia Civil con el presunto asesino y la víctima, Michal Malý. Cedida/Jorge Verdú

Vega Baja

El asesino del hombre checo tiroteado en Torrevieja fue capturado cuando iba a coger un vuelo para huir de España

La Guardia Civil arrestó al sospechoso, de nacionalidad británica y de 40 años, en el aparcamiento del Aeropuerto Internacional Región de Murcia.

Más información: Una investigación de la BBC revela las claves del brutal asesinato de John George en Alicante: sospechosos y pruebas

Alicante
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Un hombre británico de 40 años ha sido detenido como principal sospechoso del asesinato de Michal Malý, el checo de 33 años tiroteado el pasado 1 de marzo en Torrevieja, cuando se disponía a coger un vuelo para huir del país.

El sospechoso fue arrestado por la Guardia Civil la semana pasada, como adelantó EL ESPAÑOL de Alicante.

Los agentes lo interceptaron en el aparcamiento del Aeropuerto Internacional Región de Murcia y se encuentra bajo custodia judicial, según informa el instituto armado.

En el interior del maletero, los investigadores hallaron diversas maletas, ropa y su pasaporte, lo que reforzó las sospechas de una posible huida.

A los pocos días del crimen, los investigadores centraron sus sospechas en un vecino de Torre-Pacheco originario de Mánchester que contaba con antecedentes por un delito de lesiones y por una infracción relacionada con la tenencia ilícita de armas, ambos hechos ocurridos en 2024.

Malý fue disparado en la sien sobre la 01:00 de la madrugada y fue encontrado por una pareja de turistas que paseaba a su perro por la playa Rocío de Mar lo localizó con una herida de bala en la cabeza.

Tras dar aviso a los servicios sanitarios, la víctima, fue trasladada al Hospital Universitario de Torrevieja, donde finalmente falleció. 

El arrestado iba vestido con una camiseta del Mánchester City y un bañador en el momento del crimen y fue detenido por el Equipo de Homicidios de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Alicante tras una investigación de dos semanas en la que se ha interrogado a varios sospechosos.

El día de su detención, los agentes intervinieron un vehículo relacionado con los hechos en la localidad de La Nucía.

El detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Guardia de Murcia, que ha decretado su ingreso en prisión.

La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia Plaza 2 de Torrevieja es el órgano competente que se ha hecho cargo de las investigaciones, declarando el secreto de las actuaciones.

¿Quién era Michal Malý?

La actuación se produjo días después de que la familia de Michal Malý viajara a la provincia para recoger las cenizas del hombre.

Malý era un exluchador de MMA que vivía desde hace cuatro años en Torrevieja y se ganaba la vida como camionero.

Estaba a la espera de juicio tras haber sido señalado como cómplice en el crimen del norirlandés John George, de 37 años, quien fue disparado y escondido en un campo de limones de Rojales en diciembre de 2024.

Malý había colaborado con la Guardia Civil en el hallazgo del cadáver, por lo que su muerte podría estar relacionada con su participación en el caso.

De hecho, su mujer y su hija habían regresado hace aproximadamente un año a la República Checa por miedo a que la mafia irlandesa fuera tras ellas.

Los problemas económicos del checo derivados de un problema de salud tras un accidente automovilístico podrían haberle llevado a relacionarse con la mafia irlandesa que prolifera entre Torrevieja y Orihuela en busca de un dinero extra.

Su relación con el principal sospechoso, el norirlandés Jonny Smyth, podría haberse forjado incluso antes de su llegada a Alicante durante uno de sus viajes a Irlanda del Norte en su etapa de expeleador de MMA.

Por su parte, Jonny Smyth quedó en libertad condicional bajo fianza de 100.000 euros hace unos meses. Debe presentarse ante el juzgado todos los días y tiene prohibida la salida del territorio nacional.

Bajo amenaza

Su padre afirma a este diario que, aunque estaba amenazado, "nadie esperaba semejante asesinato. O, mejor dicho, una ejecución, porque le dispararon en la cabeza, en la sien, mientras conducía su coche. Y eso es una ejecución".

"Mi hijo testificó contra quienes asesinaron al norirlandés. La mafia no quería que testificara en el juicio, por eso lo mataron", señala el padre a EL ESPAÑOL de Alicante.

La familia temía por la seguridad del checo y le había pedido que regresara a su país, cosa que no pudo hacer al tener prohibido abandonar el territorio nacional debido a su presunta participación en el crimen del norirlandés.

"Físicamente estoy más o menos bien. Mentalmente no estoy bien. Mi hijo será enterrado en el seno de la familia, en la República Checa", asegura su progenitor.

Además de la terrible pérdida, está sufriendo dificultades económicas para sufragar los gastos del proceso.

"Tuve que vender un vehículo que necesitaba para ir al trabajo. No tenía dinero para el pasaje aéreo, la cremación ni el alojamiento, que me costaron 2.100 euros. Todavía no sé cómo ni dónde conseguiré el dinero que me falta", reconoce.