El 'Cristito'.

El 'Cristito'. Semana Santa de Elche

Elche

Así es 'Cristico', la imagen de solo 57 centímetros que levanta pasiones en un municipio de Alicante durante Semana Santa

El Santísimo Cristo de Zalamea, uno de los más pequeños de España, reúne cada Jueves Santo a más de 40.000 ilicitanos.

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Alicante
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Elche guarda uno de los cristos más singulares de España: el Santísimo Cristo de Zalamea, conocido como el Cristico.

Con solo 57 centímetros de altura, 84 si se cuenta la cruz, está considerado uno de los cristos más pequeños del país y, aun así, es el centro de una de las procesiones más multitudinarias de la Semana Santa ilicitana.

Cada Jueves Santo reúne a más de 40.000 personas.

La devoción al Cristico se remonta al siglo XVI y está muy arraigada en la tradición local.

En Elche es habitual hablar de anar al Cristo para referirse a acudir a su capilla a pedir ayuda o agradecer favores. Muchos fieles visitan varios días seguidos la imagen para cumplir promesas vinculadas a exámenes, salud o problemas familiares.

Antiguamente era frecuente dejar a sus pies trajes de primera comunión o vestidos de novia como ofrenda. Hoy, la pequeña capilla donde se venera, en la iglesia de San José, nunca está falta de flores ni de velas. Casi siempre hay alguien rezando unos minutos ante la imagen, en silencio y de forma discreta.

El Cristo de Zalamea de Elche llama la atención por su fisonomía sencilla y alejada de los grandes modelos barrocos. Es una talla de proporciones descompensadas, con una representación muy marcada de la sangre y un acabado que delata la mano de un autor no profesional. Aun así, transmite más serenidad que dramatismo, un rasgo clave en la conexión emocional con los devotos.

Su origen se vincula a la expansión devocional del Cristo de Zalamea de la Serena, en Badajoz, muy popular por los milagros que se le atribuían. Estampas e imágenes circularon por toda España y también llegaron a Elche.

Aquí la primera ubicación documentada fue la portería del segundo hospital de la ciudad, en la calle Hospital.

En 1843 la imagen se trasladó al convento de San José, donde permanece ligada a la vida religiosa ilicitana. Durante la Guerra Civil, vecinos la escondieron en casas particulares para evitar su destrucción, gesto que reforzó aún más su leyenda. En 1964 nació la Cofradía del Santísimo Cristo de Zalamea, que impulsa su procesión cada Jueves Santo.

El pequeño crucificado procesiona sobre un trono de nogal con remates sobredorados, llevado por 48 costaleros. En los relieves del paso se narran escenas de la Pasión: la caída camino del Calvario, el encuentro con la Verónica, el clavado en la cruz, la muerte y el descendimiento.

Junto a la Virgen de la Asunción, el Cristico es hoy uno de los grandes símbolos de la fe en Elche y una de las imágenes más queridas por los ilicitanos.