El nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la Unión Europea .

El nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la Unión Europea . AENA

Turismo

El aeropuerto Alicante-Elche, en la diana del nuevo control biométrico: el turismo británico alerta de posibles colapsos

El fuerte peso del mercado británico en la Costa Blanca y el aumento del tiempo de tramitación por pasajero disparan las alertas sobre la imagen turística de Alicante y el impacto económico en la provincia.

Más información: El Gobierno invertirá 150 M€ en mejorar el sistema de biometría en los aeropuertos para evitar el caos aéreo

Publicada
Actualizada

El Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández se ha convertido en uno de los escenarios más sensibles ante la implantación del Sistema de Entrada y Salida (Entry/Exit System, EES), el nuevo control biométrico de fronteras de la Unión Europea para viajeros de países terceros.

La combinación de un volumen masivo de turistas británicos, ahora tratados como ciudadanos extracomunitarios tras el Brexit, y el calendario de puesta en marcha del sistema en plena temporada turística ha encendido las alarmas del sector y de los responsables públicos.

El senador alicantino Agustín Almodóbar (PP), portavoz de Turismo del Grupo Popular en el Senado, ha registrado una batería de preguntas dirigidas al Ministerio del Interior centradas específicamente en la situación de Alicante-Elche.

El parlamentario reclama previsión, planificación y un claro refuerzo de medios humanos y materiales para evitar que las advertencias sobre colapsos en los controles de pasaportes se conviertan en imágenes de largas colas y pasajeros enfurecidos en la puerta de entrada de la Costa Blanca.

Almodóbar recuerda que la prensa británica ya se ha hecho eco de los problemas en el aeropuerto alicantino, algo que ha recogido la prensa turística especializada, como Hosteltur, en diferentes informaciones.

El EES es un sistema automatizado que registrará electrónicamente cada entrada y salida de los nacionales de terceros países que crucen la frontera exterior del espacio Schengen, sustituyendo al tradicional sellado del pasaporte. En el primer cruce de frontera se toman huellas dactilares, fotografía facial y datos del documento, lo que incrementa notablemente el tiempo de tramitación por pasajero respecto a un control manual convencional.

Organismos del sector estiman que el tiempo de procesamiento en cabinas manuales puede aumentar en torno a un 70% cuando se capturan datos biométricos, lo que, con el tráfico duplicado de los meses de verano, podría traducirse en colas de varias horas si no se refuerzan plantillas y cabinas.

En España, pruebas parciales en aeropuertos como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat ya han dejado escenas de esperas de dos a tres horas en horas punta, incluso cuando solo una parte de los pasajeros estaba siendo registrada con EES.

La patronal hotelera CEHAT y los grandes operadores turísticos han advertido de que una primera impresión de colapso y nerviosismo en los controles de pasaportes daña de forma directa la reputación del destino.

Alicante-Elche, dependencia británica

Alicante-Elche es uno de los aeropuertos españoles con mayor peso de tráfico internacional y, en particular, de pasajeros procedentes del Reino Unido, que suman más de seis millones de los quince millones de viajeros anuales.

Tras el Brexit, estos turistas son considerados nacionales de terceros países a efectos de control fronterizo, por lo que deben pasar por los nuevos procedimientos biométricos del EES, con registro obligatorio en su primera entrada.

Las primeras fases del despliegue del EES ya han dejado en Alicante-Elche colas de entre 45 y 75 minutos en determinados picos, especialmente cuando coinciden varios vuelos desde aeropuertos británicos. Las familias con niños, las personas mayores y los viajeros poco familiarizados con la tecnología son los que más dificultades experimentan en las cabinas biométricas, ralentizando la cadencia de paso y agravando las retenciones.

Aunque los residentes británicos con tarjeta TIE pueden en teoría eludir las colas del EES utilizando los carriles de residentes, en la práctica se han registrado episodios de confusión y derivaciones erróneas a las filas biométricas.

En este contexto, Almodóbar reclama al Ministerio del Interior una evaluación específica del impacto del EES en los controles de pasaportes del aeropuerto de Alicante-Elche, teniendo en cuenta su elevada dependencia del tráfico extracomunitario. El senador quiere saber qué previsiones de saturación y tiempos de espera maneja el Gobierno para Semana Santa y la temporada alta de verano, periodos en los que se concentra buena parte del flujo de turistas hacia la Costa Blanca.

Uno de los puntos clave de su batería de preguntas es el refuerzo de efectivos de la Policía Nacional destinados al control fronterizo en Alicante-Elche. El incremento de la duración de cada control biométrico exige más agentes y más cabinas abiertas de forma simultánea para evitar cuellos de botella, algo que el propio sector aeroportuario viene reclamando a Interior desde hace meses.

El senador pregunta si el departamento considera suficientes los medios materiales actuales —cabinas, puestos habilitados, sistemas tecnológicos— para afrontar este nuevo escenario, o si se van a instalar más lectores biométricos y e-gates.

Almodóbar reclama, además, conocer si Interior dispone de un plan operativo específico para gestionar la llegada simultánea de varios vuelos internacionales, con especial atención a las franjas de máxima concentración de operaciones procedentes del Reino Unido y otros terceros países. El objetivo es evitar que un solapamiento de operaciones desencadene un efecto dominó de retrasos, pérdida de conexiones y caos en la terminal de llegadas.

Otro bloque de las preguntas del senador se centra en el nivel de coordinación operativa y de planificación conjunta que mantiene Interior con AENA en Alicante-Elche para anticipar escenarios de saturación.

El sector aeroportuario y turístico ha pedido que se activen cláusulas de contingencia que permitan aplicar criterios de flexibilidad o incluso suspender temporalmente la captura biométrica en momentos críticos, tal y como se contempla en la normativa europea. Almodóbar quiere saber si el Gobierno está dispuesto a aplicar esa flexibilidad en Alicante-Elche durante picos de demanda turística, de forma que se priorice la fluidez del tránsito en frontera.

El senador también interroga a Interior sobre las campañas informativas previstas en el aeropuerto para explicar a los viajeros los nuevos controles biométricos y agilizar el paso por frontera. El sector insiste en que una adecuada información previa, tanto en las aerolíneas como en las instalaciones aeroportuarias, puede reducir errores, duplicidades y discusiones a pie de cabina, ganando segundos valiosos por pasajero.

Además, Almodóbar reclama una valoración explícita del impacto negativo que eventuales colapsos en los controles de pasaportes podrían tener sobre la imagen turística de la Costa Blanca y la economía de la provincia de Alicante.

En paralelo, AENA ha anunciado un plan de inversión de 1.100 millones de euros para la ampliación y adaptación de Alicante-Elche, incluyendo la instalación de unos 60 kioscos EES y la reconfiguración de la terminal para asumir la nueva realidad biométrica en los próximos años. Sin embargo, buena parte de estas obras se desplegará entre 2027 y 2031, por lo que la preocupación inmediata del sector y de representantes como Almodóbar se centra en cómo se va a gestionar el verano de 2026 y las campañas turísticas más cercanas.