Antiguas naves de Amaro, de los años 50 para la congelación de pescado en el Puerto de Alicante

Antiguas naves de Amaro, de los años 50 para la congelación de pescado en el Puerto de Alicante

Innovación

Marián Cano reconvierte el Distrito Digital fallido del Botánico e impulsa un nuevo hub: las naves de Amaro

La Conselleria adjudica por 181.404 euros la redacción del proyecto para rehabilitar las naves de Amaro mientras la SPTD renuncia a la planta baja de la Terminal de Cruceros.

Más información: El Consell de Mazón entierra el proyecto del Distrito Digital de Ximo Puig

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La Generalitat ha dado un giro a su política de innovación en el Puerto de Alicante. La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana ha adjudicado a la firma alicantina Guía Consultores SLP la redacción del proyecto para la rehabilitación energética y funcional de las antiguas naves de Amaro, en la parcela P‑10 del Puerto de Alicante.

Tiene por un importe de 181.404,48 euros IVA incluido. Se trata del primer paso administrativo para convertir este histórico complejo industrial en el epicentro de un nuevo hub de innovación, en el marco de una estrategia más ambiciosa de la que, por ahora, el Consell apenas ha desvelado detalles.

El contrato contempla la asistencia técnica necesaria para redactar el proyecto básico y de ejecución, la certificación energética, el estudio de seguridad y salud, el control de calidad y la gestión de residuos, así como toda la documentación ambiental y administrativa precisa para poner en uso el inmueble.

La adjudicataria dispondrá de 24 semanas para completar estos trabajos, sobre una superficie de más de 4.443 metros cuadrados (3.229 construidos), con el objetivo de recuperar las naves levantadas en los años 50 para almacenaje y congelación de pescado y adaptarlas a los nuevos usos digitales.

Según la documentación oficial y la memoria de necesidades de la Conselleria, el futuro hub digital del Puerto se concibe como un espacio de aprendizaje, investigación y experimentación, con living labs, demostradores de contenidos digitales y tecnologías disruptivas, formación en competencias digitales y zonas para el asentamiento de startups y empresas consolidadas.

La iniciativa se articula en dos fases: una primera, ahora activada, centrada en las naves de Amaro, y una segunda prevista sobre el entorno del antiguo barrio de Heliodoro Madrona, con el fin de extender el polo tecnológico al conjunto del frente puerto‑ciudad.

La consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marián Cano, ha defendido este proyecto como el “pistoletazo de salida” de un nuevo polo de innovación y tecnologías disruptivas al servicio de empresas y ciudadanía, alineado con la estrategia del Consell para extender la I+D+i a todas las comarcas de la Comunitat Valenciana.

El actual gobierno de la Generalitat, presidido por Juanfran Pérez Llorca (PP), reivindica además que la Comunitat ha escalado posiciones en el último cuadro europeo de innovación, situándose por primera vez entre las regiones innovadoras “fuertes”, y presenta el hub del Puerto como uno de los proyectos tractores de esta nueva etapa.

Este movimiento llega, además, en paralelo a un cierre de ciclo sobre el modelo de Distrito Digital impulsado por el anterior Gobierno del Botánico. La Sociedad de Proyectos para la Transformación Digital (SPTD), entidad pública dependiente de la Conselleria de Innovación, ha renunciado a la concesión de la planta baja de la terminal de cruceros del Puerto de Alicante, que se convirtió en 2019 en escaparate del desembarco de Accenture como gran locomotora tecnológica.

La renuncia se produce más de año y medio después de que la multinacional abandonara esas oficinas para trasladarse al centro empresarial Panoramis, con un contingente de empleados muy alejado de los 2.000 puestos de trabajo que llegó a prometer para su sede de Alicante.

Mantener esa concesión carecía de sentido cuando el Consell ya dispone de otros espacios propios en el entorno del Puerto, como el edificio de Distrito Digital del muelle 5, y cuando el enfoque del proyecto ha virado para dejar atrás la idea de un coworking público y apostar por un ecosistema de demostración, formación y transferencia tecnológica.

El resultado es una enmienda en la práctica al relato del Botánico de Ximo Puig (PSOE-Compromís-Podemos), que convirtió Distrito Digital en uno de sus símbolos de diversificación económica, pero que no logró consolidar el volumen de empresas y empleo anunciado.

Accenture inició su actividad con unos 270 puestos de trabajo en Alicante y nunca llegó a ocupar por completo la superficie acondicionada en la terminal de cruceros, mientras el edificio del muelle 5 ha acabado alojando principalmente a funcionarios de la propia conselleria y presenta una ocupación empresarial próxima al 50%.