El abogado Rubén Navarro en Alicante.

El abogado Rubén Navarro en Alicante. M. H.

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Rubén Navarro, abogado laboral: "En España los contratos se hacían casi vacíos"

El Real Decreto que transpone la directiva europea exige detallar a los trabajadores desde el salario exacto hasta la mutua asociada.

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Un cambio radical en la contratación laboral ha entrado en vigor tras la transposición de la normativa comunitaria que exige que la plantilla conozca de forma precisa las condiciones reales de su puesto. Hasta la fecha, la práctica habitual en España destacaba por una preocupante indeterminación en las cláusulas contractuales.

Rubén Navarro, abogado laboralista al frente de su despacho profesional en Alicante y la plataforma de divulgación en Instagram Rubo Laboral, describe el escenario previo de forma categórica: "Los contratos se hacían sin ningún tipo de contenido y se hacían casi vacíos".

¿Qué significa eso? En la práctica cotidiana, muchos trabajadores firmaban acuerdos en los que no figuraba información concreta.

"Normalmente, tú te coges un contrato y lo que aparece es 'salario según convenio', 'jornada según convenio' y luego el epígrafe sobre qué convenio se aplica está vacío", cuenta Navarro a EL ESPAÑOL. Esta "palabrería" impedía conocer los derechos reales sin la asistencia de un especialista.

La situación ha dado un giro definitivo tras la entrada en vigor del Real Decreto que transpone la directiva europea. A partir del 5 de octubre, los nuevos contratos de trabajo deben especificar de forma exhaustiva todos los elementos económicos y laborales del puesto.

"Ahora el contrato tiene que recoger exactamente qué salario base va a percibir el trabajador, concretamente con cifras", explica el letrado.

Esta obligación de detalle afecta también a los complementos salariales como la antigüedad o los sistemas de retribución variable, donde es obligatorio precisar tanto los objetivos requeridos como el importe exacto.

Además del apartado económico, la norma impone transparencia en cuestiones organizativas y de protección social.

"Una de las cosas de las que siempre me he quejado es que el trabajador muchas veces no sabe qué mutua está asociada a su empresa", afirma Navarro. Con la nueva regulación, el documento deberá identificar expresamente a la mutua de accidentes de trabajo vinculada.

30 días para actualizar

Al leer todas esas ventajas, pueden ser muchos quienes consultan su propio contrato para comprobar qué pone en él y si no se detallan estos aspectos, se puede pedir. La reforma no se limita exclusivamente a las nuevas incorporaciones, como remarca. Para las relaciones laborales vigentes, se articula un mecanismo de petición directa de información por parte del empleado.

"Tú le tienes que decir a tu empleador: 'Oye, ha salido esto, ¿qué pasa con lo mío?'", expone el jurista. A partir de ese momento, el empleador dispone de un plazo máximo de 30 días para facilitar por escrito toda la información solicitada sobre el contrato.

Navarro recalca que ejercer esta solicitud no debe generar recelos en el trabajador. "Aquí ya no estamos hablando de pedir subidas de salario o grandes cosas, estamos hablando de saber cuáles son las condiciones básicas de mi trabajo", remata.

Las empresas, a última hora

¿Y cómo lo está notando en su día a día? El impacto del Real Decreto se traduce en la mayor demanda de consultas profesionales, en particular por parte de los empresarios que quieren comprobar qué tienen que hacer para adaptarse a la norma.

"Por ahora estoy notando sobre todo consultas de empresas de 'oye, ¿cómo pongo esto, estará bien definido o tengo que poner también el complemento X?'", detalla.

Aunque todavía no ha recibido a empleados con los nuevos modelos contractuales, califica la preocupación de los empleadores como un paso positivo: "Es una buena señal; ya no tienen más remedio que hacerlo".

El letrado concluye recordando que la acumulación de dudas a última hora es consecuencia directa de los tiempos legislativos. "Están llegando a ultimísima hora como ha llegado la legislación a última hora; hasta que no regulas bien y obligas a las empresas a hacerlo, no lo hacen", sentencia.