Jon Hernández, divulgador tecnológico en su conferencia circular del Cámara Business Club de Alicante.

Jon Hernández, divulgador tecnológico en su conferencia circular del Cámara Business Club de Alicante. Iván Villarejo

Economía

Jon Hernández 'despierta' al empresariado alicantino sobre la IA: "El problema es qué vamos a aportar ahora los humanos"

10 veces más rápido y 10 veces más fuerte: el desafío de cualquier negocio ante una tecnología que ya no es futuro, sino presente.

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Presentado por Jesús Navarro, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Alicante, y por José Antonio Gómez, gerente de la consultoría alicantina Ipydo, el divulgador tecnológico Jon Hernández ha protagonizado la última conferencia circular del Cámara Business Club de Alicante. Bajo el título "¿Ola o tsunami?", Hernández ha planteado una reflexión cruda sobre la magnitud de un cambio que, según advierte, ya no es opcional.

Una cita en la que el experto en IA ha tratado de “despertar” al empresariado alicantino con una premisa disruptiva: la pérdida de valor de la inteligencia pura. “La Revolución Industrial hizo que la fuerza física tendiese a valor cero; la revolución de la IA tiende a que la fuerza inteligente valga también cero. La inteligencia se está convirtiendo en una commodity, algo accesible para todos por igual”, ha señalado Hernández.

A partir de ahí, el reto no es la tecnología, sino la adaptación humana a un escenario donde ser "el más listo de la clase" ya no garantiza una ventaja competitiva.

El también empresario del ámbito audiovisual y actual CEO de un holding multisectorial, ha insistido en que uno de los errores más graves es el cronológico: “Tendemos a hablar de la IA en términos de futuro, pero es un error de diagnóstico. La IA ya está aquí, operando de forma invisible”.

De hecho, ha ejemplificado la magnitud económica del fenómeno señalando que “nunca en la historia la humanidad ha gastado tanto dinero en términos de magnitud como con la IA. Las compañías están invirtiendo billones, no por moda, sino con la certeza de que en 2029 llegará una avalancha de beneficios y una transformación del mercado como no hemos conocido antes”.

Hernández también ha alertado sobre la “parálisis por análisis” que provoca la sobredosis de información actual. Su receta para el empresario es sencilla: “Debemos centrarnos en lo que nos afecta directamente. Esto nos va a impactar diez veces más que cualquier otra tecnología previa, y lo que es más crítico, diez veces más rápido”. La velocidad es, para el divulgador, la verdadera diferencia entre una ola que se puede surfear y un tsunami que te arrasa.

Jon Hernández, Jesús Navarro, José Antonio Gómez y Carlos Baño, antes de la conferencia.

Jon Hernández, Jesús Navarro, José Antonio Gómez y Carlos Baño, antes de la conferencia. Iván Villarejo

Sobre si la IA es una “amenaza” o una “oportunidad”, Hernández sostiene que depende del prisma bajo el que se mire, pero subraya que el concepto de “herramienta” se queda corto. La IA está empezando a ejecutar tareas de creatividad e inteligencia que creíamos exclusivas del ser humano. “Los humanos nos creíamos muy especiales”, ha proseguido, “pero la IA ya obtiene resultados similares a los nuestros. No razona como nosotros -se entrena mediante refuerzos, casi de forma conductista, como a un perro al que se le da una galleta-, pero el resultado tiene un valor funcional idéntico al de nuestra inteligencia”.

Esta realidad conduce a una pregunta incómoda para el tejido empresarial: “Si la IA hace mejor lo que nosotros hacemos -ser inteligentes-, ¿qué vamos a aportar los humanos?”. La respuesta parece estar en la gestión de la incertidumbre y en el propósito, más que en la ejecución técnica.

Al analizar la evolución exponencial de esta tecnología, Hernández ha hecho hincapié en el fenómeno de la “caja negra”. “No sabemos exactamente por qué la IA hace lo que hace; los propios desarrolladores no comprenden del todo los procesos internos que llevan a un resultado”. Esto da pie a las llamadas “habilidades emergentes”: capacidades para las que la IA no fue entrenada específicamente (como aprender un idioma no incluido en su set de datos o resolver problemas lógicos imprevistos). “Nos encontramos ante la encrucijada de no saber cuál es nuestro propósito en un mundo de habilidades autónomas”, ha sentenciado.

Finalmente, el experto ha augurado un cambio radical en el mercado laboral con la llegada de los “agentes” de IA, sistemas capaces de tomar decisiones y ejecutar flujos de trabajo completos sin supervisión constante. “Si en épocas pasadas las revoluciones tardaron décadas en reubicar a la fuerza laboral —como ocurrió con la imprenta o el motor de vapor—, el problema ahora es que no hay tiempo de reacción. Todo va demasiado rápido”. Su conclusión para los asistentes en Alicante ha sido una llamada al realismo: “No podemos ganar al sistema. Y cuando no puedes vencer al enemigo, lo que tienes que hacer es unirte a él, integrarlo y liderar el cambio antes de que el cambio te lidere a ti”.