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Club Balonmano Elche, la explosión que se veía venir

El equipo ilicitano, que cuenta con 63 años de historia, está viviendo su edad de oro tras haber logrado sus dos primeros títulos en apenas cuatro meses. 

5 septiembre, 2021 14:04
Elche

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El Club Balonmano Elche Visitelche.com se consolidó este sábado en Torrelavega, tras ganar la Supercopa de España, como uno de los grandes equipos del balonmano español tras una evolución imparable que le llevó de pelear por el descenso a conquistar títulos.

El equipo ilicitano, que cuenta con 63 años de historia, está viviendo su edad de oro tras haber logrado sus dos primeros títulos en apenas cuatro meses, ya que a la Supercopa se une la Copa de la Reina conquistada en Canarias en mayo.



El crecimiento deportivo del equipo ilicitano, que siempre tuvo a gala mimar la cantera, no se puede entender sin la figura de su entrenador, Joaquín Rocamora, técnico entrenador vocacional y transversal que vive por y para el balonmano y que no duda en explorar otras disciplinas deportivas en busca de ideas, metodología o conceptos que puedan mejorar a su equipo.

Rocamora, que ya había logrado éxitos con los equipos formativos del club, tomó las riendas del Elche a mediados de la temporada 2016, con el equipo en una situación crítica y en grave peligro de descenso.

“En abril y mayo estábamos en mala racha y nadie podía pensar que ahora íbamos a estar de esta forma”, dijo el preparador, quien cumple su sexta temporada en el club.

El oriolano, de 35 años, hizo reaccionar al Elche para salvar la categoría sin apuros. Y desde entonces el crecimiento del grupo ha sido imparable. Siempre ha ido a más en la Liga Guerreras Iberdrola hasta acariciar el título en la temporada 2019-20, interrumpida por la pandemia.

Nunca se sabrá con seguridad, pero aquel equipo iba disparado hacia el título. Había protagonizado una segunda vuelta espectacular y solo Bera Bera, que debía visitar Elche, se cruzaba en su carrera hacia el campeonato.

“Hicimos una primera parte ante Bera Bera magistral, de las mejores de los últimos años”, indicó Rocamora, quien dedicó al título a “todo el balonmano valenciano”.

La temporada se suspendió con el Elche en la segunda plaza, pisando los talones al líder, y el conjunto vasco se alzó finalmente con el título.

A pesar de perder por el camino a algunas de sus mejores jugadoras, como Jennifer Gutiérrez y Laura Hernández, el equipo por fin se sentía capaz para pelear por los grandes títulos.

Jugadoras como Katia Zhukova, Ivet Musons y Nicole Morales, dieron un paso adelante junto a las nuevas, como Lysa Tchaptchet. La pandemia no frenó a las ilicitanas, que apenas meses después se colaban en la primera final de la Copa de la Reina de su historia, cayendo frente Rincón de Fertilidad de Málaga, las anfitrionas.

Aquella derrota fue metabolizada por Rocamora y sus jugadoras. El técnico, que se echó la culpa de aquella final, dejó para el recuerdo una imagen que ya es icónica del balonmano español.

Con el partido perdido, a un minuto del final pidió un tiempo muerto para reunir a sus jugadoras y pedirles que se dedicaran un aplauso por ser subcampeonas, haber hecho historia para la entidad y haber alcanzado una final.

Tras dos subcampeonatos, Rocamora pidió a la entidad un esfuerzo para mantener la base del equipo y subir el último peldaño, algo que se logró definitivamente en Telde, en la Copa de la Reina, cuando el Elche levantó su primer título tras vencer a Aulas de Valladolid (32-26).

El campeonato puso punto y final a la carrera de Ana Martínez, internacional, capitana y una de las mejores jugadoras de la historia del club, pero el Elche ya estaba en dinámica ganadora y era capaz de retener su base, fichar talento joven y atraer a jugadoras de prestigio, como Bea Escribano, África Sempere o la internacional brasileña Gabriela Bitolo, seducidas por el método de trabajo de Rocamora.

La Supercopa de España, conquistada además ante el gran dominador del balonmano femenino, alerta de un cambio de guardia o, por lo menos, de la consolidación del conjunto ilicitano en la élite.

El club de la cantera y de los fichajes de futuro disputará este año en otras tres competiciones, con especial motivación por la European Cup, de la que se cayó el pasado año por covid en su plantilla, y sobre todo la Liga Guerreras Iberdrola, única hoja que ya le queda al equipo para completar su trébol de éxitos.