Roi Sánchez dirigiendo un partido del Horneo Alicante.

Roi Sánchez dirigiendo un partido del Horneo Alicante. Horneo Alicante

Deporte

Roi Sánchez le da la vuelta al Horneo Alicante y lo acerca a la permanencia

El preparador gallego ha sumado 17 puntos en las 15 jornadas que lleva al frente del equipo, que roza la salvación con ocho partidos por disputar.

Más información: Roi Sánchez: "Ahora lo importante es sacar los partidos aunque el juego no sea el que más me gusta"

Alicante
Publicada
Actualizada

Una vuelta de calendario ha sido suficiente para cambiarle la vida al Horneo Alicante. Cuando Roi Sánchez asumió el cargo, el conjunto alicantino era colista, con solo dos puntos de 14 posibles y acumulaba derrotas dolorosas.

Fue el partido perdido en Aranda el que marcó un punto de inflexión y precipitó el relevo de un mito del club como Fernando Latorre, artífice del ascenso histórico a la Asobal.

Sánchez asumió un reto mayúsculo. El gallego era uno de los entrenadores más cotizados de la División de Honor Plata y apenas unos meses antes había estado a las puertas de un ascenso que se le escapó precisamente ante el Horneo Alicante en mayo.

Su debut ante Cangas fue clave. El equipo debía ganar sí o sí para no hundirse en el fondo de la tabla y respondió con una victoria que marcó el inicio de su escalada en la clasificación.

Desde su llegada al club, el Horneo Alicante ha disputado 15 partidos, completando una vuelta entera de la competición.

"Desde luego, son números para estar contentos. Cuando llegamos la situación era muy diferente. Soy el primer sorprendido. El equipo tiene mucha calidad, pero estamos compitiendo a un nivel altísimo", asegura el preparador gallego.

Los resultados reflejan un giro sobresaliente. El equipo ha sumado ocho victorias, un empate y seis derrotas, muchas de ellas ajustadas y resueltas en los últimos segundos.

De hecho, tres de esos partidos perdidos se decidieron por un solo gol y en el empate ante Cuenca, el gol que habría dado la victoria sobre la bocina fue anulado por una falta en ataque previa. Con una pizca más de suerte, la permanencia estaría ya asegurada.

Solidez en el Pitiu

Uno de los factores que explican la resurrección es la fortaleza como local, con solo una derrota desde la llegada de Sánchez, y su capacidad para ganar a todos los rivales directos. Estos puntos con valor doble han permitido al equipo situarse en zona de permanencia, algo a lo que el entrenador concede "un enorme valor".

Actualmente, el Horneo Alicante saca siete puntos al descenso y seis a la promoción por la permanencia, diferencias complicadas de remontar. El próximo partido en Cangas, si se gana, podría casi sellar la salvación.

Los números refuerzan la confianza. Con 19 puntos, el equipo solo necesitará un triunfo más y un empate para superar los 21 puntos que tradicionalmente garantizan salvarse.

"No hacemos cuentas, seguimos mirando sólo al siguiente partido, que en esta ocasión también está marcado en rojo", dice el técnico.

La historia confirma que estas cifras suelen bastar. El pasado año fueron 20 puntos. Hace dos se necesitaron 25 por la anomalía de los colistas Fertiberia y Sinfín, que apenas puntuaron. Hace tres y cinco años fueron necesarios 22 puntos y hace cuatro, 21 fueron suficientes para no sufrir.

El mérito de Sánchez también se aprecia en la evolución del juego. El equipo ha reducido la dependencia de Ander Torriko, alfa y omega del curso pasado, y ha aprendido a jugar de manera coral, con mayor riqueza táctica y cohesión.

Tras ganar algunos partidos clave, el entrenador ha consolidado mecanismos que han dado mayor solidez al conjunto. Roberto Domenech ha dado un paso adelante en portería, aportando seguridad y confianza a toda la defensa.

"Ese era uno de mis objetivos cuando llegué. No quería que fuera el equipo de Torriko y Parker, sino de todos. Me siento muy orgulloso de lo que están aportando todos los jugadores", señala Sánchez.

Hoy el Horneo Alicante es un equipo equilibrado, capaz de resolver partidos ajustados y mantener la concentración hasta el último segundo. Ha aprendido a gestionar la presión, a desplegar un juego más colectivo y a generar alternativas en ataque mientras mantiene la consistencia defensiva.

La primera vuelta completa bajo Sánchez se celebra no solo por los puntos, sino por la recuperación de la moral del equipo y la ilusión de la afición.

Pasar de colista a rozar la permanencia no es un dato estadístico, sino la evidencia del impacto de un entrenador que llegó a tiempo, entendió la situación y supo extraer lo mejor de sus jugadores.

Con ocho partidos por delante, el equipo alicantino encara la segunda vuelta con dos objetivos claros. Consolidar la permanencia cuanto antes y, desde ahí, seguir creciendo en confianza para llegar a la Copa del Rey, de la que será anfitrión, con la moral por las nubes y sin nada que perder.