Una visitante mirando el eclipse.

Una visitante mirando el eclipse. Laurine Maurice

Alicante

Decepción en Alicante por una nube enorme tapando el eclipse: "Ahora a esperar otros 100 años más"

Pese a la desilusión de no poder contemplar toda la belleza, el ambiente ha dejado alrededor de un minuto de pura emoción.

Más información: El Castillo de Santa Bárbara se llena de locales y turistas para ver el eclipse: "Tenemos muchas ganas"

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Mientras vecinos de muchas localidades de España ya están compartiendo sus fotos e impresiones del eclipse, en la ciudad de Alicante el ambiente se ha tornado silencioso.

A las 19:30, mientras todo el mundo ya se preparaba para ver el inicio del fenómeno, el cielo se veía despejado y perfecto para disfrutar del eclipse en su casi totalidad, ya que estaba previsto al 99,14 %.

Sin embargo, conforme iban avanzando las agujas del reloj, una nube de gran tamaño empezó a tapar poco a poco la unión única del sol y la luna en el horizonte.

¿El resultado? Justo en el momento de mayor expectación, a las 20:34 cuando el eclipse llegaba a su casi totalidad, desde el Castillo de Santa Bárbara tan solo se podía apreciar algunos rayos a través de las nubes, lo que ha suscitado comentarios de muchos de los centenares de visitantes presentes.

"Buenos, pues a esperar 100 años más, no se ve nada", aclamaba un turista procedente de Portugal. "No se ve nada, hemos subido para nada", se escuchaba también entre la muchedumbre.

"Pues esperaremos al año que viene", aseguraba otra pareja, haciendo alusión al eclipse del próximo 2 de agosto de 2027, que se podrá ver desde el sur de España y la costa norte de África.

Varias personas viendo el eclipse en el Castillo de Santa Bárbara.

Varias personas viendo el eclipse en el Castillo de Santa Bárbara. Laurine Maurice

En las colinas de Rabassa, otro enclave idóneo para disfrutar del eclipse, los comentarios tampoco han tardado en escucharse, como el de una señora quejándose de lo que le había costado encontrar las gafas en una farmacia, o el de un niño gritando que se vaya todo el mundo porque no se verá el eclipse.

Magia de un minuto

Sin embargo, pese a la decepción de no poder contemplar toda la belleza del momento, el ambiente ha dejado alrededor de un minuto de pura emoción, protagonizada por la bajada de la luminosidad y la temperatura que se han podido apreciar en su totalidad.

"Nunca he sentido algo así ni visto una luz así, es como si hubieras apagado una luz y la estuvieras encendiendo a cámara lenta", ha descrito una turista francesa emocionada.

Otra mujer valoraba con las amigas con las que se había acercado que la experiencia había sido "impresionante" y que no se pensaba que sería "tan emocionante" y que ha visto la corona.

Aplausos a la salida

Mientras la luna ya se va despidiendo del sol, vecinos y turistas se apresuran para salir del Castillo de Santa Bárbara, siendo sorprendidos a la salida por la preciosa puesta de sol, ya totalmente despejada de nubes.

En las colinas de Rabassa, donde se han reunido unas 200 personas, pese a las nubes y no poder ver el eclipse en su totalidad, sí se ha podido ver la parte en la que la sombra de la luna se desplazaba ya de salida.

Ahí la gente ha decidido repentinamente aplaudir ante la emoción de un momento histórico y lo ha vuelto a hacer cuando el sol ya ha desaparecido tras las montañas de la sierra de Fontcalent.