El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina, frente a la escultura de 'La Aguadora' de Alicante

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina, frente a la escultura de 'La Aguadora' de Alicante Iván Villarejo

Alicante ENTREVISTA

Miguel Barrachina: "España no tiene un problema de agua, lo tiene de solidaridad"

Vertido 0, trasvase y desaladoras: Barrachina acusa a Sánchez de castigar a la agricultura alicantina por “prejuicios ideológicos” y de dejar perder 350 millones de la UE mientras la Generalitat ofrece cofinanciar las obras.

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Miguel Barrachina Ros (Segorbe, 1969), conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y conoce el sector agrícola de primera mano. En política ha ejercido todo tipo de cargos institucionales y orgánicos. Actualmente es portavoz del PP en las Cortes Valencianas

El Gobierno ha dejado caducar los 350 millones de fondos europeos para el proyecto Vertido 0 de Alicante que pretendía depurar todo el agua que antes se vertía al mar para que se pueda usar como recurso en la Agricultura. ¿Qué responsabilidad tiene la Generalitat, que fue la impulsora, en este hecho?

Nosotros tenemos la responsabilidad de ayudar y de hecho hemos implorado que nos dejen ayudar económicamente en una obra que Pedro Sánchez ha decidido no realizar. Son las cosas que hace el presidente del Gobierno y que solo se atreve a hacer contra Alicante, como quitarle el agua del trasvase Tajo-Segura, no reparar la balsa de San Diego que inutiliza gran parte del trasvase Jucar-Vinalopó y en este caso, decidir perder 350 millones de fondos europeos por motivos ideológicos.

¿A qué cree que se debe esta negligencia?

Pedro Sánchez pertenece a ese grupo ideológicamente radical que demoniza las obras hidráulicas, que no cree en los trasvases, pero que solo se atreve a ir contra el Tajo-Segura. No se atreve con los restantes trasvases de España. De esos prejuicios ideológicos de Sánchez hoy tenemos estos lodos. Se trata de obras hidráulicas indispensables en todo momento, pero que ahora, en época de cambio climático, son urgentes y lamentablemente se descartan por motivos exclusivamente ideológicos.

Es un problema para la agricultura alicantina, que junto con la de Murcia y Almería, es la más rentable de España. Una rentabilidad que se puede ver en peligro si sube el precio del agua, su recurso indispensable.

"Con el dinero de los españoles financiamos la desaladora de Casablanca, en Marruecos"

A Pedro Sánchez le resulta indiferente la vida del agricultor, del ganadero o del pescador. En general, todo lo que él no domina, empezando por TVE, el CIS, el Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional. Todo lo que no domina, lo desprecia. Y él tiene concebido el sector primario como un sector ajeno a su política y lo utiliza como moneda de cambio o lo demoniza. Ya en campaña anunció en Castilla-La Mancha que iba a acabar con el trasvase. Pero con el dinero delos españoles financiamos la desaladora de Casablanca, en Marruecos.

El agua de las desaladoras, si no se subvenciona, ¿tiene un coste inasumible para el agricultor?

La desalación es un perfecto complemento para la agricultura. Complemento, no sustitutivo. No solo eso, es un proceso enormemente contaminante porque produce salmuera. Tiene un coste energético brutal, para el proceso y para bombearla. Y después necesita un espacio de placas solares extensísimo para poder generar la energía que necesita. Es indispensable cuando vives en una isla o indispensable si eres Israel. Pero aquí, que tenemos agua dulce, por lo que es una ocurrencia ideológica que ningún país civilizado se debería permitir. España no tiene un problema de agua. Hemos vivido inundaciones tremendas, España tiene un problema de solidaridad. Y quien encabeza esa insolidaridad nacional es Pedro Sánchez.

Sánchez prefiere un Portugal inundado, a donde le estamos enviando más del doble del agua pactada en el Tratado de Albufeira. A Portugal van los 100 hectómetros de media. Felizmente la lluvia ha hecho que se aplace el efecto demoledor del recorte del agua para Alicante, pero esto es cíclico y las lluvias desaparecerán y el daño de la política de Pedro Sánchez permanecerá.

El conseller Miguel Barrachina durante la entrevista.

El conseller Miguel Barrachina durante la entrevista. Iván Villarejo

¿Qué suponen esas decisiones para la provincia de Alicante y la Comunitat Valenciana?

Pedro Sánchez debe saber que Alicante es una provincia exportadora, con un superávit comercial positivo de 1.100 millones de euros. Y concretamente el sector agroalimentario tiene un superávit en Alicante de 80 millones de euros. Sin el sector agroalimentario, la provincia de Alicante y también la Comunitat Valenciana dejaría de ser una región eminentemente exportadora. El daño que nos hace es un daño ecológico, económico y sociológico.

Pero no ha terminado la ampliación de la desaladora de Torrevieja y el Gobierno ya ha prometido otra desaladora en Torrevieja y otra desaladora en Águilas.

Los anuncios de Sánchez se quedan en eso, en anuncios. Un director general suyo, en marzo de 2023, vino a anunciar la inminencia del proyecto Vertido 0, que pondría fin a un problema ambiental grave y ahora ha renunciado a realizarlo. Juan Fran Pérez de Lorca ya ha mostrado nuestra disposición a ayudarles a financiar unas obras de competencia exclusiva suya. El anterior Gobierno de la Generalitat, yo creo que con la mejor intención, decidió redactar los proyectos. Desde entonces se ha producido un boicot técnico para aplazarlo de manera indefinida. Aun así, todavía estamos a tiempo.

¿Qué hace la Generalitat con las obras hidráulicas que son de su competencia?

Esta misma semana hemos anunciado unas actuaciones en un municipio, Beniparrell, de 17 millones de euros, porque el Plan de Cuenca del Júcar, en la programación 2022-2027, habla de que esa obra es responsabilidad de la Generalitat Valenciana. A día de hoy hemos procedido a contratarlo de emergencia. Esas mismas obras, con ese mismo planeamiento 2022-2027, eran una obligación de Pedro Sánchez. En el caso de Alicante, nosotros además de hacerle el favor técnico de la redacción de proyectos, hemos dicho que queremos poner dinero, que queremos ayudar para que esa situación se vea resuelta y que el Vertido 0 de Alicante sea una realidad. Y sin embargo lo que hemos recibido son respuestas sin ningún compromiso en plazo ni en presupuesto.

"Esa situación del Vertido 0, como el trasvase Tajo-Segura y como el Júcar-Vinalopó, la balsa de San Diego sin reparar, son tres agravios hídricos de primera magnitud"

Esa situación del Vertido 0, como el trasvase Tajo-Segura y como el Júcar-Vinalopó, la balsa de San Diego sin reparar, son tres agravios hídricos de primera magnitud, similar a que Alicante sea por cuarto año consecutivo la provincia 52 de las 52 en los PGE. Es una marginación que padece Alicante y solo Alicante, con esa magnitud.

¿Qué le parece la justificación de que no se van a invertir esos 350 millones que vienen de Europa porque se ha invertido mucho dinero en la reconstrucción de Valencia?

Los alicantinos lo vemos como un chantaje. Es una forma de enfrentar territorios. Nosotros hemos demostrado en esta legislatura, con Juan Fran Pérez Llorca al frente de la Generalitat, que somos capaces de seguir invirtiendo en el desarrollo de las obras postrasvase Júcar-Vinalopó y seguimos invirtiendo a ritmo máximo. Eso es compatible con seguir ayudando en la zona de la provincia de Valencia. Mi conselleria es muy modesta, pero es capaz de hacer las dos cosas a la vez sin ayuda. Acudiendo a préstamos. Sin que el Gobierno de Sánchez nos haya dado un céntimo.

Barrachina repasa para EL ESPAÑOL la actualidad agraria de la Comunitat Valenciana.

Barrachina repasa para EL ESPAÑOL la actualidad agraria de la Comunitat Valenciana. Iván Villarejo

Y al revés, el Gobierno de Sánchez ha recibido dinero de fondos europeos para actuar en la situación catastrófica de la dana y, por tanto, es injustificable que decida perder fondos europeos para Alicante. Hay que recordar que Sánchez no ha sido capaz de ejecutar ni la mitad de los fondos europeos que la Comunidad Valenciana y España van a tener que devolver, por pereza y desidia. Prefiere un dinero devuelto a invertido en aquellos proyectos que él entiende como contrarios a su ideología.

Una de las grandes batallas de la agricultura alicantina son los acuerdos con Mercosur, que los agricultores entienden como competencia desleal. En cualquier caso el PP desde Bruselas sí que ha estado a favor.

Nosotros criticamos la precipitación en la firma del acuerdo de Mercosur por parte de Pedro Sánchez, porque se firmó antes de la aprobación de unas cláusulas de salvaguarda para los intereses de nuestros agricultores. Tenía que haber presionado como hizo el gobierno de Italia o de Francia y se precipitó. Los agricultores de la Comunitat Valenciana y de España no temen a la competencia internacional, temen a la incompetencia de Pedro Sánchez. Porque tú tienes tratados internacionales y la posibilidad de denunciar su incumplimiento. Por ejemplo, el tratado con Sudáfrica que lleva 9 años. Este año ha causado daño por la entrada de cítrico sudafricano y el gobierno de España tenía la obligación de haber invocado esas cláusulas para que se frenase la entrada de cítrico sudafricano. Nunca lo ha hecho por pereza, por desidia.

"El temor no es a los tratados internacionales, sino a que las reglas sean injustas y que nadie después lo vigile desde tu país para hacerlas cumplir”

¿Qué hace el tratado de Mercosur? Evitar comportamientos como el de Pedro Sánchez. Con esas cláusulas de salvaguarda que se activan automáticamente a los 21 días en los que se produce una entrada de cítrico superior al 5% en cuantía o que provoque una caída del precio en un 5%. Por tanto, defiende al agricultor de forma automática sin necesitar que actúe el Gobierno de España como hasta ahora, porque además no actúa. El temor no es a los tratados internacionales, sino a que las reglas sean injustas y que nadie después lo vigile desde tu país para hacerlas cumplir.

Otro de los problemas a los que se está enfrentando la agricultura alicantina es el relevo generacional.

Sí, y sin embargo, hay multitud de vocaciones. Hemos sacado una orden para los jóvenes, para compensar este fenómeno. El salario que ellos pagan a sus trabajadores multiplica por ocho el salario que se paga en Marruecos. Se trata de una orden de ayudas de 29 millones de euros de las que van a ser beneficiarios 600 jóvenes. Sigue habiendo vocaciones que desgraciadamente se pierden por las situaciones injustas, pero la agricultura alicantina sigue siendo rentable. Hace falta modernización.

También hay un problema con el abandono de cultivos para construir plantas de energía solar, sobre todo en algunas comarcas como el Medio Vinalopó.

Las instalaciones de energías renovables son indispensables, pero haciéndolo con equilibrio. Lo primero que debe buscarse siempre es la voluntariedad. Lo segundo, es que es mucho más conveniente que las inversiones se hagan en los terrenos improductivos, que los hay, y no en terrenos cultivados. Y tercero, deben aprovecharse zonas donde ya existe una presencia o una cicatriz eléctrica y no en terrenos cultivados que son productivos. A mí me duele muchísimo, como conseller, cada terreno que se abandona. Intento evitar en la medida de lo posible que ni un solo bancal que esté cultivado pase a ser baldío, salvo por jubilación o porque así lo desea el propietario, porque no haya relevo. Desde la Conselleria d'Agricultura incentivamos lo contrario, que todo el terreno cultivado que hay en la Comunidad Valenciana permanezca cultivado.

Cada terreno cultivado, además del beneficio alimentario, supone tres fenómenos extraordinarios. Es un sumidero de CO2, porque la agricultura depura todo lo que contaminamos. Segundo, la tierra labrada infiltra y absorbe el agua diez veces más que un terreno abandonado y cuando llegan riadas, es un terreno que efectivamente colabora. Y tercero, en la zona de interior es el cortafuegos más eficaz. Son los almendros, los cerezos, el olivo del agricultor el que actúa de cortafuegos. Por tanto, ambientalmente, nos conviene muchísimo que las tierras estén cultivadas. Por eso insisto en que las instalaciones de energía renovables, que siguen siendo indispensables, se hagan con el menor impacto agronómico posible.

Otro problema del que se queja el campo es la excesiva burocracia en el sector.

Los planes para rebajar la burocracia empezaron con Carlos Mazón y se han continuado Juanfran Pérez Llorca. Estamos en el momento de modernizar tecnológicamente el sector y que haya menos burocracia. Es algo que debe llegar de forma voluntaria porque no puedes imponerle a una población rural, a unos agricultores cuya edad media supera los 65 años, que ahora se dediquen a la informática. Nosotros, todo aquello que hacemos, lo organizamos de modo que lleve la menor tramitación posible. Hicimos una orden de ayudas para la sequía en la que ayudamos a 26.000 agricultores de secano y ganaderos en extensivo, en las que no tuvieron que hacer nada. Les ingresamos el dinero en su cuenta corriente solo avisándoles por un SMS. Cero papeles.

Otras ayudas tienen un componente del Gobierno de España y de la Unión Europea, que tienen sus propias reglas. La administración, sobre todo la europea, es muy garantista. Exige una trazabilidad extraordinaria y un nivel de control muy intenso. Nosotros podemos soslayar algunas de esas urgencias, pero no todas. Sin embargo, incluso la propia Comisión Europea es consciente de la burocracia con la que asfixia a todo el mundo rural y está también en fase de simplificación.

“La esperanza es echar a Pedro Sánchez. Los recortes del trasvase pueden ser legales, pero son inmorales”

Cuando se están tumbando los recursos a los caudales ecológicos del Tajo, ¿qué esperanza queda para los agricultores del trasvase?

La esperanza es echar a Pedro Sánchez. Los recortes del trasvase pueden ser legales, pero son inmorales. El caudal "político" es una decisión política de Pedro Sánchez. Solo se exige ese caudal aquí. El resto de caudales que se exigen en el resto de cuencas no tienen nada que ver. Estos caudales ecológicos del Tajo multiplican con mucho el resto de caudales en la misma comunidad valenciana. En nuestro río Júcar la proporción es dos o tres veces menor a la del Tajo porque ha sido una decisión discrecional, arbitraria.

Hemos pedido reuniones para que alguien nos explique a qué se debe. De hecho, ese es un caudal que nunca ha existido en el río Tajo. Hace 100 años tampoco llevaba ese caudal. Son caprichos ideológicos de Pedro Sánchez. Y justo en este momento de cambio climático, habría que hacer lo contrario, invertir mucho más con obras que salvan vidas que luego se les pueda dar un uso agrícola. Frenar la llegada de agua, acopiar y detenerla en embalses, en presas y después reconducirla.